El descubrimiento de América & otros poemas | Alberto Pellegatta

Alberto Pellegatta (Milán, Italia, 1978) es poeta, crítico, traductor y editor. Ha publicado las colecciones de poesía L’ombra della salute (La sombra de la salud, Mondadori, 2011) e Ipotesi di felicità (Hipótesis de felicidad, Mondadori, 2017). Ejerce la crítica en periódicos, revistas y volúmenes como L’artista, il poeta (El artista, el poeta, Skira, 2010) y Velocità della visione (Velocidad de la visión, Fondazione Mondadori, 2017). Trabaja en publicaciones y, en especial, la novísima Taut Editori.


Cuento comunal

para Santina, quien me perdonará

No había día en el que al salir al balcón no tuviera que poner remedio a las incursiones de los pájaros. A la mujer de ochenta años que vivía en el ático no le importaban las quejas de los vecinos ni las amenazas del administrador, seguía echando pan a las palomas ―encontraba en mi balcón panes enteros. Me quejo, pero luego pienso que estos personajes, muchas veces gordos o muy delgados, que dan pan y arroz a los pájaros, son en definitiva lo que queda de la humanidad. Lástima pensarlo después de haberla tirado por la ventana, ahora que las palomas ya no zurean en el patio.

Non c’era giorno che uscendo sul balcone non dovessi rimediare alla razzia degli uccelli. All’ottantenne dell’ultimo piano non interessavano i reclami dei vicini e le minacce dell’amministratore, lanciava comunque il pane ai piccioni – ritrovavo sul balcone intere michette. Mi lamento ma poi penso che questi personaggi, spesso molto grassi o magrissimi, che danno pane e riso agli uccelli, siano poi in fondo ciò che rimane dell’umanità. Peccato averci pensato solo dopo averla spinta dalla finestra, adesso che i piccioni hanno smesso di tubare.

La traducción

La traducción de su libro había salido en Latinoamérica hacía tres años, pero nunca había tenido una copia en sus manos. La editorial había quebrado y el traductor había tenido que huir al extranjero por razones políticas. Cuando vio la tapa con su nombre en el escaparate no se acordaba ni de la existencia del volumen. Entró como en la casa de un familiar, sonrió a la cajera, cogió el libro y pagó un precio que juzgó razonable. Lo hojeó en la mesa de un bar y ya tuvo la primera sospecha. No volvía a leer sus libros una vez publicados pero el traductor había sido gentil desde el primer momento, desde la primera telefoneada a las once de la noche. Había hecho un trabajo excelente, aunque algunos amigos le habían confesado, después de las últimas pruebas de imprenta, que aparecen evidentes connotaciones territoriales. Mejor así, se dijo, está bien que el texto se adapte a sus huéspedes, como los viajeros que se sienten enseguida del lugar y a los que el acento se les pega como amor inmaduro.
Muchas semanas después, aburrido por el trabajo, se tumbó en el sofá para mirar al techo. Doblando la cabeza vio la tapa del libro a través de un florero y alargó la mano. Mientras más avanzaba en la lectura, más crecía una terrible conciencia. No obstante el título, no obstante la foto en el dorso ―de hace algunos años, en realidad, sin el cabello blanco―, el libro que estaba leyendo no era el suyo. O sea, no era el mismo que él había escrito. Hasta la trama variaba radicalmente en algunas partes: de repente los personajes empezaban a correr y se perdían en algunas conversaciones detrás de una esquina ciega de la historia, introduciendo nuevos nombres, nuevos tobillos y peinados. De alguna forma seguía el original con los mismos topónimos, las acciones se ambientaban en escenas parecidas, aunque quizás los interiores estaban más descuidados y, por cierto, menos iluminados. Los personajes eran los mismos, pero como encontrados después de muchos años, cambiados por quién sabe qué aventuras y remordimientos. El número de páginas era el mismo, aunque el tipo de carácter tipográfico fuera diferente y la maquetación más elegante. No habría podido decir que fuera mejor.

La traduzione del suo libro era uscita in America Latina tre anni prima ma non ne aveva mai avuto una copia tra le mani. L’editore era fallito l’anno successivo e il traduttore era riparato all’estero per ragioni politiche. Quando vide la copertina con il suo nome nella vetrina non ricordava neppure l’esistenza del volume. Entrò come in casa di un familiare, sorrise alla cassiera, prese il libro e pagò un prezzo che giudicò ragionevole. Lo sfogliò al tavolino di un bar e già avvertì qualche sospetto. Non rileggeva mai i propri libri una volta pubblicati ma il traduttore era stato gentile dal primo momento, dalla prima telefonata alle dieci di sera. Aveva fatto un lavoro eccellente, anche se alcuni amici madrelingua gli avevano confessato, dopo l’ultimo giro di bozze, che c’erano evidenti connotazioni territoriali. Meglio così, si era detto, è giusto che il testo si adatti agli ospiti, come i viaggiatori che si sentono subito del posto e ai quali l’accento si appiccica come amore acerbo.
Diverse settimane più tardi, annoiato dal lavoro, si distese sul divano a guardare il soffitto. Piegando la testa rivide la copertina attraverso un vaso e allungò la mano. Più avanzava nella lettura, più acquistava una terribile consapevolezza. Nonostante il titolo in copertina e l’immagine pop accattivante, nonostante il cognome a caratteri cubitali sopra al titolo, nonostante la foto sul retro – di qualche anno prima, per la verità, senza capelli bianchi -, il libro che stava leggendo non era il suo. O meglio, non era lo stesso che aveva scritto lui. Persino la trama variava radicalmente in alcuni punti, all’improvviso i personaggi iniziavano a correre e si perdevano in qualche avventura dietro l’angolo cieco della storia, introducendo nuovi nomi, nuove caviglie e nuove pettinature. Per certi versi seguiva l’originale. Con gli stessi toponimi, le azioni si ambientavano in scenari affini, anche se forse gli interni erano un po’ più trascurati e certamente meno luminosi. I personaggi erano gli stessi ma ritrovati dopo diversi anni, cambiati da chissà quali avventurosi rimorsi. Il numero di pagine era lo stesso, malgrado il diverso carattere e l’impaginazione più elegante. Non avrebbe saputo dire se fosse meglio.

Espinas de pescado

Sin ser vegetariana, comía casi solo verduras y legumbres. Aquella tarde, cansada después del trabajo, había comprado una dorada para prepararla como había visto hacer en Tokio, con algas y ciruelas. No sabía que el primer accidente había ocurrido justo en Japón, donde una anciana había agonizado en el restaurante de los bajos de su casa. Antes de que las autoridades se activaran, las muertes se habían multiplicadas en todo el mundo. Los científicos se concentraron en la comida, recogiendo testimonios de muchos pescadores. Desde hace algunos meses, durante la limpieza del pescado, los camareros se habían dado cuenta de que las espinas crecían irregulares, no bien alineadas a la columna vertebral, sino libres en la carne. Alguien supuso que se trataba de una nueva defensa de las especies marinas. La matanza de los hombres era importante. La mutación procuraba a los peces algún prurito. Afortunatamente aquella noche ella había preferido una ensalada.

Senza essere vegetariana, mangiava quasi solo verdure e legumi. Ma quella sera, stanca dopo il lavoro, si era presa un’orata da cuocere come aveva visto fare a Tokyo, con alghe e prugne. Ignorava che il primo incidente si fosse verificato proprio in Giappone, dove un’anziana era morta rantolando nel ristorante sotto casa. Prima che le autorità si attivassero, i decessi si erano moltiplicati in tutto il mondo. Gli scienziati si erano concentrati sul cibo, raccogliendo le testimonianze di molti pescatori. Da qualche mese, durante la sfilettatura, i camerieri si erano accorti che le lische crescevano irregolari, non allineate lungo la spina dorsale ma libere nella carne. Qualcuno ipotizzò che si trattasse di una nuova difesa della specie. La strage di uomini fu notevole. La mutazione procurava ai pesci qualche pizzicore. Per fortuna, quella sera lei aveva preferito l’insalata.

Última

Como sabrán, las matrículas de este curso académico serán las de la última generación que cumplirá un ciclo de vida en nuestro planeta. En los próximos años se notarán muchos cambios, además del calor y de las imprevistas tempestades que conocemos. Algunas ciudades de la costa tendrán que ser abandonadas y esto significa que llegarán muchas personas a nuestra región. Sin contar la menor disponibilidad de recursos energéticos y de abastecimiento de agua. Les recomendamos seguir las clases diligentemente, para gozar de una viejez tranquila. Los seres ilegales, nacidos desde el año siguiente al suyo, no tendrán derechos ni documentos y sobrevivirán hasta que el planeta se los lleve. Para entonces nosotros ya habremos desaparecido.
Lo que en el ministerio de la educación no podían prever es que los chicos nacidos fuera de la ley, ayudados por algunos de los que recibieron esta circular, habrían repoblado la Tierra. Vivieron décadas en infraestructuras subterráneas (estaciones de metro, túneles de hospitales y sótanos de escuelas, etc.) para protegerse de los vientos de cadmio y de las fuertes radiaciones filtradas por las centrales abandonadas. Dieron estatuto jurídico a los animales que antes que ellos habían vuelto a rastrear la superficie.

Come saprete, gli iscritti di questo anno scolastico sono l’ultima generazione che compirà un ciclo vitale sul pianeta. Nei prossimi anni noterete diversi cambiamenti, oltre al calore e alle improvvise tempeste che conosciamo. Alcune città costiere saranno abbandonate e questo comporterà l’arrivo di molte persone nella nostra regione. Senza contare la minore disponibilità di risorse energetiche e acquifere. Vi raccomandiamo di seguire con attenzione le lezioni, per godere di una vecchiaia serena. Gli esseri illegali, nati dall’anno successivo al vostro, non avranno diritti o documenti e sopravviveranno a fatica finché il pianeta non li porterà via con sé. Quell’anno noi saremo già tutti scomparsi.
Ciò che al ministero dell’istruzione non potevano prevedere è che i ragazzini nati fuori dalla legge, aiutati proprio da alcuni di quelli che ricevettero la circolare, avrebbero ripopolato la Terra. Vissero per decenni in infrastrutture sotterranee (metrò, scantinati di ospedali e scuole ecc.) per proteggersi dai venti di cadmio e dalle massicce radiazioni filtrate delle centrali abbandonate. Diedero statuto giuridico agli animali che prima di loro erano tornati a perlustrare la superficie.

El descubrimiento de América

A inicios del siglo XX las personas seguían creyendo que la Tierra era plana, los pensadores que desde el Renacimiento habían propuesto teorías alternativas acabaron mal y sus ideas fueron escondidas con sapiencia. El primer intento por parte de los europeos de circunnavegar el planeta no encontró así a los Incas desprevenidos. La conquista de nuevos territorios se reveló imposible y la invasión despertó la curiosidad de los imperios andinos por las tierras europeas. Italia fue liberada por los Mapuches.
Aún hoy, más de cien años después del descubrimiento de aquel continente, existen lugares, como el delta del río Mahicantuck (que algunos llaman Hudson), prohibidos a los blancos.

Agli inizi del Novecento le persone ritenevano ancora che la Terra fosse piatta, i pensatori che dal Rinascimento avevano proposto idee alternative finirono male e le loro teorie furono abilmente occultate. Il primo tentativo da parte degli europei di circumnavigare il pianeta non trovò quindi gli Inca impreparati. La conquista di nuovi territori si rivelò impossibile e l’invasione risvegliò la curiosità degli imperi andini per le terre europee. L’Italia fu liberata dai Mapuche.
Ancora oggi, a più di cent’anni dalla scoperta di quel continente, esistono luoghi, come il delta del fiume Mahicantuck (che alcuni chiamano Hudson), preclusi ai bianchi.

Planetario

La destrucción planificada del planeta prevé el compromiso de todas las naciones. Estará prohibido desplazarse andando bajo pena de prisión, no se podrán comer verduras sino las crecidas en reposaderos de dioxina. Los hombres tendrán que ser profundamente naturales, porqué sabemos que el hombre es un animal cruel pero las leyes lo detienen. Por esta razón tenemos que defendernos de las normas y de la naturaleza. Después de Tsipras, los populistas de derecha contestaran con el movimiento Trump para Europa. Los anarquistas croatas, por otro lado, irán a Tejas para fomentar la secesión y agotar al enemigo, soñando aviones de la alianza euroasiática que bombardean Los Ángeles.
Algún filosofo preparó un plan para la lucha contra la ignorancia, se funda en el cierre de todas las escuelas y en la abolición del derecho de familia ―que es el lugar peor donde criar a los niños. Ideas tan progresistas estarán pronto fuera de la ley. Al gobierno irá un señor de mediada edad. A los dieciséis años hacía de monaguillo, en el seminario diocesano se dejó crecer la barba. Del sacerdocio se cansó pronto y se hizo satanista, pero se dejó crecer la barba. Luego, esquivado un juicio por agresión, empezó con la política. Ahora, cuentan en el pueblo, toma hormonas y utiliza tacones altos, pero continúa creciéndole la barba como una alcachofa.

La distruzione pianificata del pianeta prevede l’impegno di tutte le nazioni della Terra. Sarà vietato spostarsi a piedi pena il carcere, non si potranno mangiare verdure se non quelle cinesi cresciute in vasche di diossina. Si dovrà essere profondamente naturali, perché si sa che l’uomo è un animale crudele, ma le leggi lo frenano. Per questo ci si deve difendere dalle regole e dalla natura. Dopo Tsipras, i populisti di destra risponderanno con il movimento Trump per l’Europa. Gli anarchici croati, invece, andranno in Texas per promuovere la secessione e indebolire il nemico, sognando gli aerei dell’alleanza euroasiatica che bombardano Los Angeles.
Qualche filosofo appronterà un piano per la lotta all’ignoranza, si fonda sulla chiusura di tutte le scuole e sull’abolizione del diritto di famiglia – che è il luogo peggiore dove crescere dei bambini. Simili idee progressiste saranno presto messe al bando. Al governo andrà un signore di mezza età. A sedici anni faceva il chierichetto, in seminario si fece crescere la barba. Del sacerdozio si stancò presto e divenne satanista, ma lasciò crescere la barba. Poi, evitato un processo per lesioni, si diede alla politica. Adesso, raccontano in paese, prende ormoni e usa tacchi alti ma continua a crescerle la barba come ai carciofi.

Virtuosismo au bord du lac

La dan tiempo a los piragüistas mientras los peces se arrastran a las orillas y yo sigo la baba de los caracoles sobre las azaleas que imitan el color de las adelfas.

Danno il tempo ai canottieri mentre i pesci perlustrano le sponde e seguo la saliva delle lumache sulle azalee che imitano i colori dell’oleandro.

Turismo

Una manada de osos sale del bosque, una parte de ellos, probablemente los más jóvenes, entra en la turbera que se torna amarilla, mientras que otros acaban, incongruentes, en la cabeza de un poeta de ciudad. A unos pocos metros de distancia, sigilosos y armados de cámaras, están los turistas que observan al último plantígrado de Europa. Existen países como éste de cien mil lagos. En la orilla de uno de los lagos más pequeños pasea cada día una chica de pelo rojo, que el poeta mira en secreto, como si fuera uno de estos turistas que fotografían a los osos de sus deseos.

Un gruppo di orsi esce dalla foresta, una parte di loro, probabilmente i più giovani, entra nella torbiera che vira al giallo, mentre gli altri finiscono incongruamente nella testa di un poeta di città. A pochi metri di distanza, silenziosi e armati di macchine fotografiche, ci sono i turisti che osservano l’ultimo plantigrado d’Europa. Esistono paesi come questo di cento mila laghi. Lungo la riva di uno dei laghi più piccoli passeggia ogni giorno una ragazza dai capelli rossi, che il poeta guarda di nascosto, come fosse uno di quei turisti che fotografano gli orsi dei suoi desideri.

Plumíferos

En su barrio las malformaciones se pasan con orgullo de madre a hijo. La razón de tal costumbre hay que buscarla en los subsidios públicos. Las personas nacen siempre más deformes, algunas parecen elefantes como en la literatura, pero otros, los más desafortunados, recuerdan insectos nocturnos o crustáceos, con brazos hinchados y la piel como corteza. Cambian tan rápidamente que ayer ha nacido un niño en todo parecido a un hombre. Jugará con su hermana, quien, en cambio, ya es un pájaro.

Nella sua comunità le malformazioni vengono trasmesse e esibite di madre in figlio con orgoglio. La ragione di tale usanza è da ricercare nei sussidi pubblici. Le persone sono sempre più deformi, alcune assomigliano a elefanti come nella letteratura ma altri, i più sfortunati, ricordano insetti notturni o crostacei, con le braccia gonfie e la pelle simile a corteccia fresca. Cambiano così rapidamente che ieri è nato un bambino in tutto e per tutto simile a un uomo. Giocherà con la sua sorellina, che invece è già un uccello.

Los elefantes

Kenia tiene una superficie de quinientos mil kilómetros cuadrados y cincuenta y dos millones de habitantes. La capital está rodeada por altiplanos, sabanas y volcanes. El clima es placentero en cualquier temporada y tiene características tropicales en la costa. Siempre ha atraído a mercaderes y aventureros, pero hoy mismo predominan los turistas. En las colinas de Mombasa viven también los elefantes. Desde el hotel vemos el río. Mi mujer sostiene haber leído en algún sitio que, según la leyenda, este río, que vuelvo a ver en las fotos de un color marrón como aquello de Lautréamont, manaría de una probóscide. Para el recepcionista del hotel, al revés, sale del grifo de una granja.

Il Kenya ha una superficie di cinquecento mila chilometri quadrati e cinquantadue milioni di abitanti. La capitale è circondata da altipiani, savane e vulcani. Il clima è piacevole in ogni periodo dell’anno e ha caratteri tropicali lungo la costa. Ha sempre attratto mercanti e avventurieri ma oggi prevalgono i turisti. Sulle colline di Mombasa vivono anche gli elefanti. Dall’albergo vediamo un fiume. Mia moglie sostiene di aver letto da qualche parte che, secondo la leggenda, questo fiume, che rivedo nelle foto marrone come quello di Lautréamont, sarebbe sgorgato proprio da una proboscide. Per l’uomo alla reception, invece, esce dal rubinetto di una fattoria.

Los cuernos

Los móviles hacen que les crezcan cuernos a los chicos. La investigación ha sido publicada en la revista Easy Scientific. Se desarrollan excrecencias cónicas en la base del cráneo ―explica el doctor Furest. Dada la inclinación de la cabeza, la columna soportaría un peso inadecuado en la parte posterior causando el crecimiento óseo.

Gli smartphone fanno crescere le corna ai ragazzi. La ricerca è stata pubblicata sulla rivista Easy Scientific. Si sviluppano escrescenze coniche alla base del cranio – spiega il dottor Foresta. Per l’inclinazione della testa, la colonna vertebrale sopporterebbe un peso improprio nella parte posteriore causando la crescita ossea.

Colaboración enviada por Víctor Rodríguez Núñez | Traducción del autor & Víctor Rodríguez Núñez | Buenos Aires Poetry, 2020.