Pretzels (de Mario Bojórquez) – Un mapa de sensaciones, por Mijail Lamas

Entre el ímpetu violento que desborda al Diván de Mouraria y El deseo postergado se levanta Pretzels, como un momento de fuga, como un libro de una respiración más bien festiva y una estructura formal que podría considerarse, sin empacho, experimental; este impulso lo coloca a lado de otros libros de Bojórquez como Contradanza de pie y de barro, cuya búsqueda formal se distingue de sus libros anteriores.
El tema Central de Pretzels es Nueva York, aunque son muchos sus temas: la inmigración (“Tribeca”), el amor (“Oración de san patricio”), la melancolía (Museum of Natural History), la poesía (“Brooklin Bridge”). Estos aspectos lo convierten en un  libro que rehúye la clásica postal. El sujeto de la enunciación lírica no se detiene a describir los lugares, lo que nos propone es más un mapa de sensaciones. Las coordenadas de su experiencia trazan esta topografía de la emoción que nos permite acceder, por medio de la sinestesia, al instante mismo del acontecimiento poético:
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El anciano se acerca al fogón
y trincha el pato
que después partirá
sobre la tabla aceitada.
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-El viejo Won Ton
conoce todos los hongos
y todas las pimientas-  dice
mientras
mi lengua se hace agua.”
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Los homenajes a las figuras literarias que identificamos con la ciudad paradigmática o con algunas ciudades cercanas, no faltaron a este recorrido; aquí encontramos a Lorca y su voz de navío, a Poe entre la bruma, y un muy singular, por contundente, homenaje a Whitman, en el poema “A orillas del Río Delaware frente a Camden y mirando las luces del Walt Withman Bridge”.

Los poemas de Pretzels reúnen el tono conversacional que nos recuerda por momentos a Pájaros sueltos:
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A las 8:15 por Central Park West/ detenida la paloma
sobre el minutero de la 82 st./ veo de lejos
como si fuera de cerca el botón dorado
que ya no está en el abrigo negro/ todas las palomas
de la ciudad se han reunido a los pies de su
antepasado/ el viejo dinosaurio atraviesa Central Park…

Hay algo de cinematográfico en los poemas de este libro, hay un desplazamiento de la focalización del sujeto lírico que nos hace seguir la escena como en un plano secuencia:
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Comienza la mañana con la memoria de tu fotografía
va colocando la imagen de tu cuerpo en el andén
ha venido contigo el rumor del viento más lejano
Socorre al desdichado de la chamarra verde
dale su tuna y su tortilla y su flor de calabaza
En el próximo Amtrack llegará hasta Elizabeth
tiene pasaje redondo y volverá temprano
En Penn Station salida 34 10:43 dirección Trenton
Sólo el temido pájaro de la muerte
canta su hermosa canción entre los rieles
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A través de recursos sencillos como la eliminación de puntuación Bojórquez consigue el efecto de simultaneidad sincrónica donde se mezclan tiempos y geografías:

la salida a san diego es al amanecer ortíz nos pregunta por lo vinos blancos mientras la línea se va llenando de carros y la angustia de perder el vuelo se respira en el aire tenso el migra observa los pasaportes con atención descuidada y deja caer el mío sin percatarse muchas gracias nos dice y le exigimos la devolución de mi pasaporte cayó en la coladera pluvial en la semioscuridad del amanecer enciende su lámpara y yo el segundo delicado como una visión de sueño observo de nuevo el rostro del primer oficial de relaciones sus documentos están incompletos no es posible otorgarle el pasaporte las cruzadas telefónicas las gestiones las copias las fotos los originales está seguro que no se lo entregué me dice el tercer delicado y yo enciendo el televisor mínima de siete grados declara la muchacha de televisión española no usted lo tiene ortíz abre la puerta y la vuelve a cerrar cómo dice que nuestras maletas están documentadas hasta lisboa elizabeth está mirando la isla y a golpe de ala el avión nos acerca más a la orilla del hudson las más grandes son las torres gemelas y aquel es el empire state las islas pequeñas son ellis y la libertad con su espada en la mano derecha dice kafka en su novela américa en la otra vito andolini tomó el nombre de su pueblo al emigrar en la pantalla
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La sintaxis es también trastocada sin perder el sentido efectivo del mensaje poético, como en “Guggenheim Museum” donde el lenguaje es la materia flexible que emula la espiral de la estructura arquitectónica del museo:

La incesante espiral por donde el mundo sube
……………………………………………………………….baja.
La espiral incesante por donde voy conmigo
………………………………..para ascender en mí
…………………………………………..y regresarme.
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Por donde yo incesante
…………………………………espiral de mis huesos.
Diestro desde lo mío
…………………………….hacia yo
…………..vuelta en mí mismo.
 

Incesante, por donde yo
………………………………….espiral apenas.
Retorno sin aliento.
 

Espiral donde incesante yo
………………………………………para mí, en mí.
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Al terminar de leer Pretzels entendemos que no habla de la ciudad, sino que el libro es la ciudad misma llena de puentes, la sensación de la ciudad y el vértigo de sus construcciones más allá del glamur, donde
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el ojo limpio ocurre
no la imagen, la vista”.

 

∇ Pretzels, Mario Bojórquez. El Suri Porfiado. Buenos Aires, 2014.