A Dios Padre, de Katherine Mansfield


Dueña de un lenguaje claro y preciso, innovadora y al mismo tiempo accesible, Katherine Mansfield (1888-1923) es conocida sobre todo por sus cuentos, aunque dejó también bellos poemas a lo largo de una vida que osciló entre su Nueva Zelanda natal y Europa, principalmente Inglaterra.
Entre sus obras más destacadas se encuentran In a German Pension (1911), Bliss (1920), The Dove’s Nest (1923), Poems (1923) y Something Childish (1924), estos tres últimos publicados de manera póstuma por John Middleton Murry, su segundo marido.
“To God the Father”, escrito en 1912, fue publicado por Mansfield en la revista Rhythm como una traducción del ruso de un poeta imaginario, Boris Petrovsky.
Enferma de tuberculosis, Mansfield murió a los 34 años en Fontainebleau (Francia).

A Dios Padre

Al pequeño, lastimero Dios, elevo mi oración,
El Dios con la larga barba blanca
y la túnica suelta sujetada con la faja de cáñamo
que se sienta asintiendo y murmurando en el trono demasiado grande
….del Cielo.
Cuánto, cuánto tiempo, querido Dios, desde que fijaste las estrellas
….en sus sitios,
Rodeaste la tierra con el mar, e inventaste el día y la noche.
Y más tiempo aún desde que miraste a través de la azul
….ventana del Cielo
Para ver a tus niños jugar en el jardín…
Ahora todos somos más fuertes que ti, y más sabios, y más arrogantes,
En rauda procesión te pasamos de largo.
“¿Quién es esa marioneta asintiendo y murmurando
en el trono demasiado grande del Cielo?
¡Desciende de tu sitio, Barba Blanca,
Ya tuvimos bastante de tu actuación!”
Han pasado siglos desde que creía en ti,
Pero el día de hoy mi necesidad ha regresado.
No quiero un futuro color de rosa,
Ni libros de enseñanza, ni protestas ni negaciones —
Estoy asqueada de esta desagradable lucha
Estoy cansada de ser tironeada por esto —
Oh Dios, quiero sentarme en tus rodillas
en el trono demasiado grande del Cielo
y dormirme con mis manos enredadas en tu barba blanca.

To God the Father

To the little, pitiful God I make my prayer,
The God with the long grey beard
And flowing robe fastened with a hempen girdle
Who sits nodding and muttering on the all-too-big throne of
….Heaven.
What a long, long time, dear God, since you set the stars in
….their places,
Girded the earth with the sea, and invented the day and night.
And longer the time since you looked through the blue
….window of Heaven
To see your children at play in a garden…
Now we are all stronger than you and wiser and more arrogant,
In swift procession we pass you by.
“Who is that marionette nodding and muttering
On the all-too-big throne of Heaven?
Come down from your place, Grey Beard,
We have had enough of your play-acting!”
It is centuries since I believed in you,
But to-day my need of you has come back.
I want no rose-coloured future,
No books of learning, no protestations and denials —
I am sick of this ugly scramble,
I am tired of being pulled about —
O God, I want to sit on your knees
On the all-too-big throne of Heaven,
And fall asleep with my hands tangled in your grey beard.

Extraído de Micheal HULSE y Simon RAE (Ed.), The 20th Century in Poetry, pag.72, Pegasus Books, Nueva York, 2013.
Traducción Mariano Rolando Andrade.