Miguel Ángel Zapata: “Las musas, cuando existen, aparecen entre árboles o bajo los puentes de las grandes ciudades”

MIGUEL ÁNGEL ZAPATA, POETA Y ENSAYISTA PERUANO, HA PUBLICADO RECIENTEMENTE: HOY DEJÓ DE SER INVIERNO POR UN DÍA (BUENOS AIRES: EL SURI PORFIADO, 2017), UNO SCRIVE POESÍA CAMMINANDO ITALIA (TRADUCCIONES DE EMILIO COCO) LADOLFI EDITORE, 2016, HOY DÍA ES OTRO MUNDO (GRANADA: VALPARAÍSO, 2015) Y LA NOTA 13 (BOGOTÁ: LOS TORREONES, 2015). SU POESÍA HA SIDO TRADUCIDA AL INGLÉS, PORTUGUÉS, ITALIANO, PORTUGUÉS, FRANCÉS Y RUSO. HA PUBLICADO VARIOS LIBROS DE ENSAYOS: LA VOZ DEUDORA: CONVERSACIONES SOBRE POESÍA HISPANOAMERICANA (FCE, 2014), NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA (UNAM, 1999), MORADAS DE LA VOZ. NOTAS SOBRE POESÍA HISPANOAMERICANA ACTUAL (UNIVERSIDAD DE SAN MARCOS, 2002), ENTRE OTROS. HA PUBLICADO LIBROS Y EDICIONES CRÍTICAS SOBRE LA POESÍA DE ANTONIO CISNEROS, JORGE EDUARDO EIELSON, Y CARLOS GERMAN BELLI. EJERCE DE CATEDRÁTICO DE LITERATURAS HISPÁNICAS EN HOFSTRA UNIVERSITY, NUEVA YORK.

Entrevista a Miguel-Angel Zapata

Por Iván Vergara

Iván Vergara: Háblanos de los poetas del siglo XX-XXI que te gustaría recomendar

MAZ: Siempre me ha interesado la literatura norteamericana, rusa, francesa y de otros lares. Me imantan y releo a ciertos poetas rusos como Marina Tsvetáyeva, Osip Maldestam, Anna Akhmatova, y Joseph Brodsky. De los franceses siempre vuelvo a Charles Baudelaire y Henri Michaux. Los poemas del peruano César Vallejo, a partir de Trilce (1922) y sus poemas póstumos, me llegan como el pan de cada dia. También Paul Celan, G. Ungaretti, Charles Wright, Eugenio Montale, Octavio Paz, Ida Vitale, Blanca Varela y Marosa Di Giorgio. No me gusta la poesía experimental sino experiencial.

¿De qué manera llegan las musas a tu poesía?

Siempre escribo poesía caminando. Las musas, cuando existen, aparecen entre árboles o bajo los puentes de las grandes ciudades. A veces llegan cuando paseo en bicicleta, uno de mis pasatiempos favoritos. También ha sucedido que me han visitado cuando escuchaba música de Palestrina o Elgar o bailando el vals número 2 de Shostakovich. Entraban por la ventana sin permiso, como suele entrar la música directamente al corazón. Y ahí uno no piensa más y escribe sin parar. Por eso, antes de escribir una letra no pienso en el lenguaje, porque ni sé para qué sirve. Pienso con el espíritu, el corazón, y las palabras van saliendo como capas de arcilla o escapándose de tus manos para volver a comenzar.

¿Cuál es la mayor dificultad con la que te enfrentas en el momento de escribir el poema?

Cuando uno quiere escribir poesía no sale nada. Ni una botella del mejor tinto te puede ayudar. Mejor salir a caminar o mirar los pinos desde mi ventana. Uno no quiere escribir poesía, uno escribe poesía caminando. La poesía llega sin remedio porque tiene que llegar en el momento propicio. Si tratas de jugar con el lenguaje, el signo te va a jugar una mala pasada. Acabarás siendo un poeta que solo vive de jugar con las palabras. Si lees buena poesía, el poema puede tocarte sensualmente el corazón y la piel, y comenzarás a escribir sin parar.

¿Qué poeta que escribe actualmente llama tu atención por sus conjuros poéticos?

El norteamericano Charles Wright.

¿En los últimos años que países están produciendo la actividad poética más interesante?

Pienso en Chile, Perú, México, Uruguay, y Argentina, que aparte tienen poetas fundamentales que han determinado –aparte de Darío- el rumbo de la poesía en lengua castellana: Huidobro, Vallejo, Paz, Agustini, Gelman, Borges.

El libro de poesía que el mundo debería conocer

Trilce de Cesar Vallejo.

¿Qué pensaría la poesía de nuestro tiempo?

No deberíamos estar tan asustados. Creo que la poesía siente pena por nosotros. Habrá que volver a comenzar y reordenar el mundo, sin pensarlo dos veces. Además, ya se ha hecho varias veces. Amar con más intensidad y de distintas maneras. Se está creando un nuevo silencio esta mañana, un alejamiento para aprender a estar solos, y desde el silencio de las calles va saliendo la nueva vida, el poema que trae un nuevo fuego bajo sus brazos.

Buenos Aires Poetry, 2020.