◊◊◊ Amis, Amis, Amis. Escribe más rápido que su padre, pero se burla de todos de la misma forma. Típica historia del chico que conoce a una chica. Pero también, como en Salinger: * Alguien se puede reír. * Alguien se puede conmover. * William Blake. Y alguien puede notar, algo tan sincero como lo que sigue: «Por fortuna tenía, y sigo teniendo, una mente que actúa como una trampa para osos; en cuanto una idea se suelta y escapa libremente, los muelles de mi cerebro vuelven a contraerse y se aprestan para recibir a la siguiente desprevenida. Al igual que la mayoría de las personas que pasan por ser sensibles y obsesivas, no hay nada en el mundo que pueda llegar a interesarme de verdad, y paso enseguida de una a otra cosa». Y eso tiene que alcanzar para recomendar un libro y a un autor, hoy completamente digerido por anagrama.