Cántico del Sol, de Ezra POUND (DscnTxt Editores)

A principios de este año se publicó en Chile (Descontexto Editores, Santiago) una edición de Cántico del Sol de Ezra Pound -originalmente publicada en Beuvedráis, hacia el 2005 y 2008- con traducción de Armando Roa Vial.

A diferencia de los otros volúmenes, se trata de una versión corregida y aumentada tanto de los poemas tempranos (Early Poems) así como de los Cantos: hay tantas traducciones (aproximadamente ocho) de A Lume Spento, A Quinzaine for this Yule como de Ripostes o Cathay.

Además del llamativo tamaño de la edición (estamos hablando de una gran extensión y superficie) la selección de Roa Vial no sigue ninguna de las pautas de otras versiones o antologías: Roa Vial ensaya una diálogo con Pound, «asumiendo el universo afectivo y espiritual del autor».

Sin caer en ingenuidades, o descuidos, el libro además cumple con el programa (por excelencia) poundiano: cubrir con aquellos silencios propios del hermetismo y/o erudición de su obra. En este caso, le debemos la inclusión del epílogo de John Berryman: autor que recuerda que el objeto de la crítica  es el de ofrecer explicaciones.

De todos los poemas, Revolt (Against the Crepuscular Spirit in Modern Poetry) sigue siendo uno de los tantos cantos de Pound que sigue desafiando y sacudiendo al mundo…

J. A.

REBELIÓN

Contra el Espíritu crepuscular de La Poesía Moderna

Me gustaría arranca de su letargo a éste,
………nuestro tiempo,
cambiar sombras por formas de poder,
entregando hombre en reemplazo de sueños.

«¿Es mejor soñar que hacer?».
………………………..Sí y no.

¡Sí!, pero sólo si soñamos temerarias acciones, hombres bravíos,
corazones rebosantes, pensamientos poderosos.

¡No!, si nuestros sueños se reducen a pálidas flores,
o al lento flujo de horas que gotean lánguidas,
como frutos saturados, desde árboles moribundos.
De ese modo vivimos y morimos en sueños, no en la vida.
Gran Dios: concédenos vida en los sueños.
¡No a las dilaciones sino vida!

Déjanos ser hombres que sueñan de verdad,
no cobardes que dilatan y retardan
aguardando que la esterilidad del Tiempo nos madrugue,
o que les sea concedido un gran bálsamo para males inefables.

¡Gran Dios: si estamos condenados a brotar como sueños y no como hombres,
concédenos ser sueños que sacudan al mundo;
y por más sueños, con nosotros por soberanos.
Y si en sombras hemos de convertirnos,
concédenos ser sombras que desafíen al mundo;
y por más sombras, con nosotros por maestros!

Gran Dios: si los hombres han crecido como tristes y enfermizos fantasmas,
al amparo de las neblinas y luces agonizantes,
si no hacen más que temblar ante los sórdidos golpes del destino
cuyos pasos violentos los abruman.

Gran dios: si tus hijos han crecido tan escuálidos y efímeros,
te ordeno que reúnas el caos y engendres
una nueva raza que se abrace a las colinas
y sacuda esta tierra nuevamente.

Cántico del Sol, de Ezra POUND. ©Edición y traducción de Armando Roa Vial. Descontexto Editores, 308 p.