Atole | Roberto Bolaño

Roberto Bolaño pertenece al grupo de los escritores tocados y quemados por los poetas malditos, con Rimbaud, Baudelaire y Lautréamont a la cabeza. Su idea de la poesía, tal y como la concibieron estos autores, se relaciona directamente con una específica forma de vida.
Son estos poetas un símbolo inicial, un licor extremo. Por un lado representan para Bolaño el acto más puro y radical del individuo, ya que rechazaron las normas establecidas literarias y experienciales (mediante el desarreglo de todos los sentidos, la inclinación por hospedarse en los castillos de bohemia…); y, por otro lado, y debido a la sanción social que recibieron por semejante comportamiento, representan la pobreza, la miseria y el fracaso.
Bolaño era un apasionado de la vida de los poetas. Seguramente, y a partir de esa forma, se sentía menos solitario, mejor comprendido.
Es algo que encontramos a lo largo de toda su Poesía reunida, y que condensa una de las fundamentales características de su trabajo poético, esto es, una relación dialógica con otros autores, y por tanto el planteamiento de una concepción estética metaliteraria.
Atole
Vía a Mario Santiago y Orlando Guillén
los poetas perdidos de México
tomando atole con el dedo
En los murales de una nueva universidad
llamada infierno o algo que podía ser
una especie de infierno pedagógico
Pero os aseguro que la música de fondo
era una huasteca veracruzana o tamaulipeca
no soy capaz de precisarlo
Amigos míos era el día en que se estrenaba
“Los Poetas Perdidos de México”
así que ya se lo pueden imaginar
Y Mario y Orlando reían pero como en cámara lenta
como si en el mural en el que vivían
no existiera la prisa o la velocidad
No sé si me explico
como si sus risas se desplegaran minuciosamente
sobre un horizonte infinito
Esos cielos pintados por el Dr. Atl, ¿los recuerdas?
sí, los recuerdo, y también recuerdo
las risas de mis amigos.
Cuando aún no vivían dentro del mural laberíntico
apareciendo y desapareciendo como la poesía verdadera
esa que ahora visitan los turistas
Borrachos y drogados como escritos con sangre
ahora desaparecen por el esplendor geométrico
que es el México que les pertenece
El México de las soledades y los recuerdos
el del metro nocturno y los cafés chinos
el del amanecer el del atole
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Extraído de Roberto BOLAÑO, Poesía Reunida, Alfaguara, 2018, pp. 384-385 | Buenos Aires Poetry, 2021.