Tres poemas | Mário Cesariny

Mário Cesariny de Vasconcelos fue un poeta, ensayista y pintor portugués, considerado –junto a los poetas Fernando Azevedo, José Augusto França y Moniz Pereira– uno de los principales representantes del Grupo Surrealista de Lisboa. Antologista, compilador e historiador de las actividades surrealistas en Portugal, Cesariny fue un canal de comunicación fundamental con la comunidad artística francesa, haciéndose más concreto en el año 1947, cuando se encuentra en París con André Breton durante sus años de formación.
Desde el verano de 1960 hasta la Revolución de los Claveles –el 26 de abril de 1974– Cesariny fue gradualmente perseguido por la Policía Política portuguesa (PIDE), principal organismo de represión estatal del régimen de Antonio de Oliveira Salazar, que gobernó Portugal durante un período de cuarenta y tres años. Las causas de tal persecución se debieron por sospechas de “vagancia” e “insurrección”, términos eufemísticos de la época que escondían el verdadero motivo: su pública homosexualidad y el ejercicio artístico de manifestación.
Mario Cesariny murió el 26 de noviembre de 2006 en Lisboa, su ciudad natal. Publicaría más de 13 libros de poesía, ensayos y obras de teatro, además de divulgar ampliamente el denominado “cadáver exquisito”, uno de los sistemas de juego literario y pictórico más difundido en todo el mundo.

A lo largo de la muralla

Entre nosotros y las palabras, sordamente,
Las manos y las paredes de Elseñor

Y hay palabras y nocturnas palabras gemidos
Palabras que nos saben ilegibles a la boca
Palabras diamantes palabras jamás escritas
Palabras imposibles de escribir
Porque no tenemos cuerdas de violín
Ni toda la sangre del mundo ni toda la amplitud del mar
Y los brazos de los amantes escriben bien alto
Muy lejos del azul donde oxidados mueren
Palabras maternales sólo sombra sólo hipo
Sólo espasmos sólo amor sólo soledad deshecha

Entre nosotros y las palabras, los sándwiches
Entre nosotros y las palabras, nuestro deber hablar.

Ao longo da muralha

Entre nós e as palavras, surdamente,
As mãos e as paredes de Elsenor

E há palavras e noturnas palavras gemidos
Palavras que nos sobem ilegíveis À boca
Palavras diamantes palavras nunca escritas
Palavras impossíveis de escrever
Por não termos connosco cordas de violinos
Nem todo o sangue do mundo nem todo o amplexo do ar
E os braços dos amantes escrevem muito alto
Muito além da azul onde oxidados morrem
Palavras maternais só sombra só soluço
Só espasmos só amor só solidão desfeita

Entre nós e as palavras, os emparedados
E entre nós e as palavras, o nosso dever falar.

Pastelería

Al final lo que importa no es la literatura
ni la crítica de arte ni la cámara oscura

Al final lo que importa no es el negocio
ni tener dinero al lado de tener horas de ocio

Al final lo que importa no es ser joven y elegante
–él tiene tantas maneras de acomodar un estante

Al final lo que importa es no tener miedo: cerrar los ojos frente al precipicio
y caer verticalmente en el vicio

¿No es cierto, muchacho? Y mañana hay partido
antes de haber cine madame blanche y palabrerío

Que al final lo que importa no es que haya gente con hambre
porque así como así todavía hay mucha gente que come

Que al final lo que importa es no tener miedo
de llamar al gerente y decir bien alto al pie de mucha gente:
¡Gerente! ¡Esta leche está agria!

Que al final lo que importa es acomodarse el cuello del tapado
al salir de la pastelería, y ya afuera –¡ah, afuera! – reírse de todo

Con sonrisa admirable de quien sabe y le gusta
tener limpios y muchos dientes blancos a la vista.

Pastelaria¹

Afinal o que importa não é a literatura
nem a crítica de arte nem a câmara escura

Afinal o que importa não é bem o negócio
nem o ter dinheiro ao lado de ter horas de ócio

Afinal o que importa não é ser novo e galante
– ele há tanta maneira de compor uma estante

Afinal o que importa é não ter medo: fechar os olhos frente ao precipício
e cair verticalmente no vício

Não é verdade rapaz? E amanhã há bola
antes de haver cinema madame blanche e parola

Que afinal o que importa não é haver gente com fome
porque assim como assim ainda há muita gente que come

Que afinal o que importa é não ter medo
de chamar o gerente e dizer muito alto ao pé de muita gente:
Gerente! Este leite está azedo!

Que afinal o que importa é pôr ao alto a gola do peludo
à saída da pastelaria, e lá fora – ah, lá fora! – rir de tudo

No riso admirável de quem sabe e gosta
ter lavados e muitos dentes brancos à mostra.

Recuerda

Recuerda
que todos los recuerdos
que nos coronaron
todos los caminos
radiantes que abrimos
irán encontrando sin fin
su lugar ansioso
su botón floreciendo
el horizonte
y que de esa búsqueda
extenuante y precisa
no tendremos señal
más que saber
que irá por donde fuimos
uno para el otro
vividos

Lembra-te

Lembra-te
que todos os momentos
que nos coroaram
todas as estradas
radiosas que abrimos
irão achando sem fim
seu ansioso lugar
seu botão de florir
o horizonte
e que dessa procura
extenuante e precisa
não teremos sinal
senão o de saber
que irá por onde fomos
um para o outro
vividos

¹ En pos de mantener el sentido, decidí sacrificar la música de los versos del autor.

Extraído de Mario Cesariny, “Poesía”, Assírio & Alvim, 2017, 776 pp. | Traducción de Fermín Vilela | Buenos Aires Poetry, 2020.