Todos ustedes ya saben la historia…, de Anne SEXTON

Los poetas confesionales exploraron experiencias psíquicas y físicas -locura, suicidio, incesto, odio, drogas, masturbación, menstruación- reprimidas por el decoro poético reinante. Anne Sexton (1928, Newton – 1974, Weston) en particular trató el cuerpo físico femenino y sus funciones con una franqueza sorprendentemente nueva.

 

Todos ustedes ya saben la historia de la otra mujer

Es un pequeño Walden.
Ella jadea en voz baja
mientras el cuerpo de él despega y vuela,
vuela recto como una flecha.
Pero es una mala traducción.
La luz del día no es amiga de nadie.
Dios irrumpe como el propietario
y destella en su lámpara metálica.
Ella ahora se siente más o menos.
Él reacomoda sus huesos,
retrasando el reloj una hora.
Ella conoce la carne, ese globo de piel,
los miembros relajados, las tablas,
el techo, el techo desmontable.
Ella es su selección, media jornada.
¡Ustedes también saben la historia! Miren,
cuando esto acaba él la cuelga,
como un teléfono, de vuelta.


You All Know the Story of the Other Woman

It’s a little Walden.
She is private in her breathbed
as his body takes off and flies,
flies straight as an arrow.
But it’s a bad translation.
Daylight is nobody’s friend.
God comes in like a landlord
and flashes on his brassy lamp.
Now she is just so-so.
He puts his bones back on,
turning the clock back an hour.
She knows flesh, that skin ballon,
the unbound limbs, the boards,
the roof, the removeable roof.
She is his selection, part time.
You know the story too! Look,
when it is over he places her,
like a phone, back on the hook.

∇ Extraído de Anne Sexton: Love Poems, Houghton, 1969. Traducción de ©Ernesto Hernández Busto, 2015.