Estudios sobre la distancia | Florencia Smiths

Florencia Smiths (San Antonio, 1976). Profesora de Castellano y Licenciada en Educación (UPLA). Ha publicado El margen del cuerpo (2008), La ciudad No (Economías de guerra, 2009), La velocidad de la caída (Inubicalistas, 2014), Estética del tajo (Pez Espiral, 2017) y Estudios sobre la distancia (Pez espiral, 2018).
Ha participado de diversos encuentros y lecturas, algunos de ellos: Poquita Fé (2004), Descentralización (2008), Chile-Poesía (2003, 2008), Conrímel (2010), Festival A cielo abierto (2016), Festival PM III (2018). Además, ha realizado lecturas en Alemania y Paraguay (2013).

Escribo contra mí
el ruido fulmina
lo que le costó a mi cuerpo
permanecer quieto
convencerme del silencio alrededor
como una primicia de hace tanto
mi imaginación borrosa atrae
fantasmas tercos de hambre
visiones que apago
evadiendo entre bostezos
esqueletos de alambre
aun así escribo
aún y a pesar de mi cuerpo estancado
me abro
y comienzo a dar
lo que no soporto detenido

Inmóvil en la perdición de un nombre
imagino islas alrededor como pestes
miro mis manos y no las conozco
tal vez las confundo con peces
que se han volado del mar
o de alguna otra fuente de agua
que provenga de la tierra
yo no provengo de la tierra
no sé de dónde ni si he de llegar
recostada en horas abúlicas me llamo
como una muerta ora por su alma
para que no se le salga más
he desarrollado lenguaje
de gatos incestuosos
me lamo el pecho
a la deriva de mi perdición
me incendio adentro
cuando más me adelanto al porvenir
y aunque elija una casa
al centro de una piedra
prefiero vagar años
por el reconocimiento de tu rostro
en el espejo

Quiero aprender a dejar de hacerlo así
como lo he venido haciendo
me pregunto si se puede aprender a no hacer
como se pregunta al final del día el arbusto
hasta cuándo morar
al borde siempre del precipicio
me pregunto como se pregunta la piedra
si puede no ser concreta y salvaje
en su determinación de piedra
y en algún momento comenzar a ser semilla
roca o simplemente materia sólida
para sostener la humedad que cae
la humedad de todos los días
las preguntas de todos los días
que se arrojan sobre las montañas precisas
de pasos que voy dando
de imágenes que desperdigo
mientras camino dentro del insomnio
hablándome y escuchando a mi mano
decir aprende

Todas las tardes
escucho óperas desconocidas
que se quiebran frente a mi ventana
como un podrido deseo que se abandona
gasto horas limando mis dedos
el grito concertado se apaga en mis piernas
un ojo descentrado se levanta para mirarme
no sé olvidar mi cuerpo
no sé gastar estas óperas de otra manera
que no sea llorando
por mi sexo

Morder mi corazón
sin poca hambre
dármelo de comer
como un escupo
a un hijo
partir mis manos
sin triturarlas
decidir algo parecido
a la sobrevivencia
dilucidar la desorganización
de un cuerpo
aferrarse con esos mismos dedos
a un cierto orden
permanecer
nunca hubiese sido
más valioso
que replegarse

Crucé el puente para atestiguar
que la lluvia trizaba al río
aunque no estuviese lloviendo
la luna
mitad negra mitad blanca
se movía mientras respiraba en la oscuridad
tal vez solo vine a ver el mar
invadiendo la arena
en compañía de ese perro que hurgaba
la basura con el dibujo de sus costillas
invadiendo mi memoria
tal vez crucé el puente sabiendo
que de vuelta nada sería lo mismo
lo hice acaso para cambiar
en algo las cosas
patear botellas plásticas
porque el otoño ni siquiera asoma
tal vez siempre supe que a esta hora
el sonido se agiganta y mis pocos pasos
no marcarán la costa
mis ojos pequeños no resumirán
este paisaje y su hazaña
el hito de recibir un día jueves cualquiera
a una mujer hurgando en su propios desechos
sobre pedales en un puente cortado
por tantos muertos
que invaden la calle de lluvia
aunque ni una sola gota asome


Extraído de Florencia Smiths, Estudios sobre la distancia, Libros del Pez Ezpiral, Primera edición: agosto de 2018.