«A little Welsh in London» – Dylan Thomas, por Luis Benítez

La escuela media fue dejada atrás por Thomas a los 16 años, para ejercer funciones como escritor de obituarios y crítica de espectáculos en el periódico local South Wales Evening Post. Sólo un año y medio duraría en esas funciones, pues la dirección del diario no tardaría más en invitarlo amablemente a “dejar de perder el tiempo trabajando” en la empresa cuando era evidente que su vocación era la de escritor. Ya por entonces la afición  al alcohol se hacía evidente en Thomas, quien terminaba cada noche en el bar del Antelope Hotel o en el del Mermaid Hotel. Sin empleo fijo y ganándose la vida como periodista independiente, en 1932 se radica en Londres, donde comienza a frecuentar los círculos literarios y sus obras principian rápidamente a ganar adeptos. En esta etapa, según  lo revelan sus cartas (1), el joven poeta todavía se sentía un extraño en la gran ciudad, tan diferente del puerto de mar donde había nacido. De hecho, Thomas se llama a sí mismo “el galesito” en varias misivas dirigidas a sus relaciones, resaltando su condición de muchacho provinciano y tímido intentando abrirse camino en la capital del todavía vigente imperio británico. Este es otro aspecto del complejo carácter del autor, una sensación de inseguridad que lo acompañará toda la vida, inclusive cuando ya era vastamente reconocido y sus recitales poéticos convocaban multitudes como años después lo harían las estrellas de rock. Aquellos que lo trataron -entre ellos su promotor en EE.UU. y biógrafo, el poeta norteamericano de origen canadiense John Malcolm Brinnin (1916-1998) en su conocida biografía (2)- destacaron que la bebida era una de las formas que tenía Thomas de “romper” el muro de distancia que lo separaba de las otras personas. Inclusive apunta Brinnin que Thomas era considerado por muchos como una suerte de amigo famoso, cuando en realidad, detrás de su magnetismo y atractivo personal se escondía alguien extremadamente inseguro y distante, de una timidez excepcional que solamente se revelaba como tal en la mayor intimidad.

A partir de su etapa londinense los poemas de Thomas comienzan a ser conocidos a través de las páginas de diversas publicaciones, entre ellas el New English Weekly, The Listener, New Stories, New Verse, Life and Letters Today y la prestigiosa revista The Criterion, digida por Thomas Stearns Eliot (1888-1965). El 18 de diciembre de 1934 se edita su primer poemario, Eighteen Poems, que gana el primer premio convocado por el diario dominguero The Sunday Referee.

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(1) Selected letters of Dylan Thomas, selección y prólogo de Robert Louis Constantine Lee-Dillon Fitzgibbon, J.M.Dent, Londres, 1966. Existe traducción al español de Piri Lugones, editada como Cartas, 1971, por Ediciones de la Flor, de Buenos Aires

(2) Dylan Thomas in America, An Intimate Journal, John Malcolm Brinnin, Atlantic Monthly Press, Boston, 1955.

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∇ «A little Welsh in London»: El poeta en su intrincada imagen, por Luis BENÍTEZ. Artículo completo en N° Especial Dylan Thomas, Buenos Aires Poetry, Buenos Aires, 2016.