Probemos con el sur | César Fernández Moreno

César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985). Poeta y ensayista argentino, representante de la Generación del 40, si bien se identificó con las generaciones posteriores no sólo a través de su obra creativa, sino también como antólogo y teórico de las nuevas corrientes. Fundó y dirigió la colección poética Fontefriada y las revistas literarias Contrapunto, Correspondencia y Zona; fue crítico de cine en la revista Nosotros, colaborador del diario La Nación y de la revista Sur. Cubrió la etapa poética de la Generación del 40 como cronista y escritor; como crítico, situó principalmente los núcleos generacionales de la poesía de vanguardia argentina, lo que se documenta en su obra La realidad y los papeles (1967).

Probemos con el sur

probemos con el sur vengan a ver
cómo la calle lima sigue hasta el infinito
casi en seguida sale la plata
no está tan cerca como un suburbio
ni tan lejos como otra ciudad
respira el aire usado de buenos aires
sólo el bosque y sus pingos del domingo
sólo los tilos que la alzan en vilo
dicen de la pampa que yace bajo sus diagonales
y asoma pastitos entre los adoquines de las calles remotas
la plata sólo tiene dos dimensiones
es un plano clavado con chinches sobre la pampa
para caminar por él tenés que achatar el lomo
sólo pueden ser verticales las descascaradas columnas de las administraciones
los empleados deben gatear debajo
en cuanto sobresalen están perdidos
aquí sólo crecen monstruos falsamente extranjeros
una municipalidad holandesa
una catedral nada menos que gótica
aquí es gobernador el que trampea en el cuarto oscuro
y poeta el que se mata en un cuarto de baño
para arriba sólo se puede hacer una cosa
mirar
buen lugar para el observatorio
buen lugar para la gente sin plata
sin embargo se llama la plata
igual que mar del plata que el río de la plata
igual que esta república tan argentina
qué obsesión metálica mamma mia
los hispánicos somos tan espirituales

mar del plata es el otro yo de buenos aires
allá vamos por el camino de la costa
el más pobre es decir el más rico en diferencias
la cóte-couleur-de-lion comme dirait lugones
ma de qué costa me estás hablando
en la argentina odiamos las costas les damos la espalda
setenta mil kilómetros de costa y ningún comedor con vista al mar
¿sos loco vos? para comer no hace falta mirar más que la papa frita
este camino es de la costa pero del otro lado
la costa de lagunas de pantanos
de patos o gallaretas vaya a saber huyendo virginalmente por la sopa de yuyos
la costa de la pampa
gracias a dios los rematadores la siguen liquidando a loteadas
gente simple de cartel colorado letras claras y buen martillazo
los argentinos sólo amamos lo que compramos
y más pasión cuanto más largo el plazo

pero estos balnearios son absurdos siquiera
en punta indio se bañan una punta de indios
che heráclito se bañan entre sueños
no se sabe si ahora o en mil trescientos tres
salen de sus modernas cuevas de colores
colectivos caídos de la ciudad como ladrillos
fuera de ruta sin apuro mansitos
sus números signifying nothing
la ensenada de samborombón no te deja seguir derecho
también con ese nombre a tropezones
por último rodás en san clemente
dicen que este clemente era mi abuelo
que este rincón de lópez era suyo
pero las casas que hoy deberían ser mías
se atropellan se montan entre si hasta desaparecer en el mar
y aquí me quedo
hundido en tus cangrejales che güiraldes
pobre tan incómodo con tu diéresis

así que corro en busca de refugio
un rincón de fernández ya que no de lópez
encuentro un hotel imaginario
cartón disfrazado de acero
grand hotel de petit dormitorio
sorteo mi montón de dos valijas
me tiro en la cama la almohada se me cae toda la noche
claro no hay paredes
revivo a sueños mi infancia famosa
y cuando despierto en la mañana radiosa
la prueba ha sido dura pero hemos logrado nuestro fin
estar en otra parte

todo está mal volvamos a buenos aires
tenemos que ser iguales que todos
tenemos que hacer todos lo mismo al mismo tiempo
somos tan individualistas nosotros
hay que ir a mar del plata por la gran ruta dos
por donde van los ricos con sus enormes autos
para encontrarse frente al mar otra vez a solas con su dinero
por aquí vamos al verdadero mar del plata
al auténtico mar del plata
en idioma argentino nada se dice suficientemente por sí mismo
para que nos crean tenemos que afirmar dos o tres veces cada cosa
mirá te voy a decir la verdad
entonces antes no la decíamos
honestamente debo reconocer
entonces antes éramos deshonestos

esta vez la verdad está más atrás todavía
el verdadero mar del plata tampoco importa nada
importan los cuatrocientos kilómetros de carrera
los cuatrocientos cuatro para no mentir más
capicúa qué suerte jugalo a la ruleta
cuatrocientos cuatro alardes del poder de tu auto
cuatrocientos cuatro eventos para tu prepotencia
amor apresurado que va fundiendo bielas
pero después dejás la familia en la playa
volvés al despoblado suave colonial buenos aires de enero
aventuritas de río mientras la esposa plonge en lo salado
ella tal vez aventuritas de mar
total ya está medio fané
y la clase media se aburre tanto
sus individuos son tan fungibles como las casas marplatenses
cada chalecito igual al otrito
el mismo whiskicito al atardecer
como ustedes ven todas las cosas me salen en diminutivo
por algo será

a descansar de la edad señores
la infancia estaba a seis horas de plaza mayo
vamos a ver películas de terror
otra vez a temblar en la oscuridad
vamos todos al circo
cuanto más miserable más divertido
la ruleta en vez de la oficina
de paso el mar en vez del río
pero tampoco mirarlo
jugar a la pelotita sí
tirarse barrito
empujarse al agüita otra vez esa diéresis
todos iguales bajo el sol arrasador
el viento del atlántico sublima el sudor
la arena nos vuelve ásperos
oscuros el yodo
parecemos fuertes
biba yo biba biba

Extraído de MUNDO NUEVO, Número 12, Junio 1967, pp. 15-18 | 97, rue St. Lazare, París (9) | Buenos Aires Poetry, 2021.