El Evangelio según los Putos del Orto feat. Aleister Crowley – 13 (Serenata Version)

13

Quiero augurar
una fiesta sin par,
la Boda del Cielo
y el Infierno.

El bien y el mal,
qué miedo me dan.
Corazón,
qué tonta me siento.

Si queda Dios
que te pueda salvar,
lo voy a crucificar.
Y si queda un diablo
te lo voy a exorcizar.

Donde vagan los leones,
donde crece el azafrán,
canta el Almita¹ y de noche,
sale el Mandinga a cazar.

¹Del Almita (Nota a 13)

El Almita es el almita y es un pájaro. Habita el nordeste argentino, en la catinga, claro, en el pantanal de Brasil, en Paraguay, Bolivia y Uruguay. Su nombre científico es Xolmis irupero; aunque dudo que Adán la haya señalado y le haya puesto ese nombre en el Paraíso. Lo sé por otros Adanes. En las montañas, en el campo, casi todos la llaman el Almita, la Monjita Blanca o Monja; aunque Viudita, Nievecita de los Andes y Boyerito Blanco, son otros de sus nunca muchos nombres. Nunca muchos, porque los pájaros son el símbolo arquetípico de la relación entre el cielo y la tierra, y los milagros no deberían tener nombre o tenerlos todos. Sólo el Arte los sabe nombrar. En griego, la palabra “pájaro” es sinónimo de presagio y de mensaje del cielo. El ave se impone a la serpiente como símbolo del mundo celeste al del mundo terrenal. Los pájaros se ordenan jerárquicamente en el Árbol del mundo. Los pájaros sobre el Árbol del mundo es una imagen mítica, casi universal; hay monumentos prehistóricos en Europa y en Asia con un árbol cósmico representado por dos pájaros en sus ramas. En las Upanishad también hay dos pájaros; uno come del fruto del árbol y el otro mira sin comer; símbolo del alma individual y del Espíritu Universal, que es conocimiento puro. Pero estos dos pájaros son el mismo, porque todo lo que es abajo es arriba, y todo lo que es arriba es abajo; por eso a veces se lo representa como un solo pájaro de dos cabezas. El chamán se convierte en pájaro para volar hasta el Árbol del mundo y bajar las almas-pájaro a la tierra; el primer testimonio de la creencia en las almas-pájaro es quizás el del mito del fénix. El fénix, pájaro de fuego color púrpura, simboliza el alma para los egipcios, y es el doble sublimado del águila, que está en la cima del árbol cósmico (como la serpiente en la base) y representa la coronación de la obra en el simbolismo alquímico. El Corán dice  que los pájaros hablan el lenguaje de los dioses, y que el Rey Salomón conocía este lenguaje, y que “Al cuello de cada hombre hemos atado un pájaro”, y que las almas de los mártires volaron al paraíso en forma de pájaros verdes. Las aves viajeras son almas comprometidas con la búsqueda iniciática. El poeta Saint John Perse, dijo que las aves conservan entre nosotros algo del canto de la Creación. El Génesis, según la interpretación rabínica, empieza con Dios aleteando como un pájaro sobre las aguas primordiales. Una imagen bastante graciosa. En Egipto, el ave con cabeza de hombre o de mujer simboliza el alma de un muerto o la de un Dios que visita la tierra. En Asia central, se dice entre los gold que si una mujer embarazada ve un pájaro en un sueño y es capaz de distinguir su sexo, sabrá el sexo de su hijo. El canto de las aves nocturnas aterroriza las aldeas de los  semang; tribu nómade de la península Malaya, donde creen que el canto de las aves nocturnas es el gemido de las almas de los muertos que rondan sus antiguos hogares; según la tradición, los muertos se le aparecen a sus familias para matar a los padres, porque no les gusta estar solos. En Siberia creen que el búho persigue las almas de las mujeres muertas en parto que vienen a perseguir a los vivos, y un hombre disfrazado de búho se encarga de alejar el alma del oso muerto en las Fiestas del Oso de los Altái. En la tradición esotérica hay un muy complejo juego de correspondencias entre los colores, las aves y las pulsiones psíquicas. El cuervo, pájaro negro, es símbolo de la inteligencia; el pavo real, verde y azul, es símbolo de las aspiraciones amorosas; el cisne, blanco, símbolo de la libido que engendra la vida corporal, mientras el logos engendra la vida espiritual; el fénix, rojo, símbolo de la sublimidad divina y de la inmortalidad, etc. En los sueños, el ave es uno de los símbolos de la personalidad del soñador; según Truman Capote, Perry Edward Smith, el asesino, había soñado con un gran pájaro amarillo con cabeza de loro toda su vida. Dicen que lo desconocido se despierta en ciertas personas a la vista de un pájaro que vuela o de un animal que pasa, y que esa sensación de lo desconocido es la acción del alma captando por la inteligencia y los sentidos cosas que son materia de presagio. La revelación requiere una gran imaginación, es cierto; pero tener un déjà vu no es menos extraño. Las dos ramas de ornitomancia árabe se fundan en la interpretación de la dirección del vuelo y de sus gritos.

El Almita es el almita y es un pájaro

R.
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The Pentagram

In the Years of the Primal Course, in the dawn of terrestrial birth,
Man mastered the mammoth and horse, and Man was the Lord of the Earth.

He made him a hollow skin from the heart of an holy tree,
he compassed the earth therien, and Man was the Lord of the Sea.

He controlled the vigour of steam, he harnessed the light-ning for hire;
he drove the celestial team, and man was the Lord of the Fire.

Deep-mouthed from their thrones deep-seated, the choirs of the æeons declare
the last of the demons defeated, for Man is the Lord of the Air.

Arise, O Man, in thy strength! The kingdom is thine to inherit,
till the high gods witness at lenght that Man is the Lord of his Spirit.

Aleister Crowley ◊