Jorge Pérez Cebrián (Requena, 1996), es un poeta valenciano. Ha trabajado como gestor cultural, profesor en talleres literarios y como conferenciante acerca de la historia de la poesía universal. Actualmente tras estudiar Filosofía, cursa el grado de Historia del Arte y participa ocasionalmente en revistas literarias. Al trasladarse a Madrid da a la imprenta su primer libro, La voz sobre las aguas (Valparaíso, 2019). Dos años después, su segundo libro La lumbre del barquero (OléLibros, 2021), fue obra candidata al Premio de la Crítica de la Comunidad Valenciana y al Premio Nacional Ciudad de Churriana. Un año después fue galardonado con el Premio Internacional de poesía Arcipreste de Hita del año 2021, con su obra De cuánta noche cabe en un espejo (Pre-Textos, 2022), obra también candidata al Premio de la crítica de la Comunidad Valenciana 2022 y, de nuevo, al Ciudad de Churriana. En 2024 se le concede el XVI Premio RNE de Poesía Joven – Fundación Montemadrid con su obra Pero nunca los huesos de las aves (Pre-Textos, 2024). Su escritura, fundamentada en la filosofía, busca tratar los temas esenciales del ser humano, que han venido atravesando una tradición a la que se rinde reverencia.
EL RITO
Lejos de las miradas de los hombres,
ocurre su secreto antes del alba.
Ocurre. Y es un ritmo
ancestral que respira por sus pieles.
Un ansia torpe por echar raíces,
la búsqueda convulsa por hallarse,
y en un solo momento no ser nada.
Remotos y secretos,
cumplen el rito.
Respiran
y vuelven a la tierra extenuados.
Caminarán, quizás, sobre sus calles,
perplejos por usar su mismo idioma,
por que la hierba crezca indiferente,
por que el tiempo no se haya detenido.
No lo mencionarán,
serán culpables.
Culpables de la herética osadía
de la breve intención, de haber querido
abolir la ceniza con sus cuerpos,
derribar cada linde de sus almas.
Culpables
de volver a cometer su rito,
lejos de las miradas de los hombres
–quizá un poco más solos, más mortales–
en contra de la ley que rige el alba.
NOT WITH A BANG
BUT WITH A WHIMPER
De quijada, de piedra o caña. Apenas lo recuerdo.
Y mi rostro brillaba y yo era hermoso.
Fue antes del temblor
y de las cuatro letras en la frente.
Recuerdo las semillas de lino
deslizándose por mi mano.
Por el amor o por la tierra. Cómo recordarlo.
Nadie nos dijo
que el aliento tenía su morada como el ganado,
como el toro que apenas muda el semblante.
Busqué en sus manos y en sus pies, convulso,
para encontrarla, sin perder la vista,
tantas veces que ya no lo recuerdo.
Aprendí que por dentro nos parecemos a las bestias
y que todas las bestias pueden gritar
y que debajo duerme la misma agua sucia soterrada.
Sé
que yo era el guardián de mi hermano
o tal vez fuera el padre de los hombres,
pero eso apenas puedo recordarlo.
ACTEÓN EN LA PALABRA
Nunc tibi me posito visam velamine narres,
sit poteris narrare, licet!
Las Metamorfosis III, 191
Los veo. Antes del signo, de que la flor tuviera un nombre.
Los veo con sus fauces rápidas perseguirse, refugiarse,
emitiendo a golpes una voz que aleja el mundo
como la luz aleja el mundo tras los ojos de las bestias.
Hacen falta las garras antes de asir las manos.
El trillo y el fuego
mucho antes de partir el pan del hombre.
Pero yo
tan solo puedo verlos tras las ramas
hacer del mundo un verbo y no nombrarlo.
Acteón en la palabra & otros poemas | Jorge Pérez Cebrián | Buenos Aires Poetry 2026

