Piedra papel tijera | Yolanda Castaño

Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, Galicia, España, 1977). Poeta, filóloga, videocreadora y activa gestora cultural que dirige festivales, talleres literarios, talleres de traducción poética y ciclos mensuales de poesía siempre con autores locales e internacionales. Premio Nacional de la Crítica 1999, Premio Ojo Crítico 2009, Autora del Año 2014 y Finalista del Premio Nacional de Poesía, cuenta con seis poemarios individuales ―con ediciones bilingües (gallego-castellano) en Visor―, un libro+cd en italiano, plaquettes en francés, croata, chino y alemán, varias antologías (una de ellas en cómic poético) y cinco libros de poesía infantil, además de obras publicadas como editora o traductora. Durante años trabajó en TV (Premio Mejor Comunicador/a de TV 2005) y publicó columnas de opinión. Recibió becas de Escritora en Residencia en Rodas, Múnich, Pekín y Escocia. Su obra ha aparecido representada en multitud de antologías, así como en numerosos festivales y encuentros de toda Europa y América, además de Túnez, Marruecos, Cabo Verde, India, China y Japón, habiéndose traducido en parte a más de 25 lenguas. 


METROFOBIA

Al fondo del paisaje, la lluvia
difumina las nubes con un borrón.
Esta hoja de ruta milita en la juglaresca.

Ya tengo ganas de partir y mi coche es un soldado.
¿No vas oyendo silbar a su cargamento sensible?
Las carreteras comarcales parecen
cuadernos pautados.
Me gustaría surcar los montes con un poema a cuestas
……………………………………………como los viajantes.
Mi coche es una bala plateada con
ritmo en vez de pólvora, y le digo: “¡Vamos!”.
Juntos atravesamos valles, barrios de funcionarios,
las grandes explotaciones eólicas
me dan ganas de luchar contra los gigantes.
Mi coche y yo nos entendemos sin decirnos nada.

Flores blancas del ibuprofeno,
mi coche es un soldado
y yo le digo: “¡Vamos a recitar poemas
a Monforte de Lemos!”,
y él
acompasa su motor a mi registro,
repica,
tintinea
aunque tenga
metrofobia.

METROFOBIA

Ao fondo da paisaxe, a chuvia
esvaece as nubes cun borrón.
Esta folla de ruta milita na xograresca.

Xa teño gana de partir e o meu coche é un soldado.
Non vas oíndo chifrar o seu cargamento sensible?
As estradas comarcais parecen
cadernos pautados.
Gustaríame sucar os montes cun poema ao lombo
……………………………………………coma os viaxantes.
O meu coche é unha bala prateada con
ritmo en vez de pólvora, e eu dígolle: “Vamos!”.
Xuntos atravesamos vales, barrios de funcionarios,
as grandes explotacións eólicas
danme ganas de loitar contra os xigantes.
O meu coche mais eu entendémonos sen dicirnos nada.

Flores brancas do ibuprofeno,
o meu coche é un soldado
e eu dígolle: “Vamos recitar poemas
a Monforte de Lemos!”,
e el
acompasa o seu motor ao meu rexistro,
repenica,
badalea
aínda que teña
metrofobia.

PIEDRA PAPEL TIJERA

Cuando los ojos cerrados miran,
las ruedas se vuelven un juego de manos.

(El libro de la poesía se abre de más
y se convierte en baraja).

No es arrogante encender una luz,
tampoco miserable que escribamos a oscuras.

No pierdas ancla con el mundo,
ni tacto con lo que las palabras soporta,
no temas en serrarle las patas
para que pueda llegar aún más arriba.

Aquí
generamos lenguaje.

Realmente escribimos
porque una imagen vale más que mil palabras.

PEDRA PAPEL TESOIRA

Cando miran os ollos pechados,
as rodas vólvense un xogo de mans.

(O libro da poesía ábrese de máis
e convértese en baralla).

Non é arrogante acender unha luz,
tampouco miserable escribirmos ás escuras.

Non perdas áncora ao mundo,
nin tacto co que as palabras soporta,
non temas en serrarlle as patas
para que poida chegar aínda máis alto.

Aquí
xeramos linguaxe.

Realmente escribimos
porque unha imaxe vale máis ca mil palabras.

LENGUADO

Para mí llevas en tu nombre alguna de las cosas que más te gustan.
Carne blanca, sabor delicado,
eso para que vayas leyendo entre líneas de
flotación.

Porque la hunde en su título, pienso en un
lenguado.
Delgado y oscuro como un poema, presa difícil en el desorden.

Deja que tu lado ciego se tienda en el lecho de
mi curso.

Porque somos quienes mezclamos
las sirenas con las sardinas, tú tenías también
que nadar entre estas páginas.

No entran versos si echo las redes, bicho.
Me voy a quedar en la borda mirando para él.

La sonrisa cubista del lenguado:
siempre poniendo la mirada
desde el lado opuesto
del corazón.

LINGUADO

Para min levas no teu nome algunha das cousas que máis che gustan.
Carne branca, sabor delicado,
iso para que vaias lendo entre liñas de
flotación.

Porque a afunde no seu título, penso nun
linguado.
Delgado e escuro coma un poema, presa difícil na desorde.

Deixa que o teu lado cego se deite no leito do
meu curso.

Porque nós somos quen mesturamos
as sereas coas sardiñas, ti tiñas tamén
que nadar entre estas páxinas.

Non entran versos se boto as redes, becho.
Vou quedar na borda mirando para el.

O sorriso cubista do linguado:
sempre poñendo a mirada
dende o lado oposto
do corazón.

LOGOPEDIA

Deja que te hierva un té que nos recuerde a quien amamos.
Algún pequeño lugar en un rincón de tu mandíbula
ha de poder conseguir hasta esencia de bergamota.

Pero de toda la vida nos matan
los problemas de dicción
(esa ese suya que prende
en mis ganas de sorbérsela).
Y tú eres tan palatal, tan liminal…
ocultando un simulacro debajo de las muelas del juicio.

Nunca habría crecido el dios de la fonología
si el significado no esparciese
su esperma sobre los aullidos.

Mis cuerdas vocales se vuelven sogas
para esta calamidad que no encuentra manera.
La ge va a tirar entonces de la campanilla de mi glotis
como un tren desbocado que quisiésemos frenar.
Y tu nombre
se me pega al paladar,
como que lo comulgo.

No es fácil pronunciar earl grey.
Bonjour monsieur, quiero un earl grey.

Pero lo que quiero yo

sí que es impronunciable.

LOGOPEDIA

Deixa que che ferva un té que nos recorde a quen amamos.
Algún pequeno lugar nun recanto da túa mandíbula
ten que poder conseguir ata esencia de bergamota.

Pero de toda a vida nos matan
os problemas de dicción
(ese seu ese que prende
nas miñas ganas de sorberllo).
E ti es tan palatal, tan liminar…
agachando un simulacro debaixo das moas do xuízo.

Nunca habería medrar o deus da fonoloxía
se o significado non espallase
o seu esperma sobre os ouveos.

As miñas cordas vocais vólvense sogas
para esta calamidade que non encontra maneira.
O gue vai tirar entón da campaíña da miña glote
coma un tren desbocado que quixésemos frear.
E o teu nome
pégaseme ao padal,
como que o comungo.

Non é doado pronunciar earl grey.
Bonjour monsieur, quero un earl grey.

Pero o que quero eu

si que é impronunciable.

HABLÓ LA MUSA Y NO TRAÍA INTÉRPRETE

Una interjección de gomaespuma.
El lexicón hurgando en los bolsillos
de un albedrío achacoso.

Tú, que hablas en otro idioma y no te entiendo,
eres, definitivamente,
demasiado gallego para mí.

¿Qué clase de amor podría yo vendimiar
si mi deseo se tapase la boca?
También una vez fue la pronunciación
un asunto de vida o muerte.
Esta bucal cavidad hostil,
estos nervios palatinos.

Él venía de China,
hablábamos gallego.

¿Qué clase de beso daría si cubriese
mi boca con la membrana de otro acento?

Esa presión alveolar, esos secretos velares.
Los himnos que se cantan en sincronía de labios,
los que decían que su hambre
les había entrado por la lengua.

Tú en el otro extremo del mundo,
que llegaste a ser educado
como para poder follarme en mi idioma propio,
¿cómo te ganarás la vida ahora
sin leer ni escribir
en mandarín?

A MUSA FALOU E NON TRAÍA INTÉRPRETE

Unha interxección de gomaespuma.
O lexicón furgando nos petos dun achacoso albedrío.

Ti, que falas noutro idioma e non te entendo,
es, definitivamente,
demasiado galego para min.

Que amor podería eu vendimar
se o meu desexo tapase a boca?
Tamén nun tempo a pronuncia foi
un asunto de vida ou morte.
Esta bucal cavidade hostil,
estes nervios palatinos.

El era chinés,
falabamos galego.

Que clase de beixo daría se cubrise
a miña boca coa membrana doutra fala?

Esa presión alveolar, eses segredos velares.
Os himnos que se cantan en sincronía de labios,
os que dicían que a súa fame
lles entrara pola lingua.

Ti no outro extremo do mundo,
que fuches ser educado
como para poder follarme no meu idioma propio,
como vas gañar a vida agora
sen ler nin escribir
en mandarín?

THE WINNER TAKES IT ALL, LA MUSA NO SE LLEVA UN DURO

Cuando el cielo cierra la capota y la noche soborna al día
salen de lo oscuro las estrellas con zapatitos de vicetiple.

Todo lo que se queda en la punta de la lengua
moja la saliva con la que digo este verso.
Tubérculo, iceberg, un cuerpo extraño en la ostra,
sus heces abonan cada uno de mis pastos.

Todo cuanto pudiera decirte
te lo diría en la lengua que no entiendas.

Un cuerpo cavernoso carga sus motores,
dosifica su canto en estilo indirecto.

Mi lengua amadrina el rubor de estos poemas
solo para que nunca puedas leerlos tú.

Mi lengua finisterre, tojo que raspa la garganta,
el más correoso de los ocho tentáculos hirviendo.
Una tarjeta de memoria en la que no cabe una aguja,
el higo meloso que se come solo porque no se pudra.
Mi lengua una coroza en el medio de Manhattan,
un soportal de piedra por allí no pasa ningún río,
una kipá que oscurece y crece y crece sobre las cabezas,
el dedo de una diosa negra señalándonos desde lo alto.
Mi lengua es el hereje emulado por un mártir,
el lugar de tu cuerpo al que le tienes
miedo.

Pequeña deslenguada en diferido, fui a guardar la mano y ahora
redoblo la apuesta,
mira este as con alas, donde pongo la boca pongo la bala.
Las palabras convulsas,
estas palabras remotas,
las que nunca irás a leer,
orbitales porque son mías, mía esta
cosa, mía, como mía esta lengua.
Mía.

THE WINNER TAKES IT ALL, A MUSA NON LEVA UN PESO

Cando o ceo cobre a capota e a noite suborna o día
saen do escuro as estrelas con zapatiños de vicetiple.

Todo o que queda na punta da lingua
molla a saliva coa que digo este verso.
Tubérculo, iceberg, un corpo estraño na ostra,
as súas feces estruman todas as miñas fragas.

Todo canto poida dicirche
diríacho só na lingua que non entendas.

Un corpo cavernoso enche os seus motores,
dosifica o seu canto en estilo indirecto.

A miña lingua amadriña o rubor destes poemas
só para que nunca podas lelos ti.

A miña lingua fisterra, un toxo raspando a gorxa,
o máis correúdo dos oito tentáculos fervendo.
Unha tarxeta de memoria na que non colle un alfinete,
o figo meloso que se come só por que non podreza.
A miña lingua é unha coroza no medio de Manhattan,
un soportal de pedra por alí non pasa ningún río,
unha kipá que escurece e medra e medra sobre as cabezas,
o dedo dunha deus negra sinalándonos dende o alto.
A miña lingua é o herexe emulado por un mártir,
o lugar do teu corpo ao que lle tés
medo.

Pequena deslinguada en diferido, fun gardar a man e agora
redobro a aposta,
mira este ás con ás, onde poño a boca poño a bala.
As palabras convulsas,
estas palabras remotas,
as que nunca haberás ler,
orbitais porque son miñas, miña esta
cousa, miña, como miña esta lingua.
Miña.


Colaboración enviada por Víctor Rodríguez Núñez | Buenos Aires Poetry, 2019.