Poesía Argentina – Rubén Valle

Rubén Valle (Mendoza, Argentina, 1966). Periodista y escritor. Ha publicado los libros de poemas Museo Flúo (1996), Los peligros del agua bendita (1998), Jirafas sostienen el cielo (2003), Placebos (2004), Tupé (2010) y Grietas para huir (2012, ebook).
Integra las antologías de poesía Promiscuos & Promisorios, La ruptura del silencio, Martes literarios y Poesía en Tierra (Centro Cultural de España en Buenos Aires).
Como narrador participó de Mitos y leyendas cuyanos (1998), editado por Alfaguara, y de la antología de textos para niños Ellos, los otros & nosotros (2003). En 2013 publicó en la editorial Ebook Argentino su libro de relatos y microrrelatos Desperté en el bosque después de haber soñado un bosque. En 2015, por la misma vía, editó La medida de lo posible.
En dos oportunidades obtuvo el Primer Premio Certamen Literario Vendimia en la categoría poesía, organizado por el Ministerio de Cultura de la provincia de Mendoza. En el 2007 ganó el 1º premio del concurso Ciudad de Mendoza con su obra Bla!
En los últimos 20 años ha trabajado en varios medios de comunicación. Actualmente lo hace en el diario MDZ.

El que viene

A usar tu lengua vienes...”
Macbeth a un mensajero, William Shakespeare.

Maten al mensajero, pronto maten al que vino
a decir que Rimbaud desembarcó de su ausencia,
al que jura que la palabra de Sor Juana sabe tan dulce
como un pezón de luna. Maten al impostor, al que aún bebiendo todo
el aguardiente puede recitar sin respiro un palíndromo, dejarse amar
por cien mujeres y recordarlas brutalmente tan sólo con olerlas
en la penumbra. Maten al malvenido, al inesperado, al homérico.
Ciérrenle la puerta en la cara antes de verlo erguido como un lirio.
No podrán resistirlo, les dirá cómo olvidarse de lo que nunca fueron,
los dejará en medio del círculo, los invitará a un banquete de sombras.
Maten al mensajero, al palomo malherido, al desbocado juglar
de las tabernas que apestan de solos. Pónganle hartas piedras,
ciérrenle el camino, háganle un pozo de silencio hasta que caiga.
Niéguenle la soga el salmo la rosa el orgasmo, sobre todo la mirada.

Maten al mensajero: la luz que dice traer es la luz que ya encendimos.

(De Tupé)

Derecho de autor

¿Para qué la poesía si los barcos
no pueden volar a contramano,
Si la virgen no encuentra su adagio
en el inspirado beso del semental?
Crédulos (o no) los relojes
deberían ser pájaros y piedras a su modo
¿Por qué no camaleones de un solo color?
Cada poema una isla dentro de otra isla
Un libro desierto donde el náufrago se escriba a sí mismo
Y nosotros, meros bastardos del Dante,
espantapájaros de nieve en un infierno
que embriaga sus nueve lenguas en agua bendita
¿Para qué la poesía entonces
si la palabra no se desnuda en público,
unta las sábanas con su esperma negra
o copula con el mar dentro de una botella?
Es derecho de autor dejar
último en la fila……entre paréntesis
al creador del tajo y la cicatriz
Hacer que el mundo vuelva a ser nuevo
último en la fila……e igual de cuadrado
Una hoja en blanco donde los ciegos lean
La poesía es la ley y también la trampa.

(De Tupé)

Lo negro de la nieve

El azar te juega sucio
Los horóscopos deciden
por vos sin vos
La única teoría de las probabilidades
es improbable que pueda aplicarse
………………a tu cuadro de situación
Una bruja bien podría leerte
la mano nunca el corazón
En la borra del café
no sería extraño hallar pistas
de las mujeres que perdiste
……………………..y te perdieron
El olvido es un ejercicio vano
Insobornable como ese detective ciego
que por las noches te encuentra sin buscar
Y te dice: sólo los espejos pueden mirarse a sí mismos
No les preguntes ni a ellos ni a la intemperie

Ninguno te revelará lo negro de la nieve

(De 911/Poemas urgentes)

El ciego de Lepanto

En el Ecuador del vaso
En lo lleno y lo vacío
En lo tangible y lo distópico
…………………….planto bandera
En el Ecuador de este vaso
la vida no nada vale y todo lo vale
Se puede tocar la estrella o el fondo
y no dejará de ser la misma mano
En esta niña de los ojos
soy el equilibrista que lee el vacío en braille
sabiendo que caer o volar es parte del milagro
En el meridiano de mi camino incierto
miro hacia atrás oteo hacia delante
y veo tanto que ya no veo
Soy el ciego de Lepanto

El loco que dice su verdad

(De 911/Poemas urgentes)

La búsqueda del tesoro

¿Y si al fin hallaran el cuerpo de Cervantes
sus seis dientes su esqueleto incompleto
en ese luminoso osario del siglo de oro?
¿Y si a la vera de Catalina se hace presente
su mano ausente y la derecha siguiera escribiendo
aún en las entrañas de una improvisada tumba?
¿Y si lo que encuentran es un caballo desarmado
con una herradura sin hache y la dentadura
abierta como un grito de ¡oh Dios!?
¿Y si ese montón de huesos en realidad
es de una abuela ajena o un pastor en su diáspora
o la oveja misma que murió lejos del rebaño?
¿Y si lo que habrá de descubrir el hombre de la pala
es la cintura de Dulcinea abrazada por las raíces
de un roble que podría haber sido la mesa de su casa?
Si en esa mancha informe donde pervive el manco
irrumpe un molino luchando contra un hombre
puede que un Quijote o dos regresen
a desandar ese libro que nunca nadie logró enterrar.

(De La guitarra de Kafka & otros poemas acordes)