Poesía Argentina – Luis Benítez

LUIS BENÍTEZ (BUENOS AIRES, 1956) ES MIEMBRO DE LA ACADEMIA IBEROAMERICANA DE POESÍA, CAPÍTULO DE NEW YORK, (EE. UU.) CON SEDE EN LA COLUMBIA UNIVERSITY, DE LA WORLD POETRY SOCIETY (EE.UU.); DE WORLD POETS (GRECIA) Y DEL ADVISORY BOARD DE POETRY PRESS (LA INDIA). HA RECIBIDO EL TÍTULO DE COMPAGNON DE LA POÈSIE DE LA ASSOCIATION LA PORTE DES POÈTES, CON SEDE EN LA UNIVERSITÉ DE LA SORBONNE, PARÍS, FRANCIA. HA RECIBIDO NUMEROSOS PREMIOS NACIONALES E INTERNACIONALES POR SU OBRA LITERARIA, ENTRE ELLOS EL PRIMER PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA LA PORTE DES POÈTES (PARÍS, 1991); LA MENCIÓN DE HONOR DEL CONCURSO MUNICIPAL DE LITERATURA (POESÍA, BUENOS AIRES, 1991); EL SEGUNDO PREMIO BIENAL DE LA POESÍA ARGENTINA (BUENOS AIRES, 1992); EL PRIMER PREMIO JOVEN LITERATURA (POESÍA) DE LA FUNDACIÓN AMALIA LACROZE DE FORTABAT (BUENOS AIRES, 1996); EL PRIMER PREMIO DEL CONCURSO INTERNACIONAL DE FICCIÓN (MONTEVIDEO, 1996); EL PRIMO PREMIO TUSCOLORUM DI POESIA (SICILIA, ITALIA, 1996); EL TERCER PREMIO EDUARDO MALLEA DE NARRATIVA (BUENOS AIRES, PERÍODO 1995-1997); EL PRIMER PREMIO DE NOVELA LETRAS DE ORO (BUENOS AIRES, 2003); EL ACCÉSIT 10ÉME. CONCOURS INTERNATIONAL DE POÉSIE (PARÍS, 2003) Y EL PRIMER PREMIO INTERNACIONAL PARA OBRA PUBLICADA “MACEDONIO PALOMINO” (MÉXICO, 2008). CON MÁS DE 30 LIBROS PUBLICADOS EN ARGENTINA, FRANCIA, ITALIA Y ESTADOS UNIDOS, ESTE POEMA PERTENECE AL LIBRO INÉDITO “EL PRESENTE CONTINUO” (2017).

Los ojos de Rimbaud

Azules, de bárbaro. Hoy cantan para ti
los suaves trinos y en el taller literario
adelgaza la voz el papagayo: conmovida
endulza las Grandes Miradas su lección de confitero.
De este lado rezamos por ti hincados ante un lobo:
que la bella ciencia es una habitación que da a lo oscuro
y el hombre, ese acertado inconstante,
es apenas unos pocos pasos que por ella van y vienen.
Hoy que las profesoras de letras olvidaron todo
lo que saben de ti los presidiarios
y el vago que, a riesgo de ser aplastado por los automóviles,
detiene la metáfora de su paso por recoger el milagro
de una hoja, sin alcanzar a explicárselo;
hoy que apenas los ascensoristas
se levantan de entre los demás,
hoy que esta loca materia aparece ahogada y vencida,
como lo estuvo siempre, como va a estarlo siempre,
flotando sobre las aguas de los números;
hoy que en tusa selvas vírgenes arraigaron los casinos
y suena música disco en todas las Áfricas tonantes,
hoy que en la calle 88 y Broadway una horrible fulana te pasea
impreso en su remera, sonriente con toda la Gloria Americana,
hoy que encuadernado en cuero y con letras doradas
te exhiben los dentistas en sus huecas bibliotecas
y te honran a su modo, repartiendo venenos por las calles
del mundo los ágiles traficantes,
hoy que caen los muros y todas las posteridades se desploman,
hoy que la Historia, esa vieja enemiga,
se ríe de nosotros diciendo que no existe,
como en tu tiempo repetía el Diablo;
hoy que los blandos músculos de los diputados
pueden arrojar al mar, si quieren, a miles de forzudos extranjeros,
hoy que la tímida democracia probó ser más efectiva que los reyes,
hoy que todos por fin somos buenos
y alza su copa radiante el rosado, negro, amarillo y cobrizo
banquete de la vida, más allá
de los caritativos grupos que intentan el soneto,
a través de las bibliotecas barridas por el polvo y las secretarias,
sin dactilografía ni voz ni esperanza ni objeto,
cruzan las geografías dos luces gruesas y potentes
anillando la Tierra. No por el símbolo sino por la mirada
eres como el dios de plástico que cuelga de su pared el asustado,
para que esos Ojos le sigan por la casa. Para nosotros
los mínimos, para nosotros los pocos, para nosotros los débiles,
que sólo queremos estar ociosos, tus párpados están
siempre abiertos, hermano desdeñoso,
Jesucristo el Terrible,
hoy que es una vergüenza tener hambre
siguen mirando lo mismo tus fanales salvajes.

Poesía Argentina / Buenos Aires Poetry