Los poetas de mi generación • Patricio Sánchez

Patricios Sánchez Rojas es poeta, profesor, traductor y responsable de talleres de escritura. Nacido en Chile, pasó su infancia en Talca y Valdivia. En 1977, su familia fue forzada a exiliarse y se instaló en París.
Trabajó en el Instituto Claparède de Neuilly y recitó poemas en el Centro Pompidou. Continuó sus estudios en Montpellier y Madrid. Al regresar de España, comenzó a enseñar español en el colegio secundario y las universidades de Nîmes, Avignon y Montpellier.
Sus poemas han sido publicados en revistas de literatura y antologías francesas, hispanohablantes e italianas. Ha recibido muchos premios literarios en Francia, Chile y España. En 2014 participó en el Festival Voix Vives de Toledo, y ese mismo año se unió al equipo de organizadores del Festival Voix Vives de Sète. Es miembro de la Casa de la Poesía Jean Joubert de Montpellier.
Ha publicado, entre otros poemarios, Sea la luz (1990), Breve Antología Personal y otros poemas (2000), El Calendario de la Eternidad (2007), Le Parapluie rouge (El paraguas rojo, 2011), Terre de Feu (Tierra del Fuego, 2013), Journal d’une seconde (Diario de un segundo, 2015), Les Disparus (Los desaparecidos, 2017) y La Maison (La casa, 2018).

Los poetas de mi generación

……………..“Cuando esos cuarenta inviernos asediarán tu frente…”
…………………………………………………………………….W.Shakespeare

Los poetas de mi generación tienen todos el rostro pálido
Hablan la lengua de Lincoln o Voltaire
Y viajan en aviones repletos de enfermos depresivos
……………………………………….o de jubilados inválidos

Sus libros están en todas las buenas librerías de las grandes
…………………………..metrópolis.
A veces fuman cigarrillos infectos que harían llorar
A las estatuas en las plazas públicas.

Por supuesto, están cubiertos de recompensas literarias
Que los ciegos y los tuertos quisieran ver
Colgadas en el ojal de la solapa.

Pero nunca olvidarán el diario en un prostíbulo
Porque éste podría servirles más tarde para envolver la carne

Los poetas de mi generación no tienen nada que envidiarle a Mayakovsky,

Todo morirán un día a causa de una tragedia condenable
Se rociarán el rostro con ácido sulfúrico
Y luego se suicidarán sin la esperanza de ver las ciudades iluminadas
…………………………………………………………….por un puñado de nubes

Los poetas de mi generación son todos tipos mediocres,
Sufren de enfermedades inimaginables como el daltonismo.
Y su tragedia es solo una extraña metáfora

A menudo recorren el mundo, valija en mano,
Su casa es un tugurio en forma de caracola.
Encuentran, muy a menudo, a todas las mujeres bellas
Pero es muy lamentable
Que este defecto se deba a su abrumadora miopía.

No diré nada más sobre los poetas de mi generación
Salvo que su extravagancia me hace reflexionar
El día en el que abro mi paraguas rojo
En una calle de Francia.

Sin embargo, amo a los poetas de mi generación,
………………………………………………………..sus caniches
Bien adiestrados y sus sonrisas de júbilo el día
………………………………………………………..de San Juan.

Amos sus creaciones herméticas.

Aquellas que huelen a pan de las panaderías lejanas,
O aquellas que evocan el aroma del café al amanecer,
Cuando las ciudades se despiertan con el frescor
………….cual un minúsculo guante vacío,
O cercadas por el humo de las fábricas moribundas.

Sin que el reloj marque su nariz de avestruz.
En los barrios repletos de obreros en el paro
O de muchachas
Cansadas por las noches demasiado breves.

En esas ciudades lejanas los tranvías zigzaguean ebrios
Sobre las olas de asfalto.

¡Pero los poetas de mi generación olvidan muy a menudo
Que esas ciudades existen!

Estamos siempre en un hemisferio donde las nubes
Desaparecen sobre las iglesias góticas, envueltas
Por palomas
O palomos sin rostro.

Los ríos pasan bajo los puentes llenos de suicidas.
Los peces pasan y los árboles lejanos pasan
…………………………………….así, para vestirse
Extrañamente con los hábitos ceremoniosos de un piano
………………………………………………………………………………famélico

Todas las ciudades de Europa y las plazas públicas acogen
Con agrado a los poetas miserables en tabernas repletas
………………………………………………………………de fantasmas.
Un mitómano extrae de un bolsillo un viejo conejo con orejas
Muy blancas
El cual no tiene los ojos de un agradable prestidigitador.

Una mujer bella como una naranja azul
Nos mira escribir nuestros más bellos poemas sobre la vida.
Aquellos que no cambiarán el mundo a la hora del ocaso.
Aquellos que tendrán siempre al alba una bufanda azul
Y un bombín
En la punta de los dedos.

Aquellos que volverán a recorrer las calles y las avenidas
En el sentido de las agujas de un reloj.

Aquellos que serán las fotografías de las masacres
………………………………………………………….de este siglo infame,
Hecho de humo y de hojas, de resplandores y polvo.

Hechos también de piedras, pájaros, olas
………………………………………………….y faroles
Y que levantarán vuelo un día sobre las nubes
……………………………………………….como los amantes enamorados….:
Porque ellos, los enamorados, tendrán siempre el rostro tierno.

Una mañana veremos, quizás, un animal
…………………………………………….que llevará una ciudad
En medio de su vientre.
No será un paisaje campestre, por supuesto.
Y aún menos un segundo de la aurora.

Pero en una casa iluminada por la luz
……………….de una lámpara
Una muchacha henchida de esperanza estará en la ventana
……………….de la primavera.

Más allá, las montañas sobrecargadas por los siglos
Se inclinarán ante los océanos
Repletos de neumáticos y pelícanos de petróleo.

Y sobre la luz de las montañas una vaca color
……………….cielo
Pastará la hierba fresca en el redil de la vida.

Es seguro,
Todo el mundo ya lo adivina.

Entonces, es probable que aquella ciudad lejana
No haya sido vista aún por nadie.

Aún menos, por los poetas de mi generación,
…………………………………aquellos apóstoles
De la palabra y del gesto y del tacto.

Ellos, ¡que solo ven las cosas importantes
……………………………………….de este mundo de autómatas!

Sin embargo, vemos una horquilla, una carretilla
……………………………………………………….y una pala.

……….Más allá, un hacha.
……….Algunos fardos de trigo.
……….Una rueda.
……….Una muela.
……….Un cordero sonriente.
Una piedra pesada como una nube color zafiro.

Y luego, y luego, esos ríos que se derramarán sobre nosotros,
……………………………………………………………………………….sedientos.
Aquellos tesoros que tanto amamos y que no se pueden alcanzar.

Los poetas de mi generación tendrán todos el rostro pálido.

El viento barrerá para siempre las ciudades lejanas,
Mientras los relojes polvorientos del mundo
Se detendrán sobre las montañas cercadas,

Contemplaremos los cadáveres flotando sin sonrisa
Sobre las sílabas del mundo,
La lámpara en el bolsillo,
La pluma
……………..casi sin punta,

Después de haber borrado de sus miradas vacías
Todos nuestros versos,
Todos nuestros poemas,
Todas nuestras metáforas
……………………………………sin manchas.

El vaso en la mano, la copa de cristal,
Cual un trofeo

Para saludar nuestra cobardía en medio
Del espanto.

¡Oh, poetas!

Les poètes de ma génération

……………..“Quand ces quarante hivers assiégeront ton front…”
…………………………………………………………………….W.Shakespeare

Les poètes de ma génération ont tous le visage pâle
Ils parlent la langue de Lincoln ou de Voltaire
Et voyagent dans des avions bondés de malades dépressifs
……………………………………………..ou de retraités culs-de-jatte

Leurs livres sont dans toutes les bonnes libraires des grandes
………………………………métropoles.
Parfois ils fument des cigarettes infectes qui feraient pleurer
Les statues sur les places publiques.

Bien sûr, ils sont bardés de récompenses littéraires
Que les aveugles et les borgnes voudraient bien
Voir accrochées à leurs boutonnières.

Mais jamas ils n’oublieront leur journal dans una maison de passe.
Car cela pourrait bien leur servir plus tard pour envelopper la viande

Les poètes de ma génération n’ont rien à envier à Maïakovsky,

Tous mourront un jour done tragédie condamnable
Ils s’aspergeront le visage à l’acide sulfurique,
Puis ils se suicideront sans l’espoir de voir les villes éclairées
……………………………………………..par une poignée de nuages

Les poètes de ma génération sont tous de types médiocres,
Ils soufrent de maladies inimaginables comme le daltonisme.
Et leur tragédie n’est qu’une étrange métaphore

Souvent ils parcourent le monde, una valise à la main.
Leur maison est un taudis en forme de coquille.
Ils trouvent, très souvent, toutes les femmes belles
Mais c’est bien regrettable
Que ce défaut soit dû à leur accablante myopie.

Je ne dirai rien d’autre sur les poètes de ma génération.
Sauf, que leur extravagance m’interpelle
Le jour où j’ouvre mon parapluie rouge
Dans une rue de France.

Pourtant, j’aime les poètes de ma génération.
…………………………………………………leurs caniches
Bien dressés et leur sourires d’allégresse le jour
…………………………………………………de la Saint-Jean.

J’aime leurs créations hermétiques.

Celles qui sentent le pain des boulangeries lointaines,
Ou celles qui évoquent l’arôme du café, le matin,
Lorsque les villes se réveillent fraîchement
…………Comme un minuscule gant vide,
Ou encerclées par la fumée des usines finissantes.

Sans que l’horloge pointe son nez d’autruche.
Dans les quartiers bondés d’ouvriers sans travail
Ou de jeunes filles
Fatiguées par les nuits trop courtes.

Dans ces villes lointaines les tramways zigzaguent ivres
Sur les vagues du bitume.

Mais les poètes de ma génération oublient très souvent
Que ces villes existent !

Nous sommes toujours dans un hémisphère où les nuages
S’effacent sur les églises gothiques, enveloppés
De colombes ou
De pigeons sans visage.

Les rivières passent sous les ponts remplis de suicidés.
Les poissons passent et les arbres lointains passent
…………………………………………….ainsi, pour se vêtir
Étrangement avec les habits cérémonieux d’un piano
………………………………………………………….famélique.

Toutes les villes d’Europe et les places publiques accueillent
À volonté les poètes miséreux dans des bistrots bondés
………………………………………………………………..de fantômes.
Un mythomane sort d’une poche un vieux lapin aux oreilles
Très blanches
Qui n’a toujours pas les yeux d’un agréable prestidigitateur.

Une femme belle comme un orange bleu
Nous regarde écrire nos plus beaux poèmes sur la vie.
Ceux qui ne changeront pas le monde à l’heure du couchant.
Ceux qui auront toujours à l’aube une écharpe bleue
Et un chapeau melon
Sur la pointe de leurs doigts.

Ceux qui prendront encore les rues et les avenues
Dans les sens des aiguilles d’une montre.

Ceux qui seront les photographies des massacres
……………………………………………………..de ce siècle infâme,
Fait de fumée et de feuilles, d’éclats et de poussière.

Faits aussi de pierres, d’oiseaux, de vagues
……………………………………………………..et de lampadaires
Et qui s’envoleront un jour sur les nuages
………………………………………….comme les fiancés amoureux….:
Car eux, les amoureux, auront toujours le visage tendre.

Un matin nous verrons, peut-être, un animal
………………………………………………..qui portera une ville
Au milieu de son ventre.
Ce ne sera pas un paysage champêtre, bien sûr.
Et encore moins une seconde de l’aurore.

Mais dans une maison éclairée par la lumière
……………….d’une lampe
Une jeune fille pleine d’espoir sera à la fenêtre
……………….du printemps.

Plus loin, les montagnes alourdies par les siècles
S’inclineront devant les océans
Remplis de pneumatiques et de pélicans de pétrole.

Et sur la lumière des montagnes une vache couleur
……………….du ciel
Broutera de l’herbe fraîche sur le bercail de la vie.

C’est sûr.
Tout le monde le devine déjà.

Donc, il est probable que cette ville lointaine
N’ait encore été vue par personne.

Encore moins, par les poètes de ma génération,
……………………………………ces apôtres
Du mot et du geste et du tact.

Eux, qui ne voient quel les choses importantes
…………………………………………..de ce monde d’automates !

Pourtant, nous voyons une bêche, une brouette
……………………………………………………..Et une pelle.

………..Plus loin, une hache,
………..Quelques fardeaux de blé.
………..Une roue.
………..Une meule.
………..Un mouton souriant.
Une pierre lourde comme un nuage couleur saphir.

Et puis, et puis, ces rivières que se déverseront sur nous,
………………………………………………………………………………Assoiffées.
Ces trésors qu’on aime tant et qu’on ne peut atteindre.

Les poètes de ma génération auront tous les visage pâle.

Le vent balaiera à jamais les villes lointaines,
Tandis que les horloges poussiéreuses des monde
S’arrêteront sur les montagnes encerclées,

Nous contemplerons les cadavres flottant sans sourire
Sur les syllabes du monde,
La lampe dans la poche,
Le stylo
………….Presque sans pointe,

Après avoir effacé de leur regard vide
Tous nos vers,
Tous nos poèmes,
Toutes nos métaphores
……………………………….Sans taches.

Le verre à la main, la coupe en cristal.
Comme un trophée

Pour saluer notre lâcheté au milieu
De l’épouvante, les

O ! Poètes.

Extraído de Patricio SÁNCHEZ, Le parapluie rouge, Éditions Domens Pézenas (Francia), 2011. Presentación y traducción Mariano Rolando Andrade.