2 poemas de Friedrich Nietzsche

Friedrich Nietzsche arriba a Génova en 1880. En primera instancia, no solamente la ciudad parece impactarle de sobremanera, sino que también el filósofo se ve profundamente afectado por el espíritu genovés. Una ciudad caótica, plena de colores, carente de plano regulador, laberíntica, que baja desde los montes y se proyecta al mar lígure expresa desde ya, en su arquitectura, la voluntad de poder de sus habitantes. En el aforismo número 291 de la Ciencia Jovial Nietzsche escribe:

Veo continuamente al constructor, cómo observa todo lo que se ha construido a lo lejos o a su alrededor, en la ciudad, en el mar y en la silueta de los montes, cómo violenta a la naturaleza y realiza conquistas con esa mirada.”

La arquitectura genovesa (similar a la de Valparaíso, para hacerse una imagen) refleja el deseo de conquista, la apuesta a lo imposible, el desafío a la gravedad que poseen los marineros, por quienes Nietzsche muestra profunda admiración puesto que, como lo indica en el mismo aforismo previamente mencionado, en el viejo puerto “descubrimos en cada esquina a un hombre que conoce el mar, la aventura y el oriente”. El marinero genovés, Cristobal Colón por excelencia, en efecto, pone su mirada en lo desconocido y parte a su conquista, zarpa con la voluntad de doblegar el infinito. En este sentido no es de extrañarse que Nietzsche se vea a sí mismo como un Nuevo Colón. En un poema homónimo el filósofo expone algunas de sus ideas “genovesas” sobre la voluntad de poder a Lou Salomé, con quien, vive en el centro histórico de la ciudad por algún tiempo entre 1880 y 1882. Por supuesto, el poema, expresa además otras posibles intenciones del filósofo, intenciones que quedan a libre interpretación del lector.

Lou Salomé, la “amorosíssima muchacha”, es además la receptora de un segundo poema genovés escrito por Nietzsche en 1882, el cual versa sobre el Cementerio de Staglieno, monumento nacional por excelencia. El texto, escrito en clave intimista, expone los sentimientos de Nietzsche por la futura escritora, sentimientos complejos puesto que combinan intuiciones filosóficas con premoniciones no muy caras al espíritu de Nietzsche sobre el destino de tal relación, destino sombrío que resultará crucial en el desarrollo filosófico de nuestro autor.

Finalmente, pensando en las experiencias vividas en Génova junto a Salomé, Nietzsche escribiría posteriormente: “deberé someter todas estas amargas vivencias al fuego alquímico y transformarlas en oro filosófico.”

 

Der neue Colombus

Freundin! – sprach Columbus – traue
keinem Genuesen mehr!
Immer starrt er in das Blaue –
Fernstes lockt ihn allzusehr!

Fremdestes ist nun mir teuer!
Genua – das sank, das schwand!
Herz, bleib’ kalt! Hand, halt’ das Steuer!
Vor mir Meer – und Land? – und Land? – –

Stehen fest wir auf den Füßen!
Nimmer können wir zurück!
Schau’ hinaus: von fernher grüßen
uns Ein Tod, Ein Ruhm, Ein Glück!

El Nuevo Colón

Amiga mía
Nunca te fíes
de un genovés” -así Colón decía-;
todos ellos sepultan con codicia
en azules y lejanos mares la mirada.

A mí sólo me gustan las remotas,
desconocidas y extranjeras playas.
Génova desaparece allá a lo lejos.
¡Se enfría el corazón! ¡Mano toma el timón!
Ante mí el mar sin fin. ¿Cuándo la imagen
surgirá de la tierra codiciada? ¿Y la tierra y la tierra?

¡A pie firme esperemos impacientes!
Es imposible ya la retirada.
Arriba, en el espacio, nos saludan,
agitando las alas:
La alegría, la muerte,
y, al fin, la fama, todas son una y la misma cosa.

Camposanto di Staglieno

O Mädchen, das dem Lamme
das zarte Fellchen kraut,
dem beides, Licht und Flamme,
aus beiden Augen schaut,
du lieblich Ding zum Scherzen,
du Liebling weit und nah,
so fromm, so mild von Herzen,
Amorosissima!

Was riß so früh die Kette?
wer hat dein Herz betrübt?
Und liebtest du, wer hätte
dich nicht genug geliebt? -;
Du schweigst – doch sind die Tränen
den milden Augen nah: –
du schwiegst – und starbst vor Sehnen,
Amorosissima?

Entstanden 1882

Camposanto di Staglieno

¡Oh muchacha que de la oveja
peinas la candida lana!
Cuyos ojos centellean
con el fulgor de la llama.
Lindo juego de un capricho,
de cerca y de lejos grata.
Tu corazón es piadoso,
dulce cual la miel es tu alma.
¡Amorosíssima!

¿Quién tan pronto la cadena
rompió? ¿Quién tu voz empaña?
¿Quién se atreve a no quererte
si tú le amas?
No contestas, sin embargo tus ojos
se van llenando de lágrimas,
y mirando al horizonte,
muerta de deseos, callas.
¿Amorosissima?

Escrito en 1882.

Poesía Alemania | Traducción de Naslo Gurman para Buenos Aires Poetry, 2021