El Espejo Adecuado – de Jorge Contreras Herrera

El hombre regresa a casa, el hombre siempre regresa a casa; y no es solamente un mecánico volver sobre los pasos hasta tocar la puerta de nuestro cobijo, se trata de un regresar a casa aún sin haber salido de ella; y aún más, un retorno a la casa deshecha, demolida entre las ruinas de la memoria. Un regreso, entonces, que es más bien una voluntad de seguir hasta rozar los pliegues de lo conocido, un reconocerse en ese andar de vuelta sin haber venido de parte alguna. Jorge Contreras nos muestra en El espejo adecuado diversas formas de ese regreso: el cuerpo de la amada, el paisaje de la infancia, el tedio de la soledad viril. Nada es más urgente para Odiseo, y para cualquier hombre, que volver a casa.

Mario Bojórquez

El espejo adecuado

Sé que no escribo para detener el tiempo
o para ocupar un espacio en el universo.

Escribo para entender, comprender.

Hablando de teología,
Dios creó al hombre para conocerse.

Sin el espejo adecuado
la soledad nos aniquila.

Reflejo

En el fondo
hay soledad
y un espejo
que la imita.

Los Dados sobre el espejo

Dios mío, estoy llorando el ser que vivo;
me pesa haber tomádote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado:
¡tú no tienes Marías que se van!
César Vallejo

Efectivamente,
Dios, no tienes una cicatriz en el costado
no te duelen las mujeres que se van
las que aman por amar y las que aman sin amar.

Yo quisiera jugar a los dados
sentarme contigo a comer el pan
beberme el vino del siglo
e invitar la siguiente ronda
por las Evas que se van…

Yo no sé si tú piensas en el suicidio
o en algún momento, pierdes la voluntad
y tienes que levantarte de todos modos
con la esperanza de que algo pasará…

Yo no sé si Dios, tengas que creer en algo
si se te impone alguna religión.
De cualquier modo,
Dios, no tienes una herida en el costado
no te duelen las mujeres que se van.

No te vi morir

En homenaje a Federico García Lorca

No vi el momento en que te fusilaron
pero noto que a las cinco de la tarde
reina el silencio en las paredes
y las golondrinas vuelan a ras de suelo.

Tampoco supe, si realmente te asesinó el cielo
y desde este milenio (paredón donde te escribo)
nos extorsiona lo divino, y una gula imperial
nos come la ilusión.

Con una cuchara nos golpean en las costillas,
con una cuchara nos extraen el cerebro,
con una cuchara y llantos nos ponen en renta.

Federico, mis ojos no habían nacido
cuando tu cuerpo cayó en la mirada de los rifes
como un verso de sangre escribiéndose en la carne.
Los ojos de aquellas armas aún guardan tu imagen.
Tuya la tarde, Federico. Tuya para siempre.

Algunos pianos, teatros, plazas
parecen decir, a las Cinco de la tarde
ese eco hipnótico de tus poemas
ese cante jondo y oscuro
de tus enardecimientos.

No te vi morir, Federico. No había nacido
pero el aire que mecía aquella hora
en las hojas de los árboles
mece ahora mismo los lóbulos de la noche.

Es el mismo aire, Federico. El mismo

Jorge Contreras Herrera. Escritor mexicano (Tizayuca, Hidalgo, 1978). Poeta, ensayista, editor, promotor de lectura y gestor cultural. Es director de Los Ablucionistas A.C. Salud y Felicidad a través del Arte y la Cultura, y director del Festival Internacional de Poesía Ignacio Rodríguez Galván. Compilador de la antología Tributo a Sabines: he aquí que estamos todos reunidos; es autor de los libros de poemas Inventario de caricias, ¿Quién soy otro sino tú?, Poemas del candor, Otro que fui y El espejo adecuado. Ha colaborado con revistas como Círculo de Poesía (México), La Raíz Invertida (Colombia), Electrón Libre (Marruecos), Taqafat (Jordania) y en La Revista de la Universidad de México. Poemas suyos han sido traducidos al árabe, al italiano y al portugués. Ha sido jurado en el Premio Estatal de Poesía de Tabasco José Carlos Becerra, el Premio Nacional de Poesía Joven Josué Mirlo y el Premio Nacional de Literatura convocado por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Isste) en 2016. En la XXIX edición de la Feria Universitaria del Libro, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), fue galardonado con el Reconocimiento Universitario al Fomento de la Lectura Profesor Rafael Cravioto Muñoz.