Escocia | Alastair Reid

El poeta escocés Alastair Reid (1926-2014) nació en Whithorn, Galloway, Escocia. Asistió a la Universidad de St. Andrews, aunque su educación se vio interrumpida por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Fue reclutado en la marina y se convirtió en un descifrador de códigos. Reid regresó a St. Andrews después de la guerra y obtuvo un título en clásicos. Pronto abandonó Escocia y se embarcó en el estilo de vida itinerante por el que se haría conocido.

Reid enseñó primero en Sarah Lawrence College en Bronxville, Nueva York, y luego viajó a Mallorca, donde se hizo amigo de Robert Graves. Aunque su amistad finalmente se agrió cuando Reid se escapó con Margot Callas, la musa de Graves, la relación entre Graves y Reid fue al principio tremendamente productiva. A través de Graves, Reid desarrolló un interés en la traducción. Su larga inmersión en el idioma español lo llevó a traducir la poesía de un grupo diverso de escritores latinoamericanos, entre ellos Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Heberto Padilla, Eugenio Montejo y José Emilio Pacheco. Reid fue colaborador durante mucho tiempo del New Yorker.

La poesía de Reid es conocida por su calidez coloquial. Sus colecciones incluyen To Lighten My House (1953), Oddments, Inklings, Omens, Moments: Poems (1959), Passwords: Places, Poems, Preoccupations (1963) y Weathering: Poems and Translations (1978), entre otras.

Escocia

Fue un día peculiar en esta parte del planeta,
cuando las alondras se levantaron en largas y delgadas cuerdas de canto
y el aire se movió con el brillo de los ángeles reales,
el verdor entró en el cuerpo. Las hierbas
se estremecieron con presencias, y la luz del sol
permanecía como un halo sobre el heno, los brezos y las colinas.
Caminando hacia la ciudad, vi, con un impermeable radiante,
a la mujer de la pescadería. «¡Qué día es este!»
grité yo, como un loco golpeado por el calor.
¿Y qué tenía que decir ella al respecto?
Su frente se puso sombría, sus antepasados se enfurecieron en sus tumbas
mientras hablaba con angustiosa miseria:
«¡Vamos a pagar por ello, vamos a pagar por ello, vamos a pagar por ello!»

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Scotland

It was a day peculiar to this piece of the planet,
when larks rose on long thin strings of singing
and the air shifted with the shimmer of actual angels,
Greenness entered the body. The grasses
shivered with presences, and sunlight
stayed like a halo on hay and heather and hills.
Walking into town, I saw, in a radiant raincoat,
the woman from the fish-shop. “What a day it is!”
cried I, like a sunstruck madman.
And what did she have to say for it?
Her brow grew bleak, her ancestors raged in their graves
as she spoke with their ainciant misery:
“We´ll pay for it, we´ll pay for it, we´ll pay for it!”


Extraído de Alastair Reid, Weathering : poems and translations, New York : Dutton, 1978, p. 39 | Traducción de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry, 2021.

Image Source: https://www.scottishreviewofbooks.org/2018/08/poet-at-war/