7 poetas cubanas: “El día de la madre dijo Ray” | Reina María Rodríguez

Buenos Aires Poetry reúne una muestra de poesía cubana contemporánea, esta vez poesía escrita por mujeres nacidas entre los años 50 y 90 del siglo XX, y que será ampliada y publicada en el transcurso de 2021, bajo la coordinación de Nara Mansur. 
Muestra, foto grupal, imagen poliédrica, los textos son en su mayor parte inéditos e integran libros en proceso. El trabajo a la distancia —algunas de ellas no viven en Cuba ahora mismo o se desplazan entre la isla y algún otro destino— da identidad a esta reunión nómade que al mismo tiempo pone énfasis en el gesto del presente que irradia contextos de lucha, de puesta en acto de la memoria, lo identitario, junto a palabras nuevas que prueban su eficacia, su insolencia y legibilidad.
Soleida Ríos, Reina María Rodríguez, Damaris Calderón, Nara Mansur, Jamila Medina Ríos, Legna Rodríguez Iglesias y Martha Luisa Hernández Cadenas son las autoras ahora reunidas.

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Reina María Rodríguez (La Habana, 1952). Hizo el proyecto editorial Torre de Letras por quince años. Entre sus libros, Poesía: Cuando una mujer no duerme, Para un cordero blanco, En la arena de Padua, La foto del invernadero, Catch and release, Bosque negro, El libro de las clientas, Poemas de Navidad, El piano, Luciérnagas; En prosa: Tres maneras de tocar un elefante, Otras cartas a Milena, Variedades de Galiano, Otras mitologías, La caja de Bagdad, Tan solo esto. Premios: Chevalier de L’Ordre des Arts et des Lettres, Francia,  Medalla Alejo Carpentier, 2012; Premio Iberoamericano Pablo Neruda, Chile, 2014; Premio Nacional de Literatura, Cuba, 2013. 

“El día de la madre dijo Ray”

“…no importa donde empieces/ pues
ahí volverás/ de nuevo.”
Parménides

Reducida al máximo,
mi madre se ha vuelto una copa de agua,
y una velita.
Ya ni siquiera una vela grande
que no hay en los mercados ahora,
sino una muy pequeña que me quedaba en la
…………………………………………………gaveta,
y cuesta encender su pabilo,
iluminándola.
Agua y vela consumidas,
corriendo por un manantial que imagino
detrás de la casa y que, por momentos,
suena alto detrás de la copa:
como agua que se lleva a mi madre
hasta el mar de una piscina ajena,
de todo lo que fuimos al hundirnos
bocarriba pen el falso cielo azul:
“sube la cadera, mete la barriga” -decías-,
entre las posturas de ser una hija.

Todo lo que tengo al bajar las escaleras:
uvas caletas, pinos, palmas mochas,
y algunas frases sueltas de consuelo.
Necesidad de otro cielo al que aferrarme
para saber que estarás protegida:
“hasta mañana si dios quiere, mamá”
-pedía cada noche antes de acostarme-.
Pero dios se olvidó de mi mensaje,
y amanecí huérfana -más vieja, quizás-,
de una vejez intermediaria entre nosotras
con treinta años de diferencia.
Entonces nací otra vez al parirte,
recostada al césped que olía a musgo,
y el codo creció triangular a la mirada suya
en el espejo arrancando los objetos
por encima del viento.
La incertidumbre es cómo los objetos
que arrastramos de otra vida
(ahora, nuestra)
que no ha llegado aún,
pero que vuelve.

¿Qué es lo que esperas ahora
“…cruzando la línea que separa
el coraje de la locura?” -preguntas-,
¿sorprenderme?
Esa grandura de las palabras
que en días así son como velas pequeñas
que no logran encenderse.
¿Hasta dónde habrás ido “recogiendo la pita”
con lo poco  que va quedando ya de tiempo,
de país -los hijos, lejos-,
y ansiedad.
Miedo de no poder diferenciar,
la pérdida de las cosas.

RMR
De un libro inédito

7 poetas cubanas (Nara Mansur, Coord.) | Buenos Aires Poetry, 2020.