Rimbaud en el Pacífico, de Mariano Rolando Andrade

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En un nuevo aniversario de la muerte de Arthur Rimbaud: dos poemas inéditos de Mariano Rolando Andrade dedicados al “hombre de las suelas de viento” y su paso real e imaginario por el Sudeste Asiático y el Océano Pacífico.

Por un lado “Batavia”, hoy Yakarta (Indonesia), la capital de las antiguas Indias Orientales Neerlandesas, a la que Rimbaud llegó en 1876 enrolado como mercenario del ejército colonial del cual desertó apenas unos meses más tarde.

El segundo texto, “El otro exilio”, aborda uno de los grandes mitos que rodean al autor de Illuminations: su supuesta presencia en la Comuna de París de 1871. Muchos presos políticos de aquel levantamiento fueron llevados en 1872 a la isla de los Pinos, en la lejana Nueva Caledonia, donde aún se pueden ver las ruinas de la prisión en la que purgaron sus penas.

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*

Batavia

Siempre volvemos a buscar a Rimbaud.
Lo deseemos o no,
a pesar de evitarlo
y perderlo
en nuestras predecibles
derrotas literarias,
y las otras.

Siempre volvemos
porque nunca dejó
de estar acá,
donde aguardan
las últimas batallas,
nuevas derrotas
y esta vana lealtad.

¿Cómo no invocarlo
si fue quien ordenó
ponerse en marcha
desde una cama
anidada en provincia,
manos en los bolsillos
y suelas al viento?

Veinte años,
diciembre en Charleville,
el gamulán harapiento,
la peregrinación
de la estación
al molino.
La comisura del idiota.

Y más tarde, lejos,
una vida en Bruselas.
La nocturna esquina
donde una placa
habla de un tiroteo,
un verano fallido
y una celda.

Siempre volvemos a Rimbaud,
a elevar precisa
una plegaria a Oriente.
Como si así pudiésemos
borrar las derrotas,
partir a Harar y Adén
sin llorar.

Siempre volvemos,
culpables,
sin decir
que lo estamos buscando.
Porque el orgullo
es cosa seria,
como el olvido y la lealtad.

Una mañana
frente a una casa de ladrillos
en Camden.
Otros días
en el puerto de Bremen,
un hospital en Marsella,
el circo en Estocolmo.

Y a esta hora de pie,
en lo que queda
de la vieja Batavia,
entre miseria,
barcos enfermos,
y un estrecho
canal de podredumbre.

Detrás del mercenario
recién llegado,
por esta misma calle
que perdió
toda luz
hasta volverse
polvo de suburbio.

Siempre te vuelvo a buscar, Rimbaud.
Hasta en estos lares.
Los más lejanos,
los más tropicales
que ideaste para olvidar
y no ser testigo
de todas mis derrotas.

Yakarta, octubre de 2016.

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*

El otro exilio

¿Y si llegabas hasta estas tumbas
y estas ruinas que recorro al ocaso
en los confines del imperio francés?

¿Y si tu exilio se hubiese escrito
en los bosques de pino del Pacífico
y no en el desierto al borde de Harar?

¿Y si estuviste en esa barricada
en lo alto de la rue de Belleville
y terminaste deportado en un barco?

¿Y si fuese tuyo el silencio de ellos
en los muros roídos de estas celdas
devoradas por el olvido de los trópicos?

Quizá sea todo cierto, Rimbe.

Kuto, noviembre de 2016.

 

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©Mariano Rolando Andrade, Canciones de los Mares del Sur (Buenos Aires Poetry 2018, Colección Pippa Passes).