Quiere que la hermosura consista en el movimiento | Francisco de Quevedo

Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645), fue uno de los escritores más destacados de la literatura española, enclavado en la época conocida como Siglo de Oro. A pesar de que escribió tanto obras narrativas como dramáticas, Quevedo es muchísimo más conocido por su obra poética, de la que se conservan casi un millar de poemas.

Quevedo, de familia aristócrata, se inició en el mundo de la literatura con obras satíricas y burlescas como “La vida del Buscón llamado don Pablos” o “Los Sueños” (compuestos entre 1605-1622) que no son sino varias piezas basadas en los desengaños que sufrió por aquellos años. Su amistad con Félix Lope de Vega y Miguel de Cervantes era conocida por todos, pero también su acérrima enemistad -que duraría hasta su muerte-, con otro escritor rival: Luis de Góngora.

Quiere que la hermosura consista en el movimiento*

Soneto

No es artífice, no, la simetría
de la hermosura que en Floralba veo;
ni será de los números trofeo
fábrica que desdeña al sol y al día.


No resulta de música armonía
(perdonen sus milagros en Orfeo),
que bien la reconoce mi deseo
oculta majestad que el cielo envía.


Puédese padecer, mas no saberse;
puédese codiciar, no averiguarse,
alma que en movimientos puede verse.


No puede en la quietud difunta hallarse
hermosura, que es fuego en el moverse,
y no puede viviendo sosegarse.

(Parnaso, 205)

* González de Salas anota: «Inquiere Platón si la hermosura consiste en medidas, en números o armonía. Y es cuestión muy contenciosa en qué consista: pero la sentencia que sigue este soneto es la más cierta. Bernardino Telesio la comprobó con no pocos argumentos. Últimamente comprara la hermosura al fuego que vivo no se quieta».