Poemas selectos del AEGB, de Gerald BRENAN

Los caminos de la poesía son oscuros e insondables, difíciles de rastrear y de comprender. Han tenido que trascurrir muchos años, demasiados, para que se publique la primera antología poética, en edición bilingüe, de Gerald Brenan. Afamado hispanista, escritor quizá de los mejores libros sobre la España del siglo xx, pocos saben que su carrera literaria comenzó con la poesía, a muy temprana edad, por rebeldía, mediante la lectura de poemas y luego la creación de sus propios versos. Brenan quiso y tuvo una vida de poeta. Muchos de esos versos, con el tiempo, los escribiría en España, en Andalucía, en Yegen (Granada), en Churriana (Málaga), tierra que le adoptó e inspiró su literatura. Es la poesía un género transversal a toda la obra literaria de Brenan, una afición que comenzó a darle sentido a su existencia. Sirvió de acicate, de inspiración, desde la poesía, por ejemplo, pulió su exquisita prosa en inglés hasta el más mínimo detalle, y ese detallismo se aunó con una inusitada capacidad de observación. Descubrió que su vocación última era la búsqueda de la belleza. Es llamativo, por otra parte, que apenas mencionara la existencia de esa voz poética, acaso por pudor, en sus autobiografías. Fue casi siempre una voz privada, compartida con unos pocos amigos cercanos. Ahora todos somos amigos de Gerald Brenan.

Carlos Pranger

EL BOSQUE

Innúmeras enredaderas escalan sin cesar
de árbol en árbol, de rama en rama.
El rocío cae y cae todo el tiempo
aunque no se pueda vislumbrar.
Pájaros sobre los extremos de las ramas,
adormecidos, lo sienten caer en gotas.

La luna y las estrellas yacen allí arriba
aunque no puedes verlas brillar,
el ruiseñor entona una canción de amor;
se podría aBrmar que por amor suspira,
pero sabes que está casado,
y disfruta una dulce felicidad.

En la oscura laguna solitaria
la noche de jarra clama al mar.
¿O se está quejando a la luna
de que por poco si roza el prado?
El lagarto cruje pasos en las hojas,
escuchando cómo golpea la brisa mañanera.

El búho, blanco búho, está revoloteando alrededor,
más blanco que la luna cremosa y pálida,
más blanco que la nieve del invierno, silencioso
(que resuene en la tenue laguna)
mientras aletea,
aunque con su grito resuena el bosque.

Ahora está muy oscuro el bosque.
Es justo antes del amanecer.

Escucha, ¿es la alondra en vuelo
que canta a la mañana tempranera?
Claro que lo es, así que vamos a escuchar
hasta que avistemos las gotas de rocío brillar.

Ahora desciende la luz, o más bien emerge el crepúsculo.
Nunca se distinguen brillantes días aquí.
Observa la precipitada huida de la luz de las estrellas,
que se baten en retirada cuando el amanecer se acerca.
Mira, el sol ha mostrado su ala
sobre el borde dorado del cielo.

El tordo, orgulloso tordo, está allí, posado,
cantando en esa rama encostrada de rocío.
Nunca hubo canción tan hermosa
como la canción que está cantando ahora.
Allí se aposenta y canta.
El bosque resuena con sus cantos.

El águila agita sus alas doradas,
y chillidos brotan hacia el cielo.
La alondra con cresta se eleva y canta.
Resuena el prado cuando se eleva;
Hasta ahora ha volado lejos, tan lejos
que su canción se encuentra dispersa por el camino.

Venecia, enero de 1913
(Después de tomar hachís)

THE FOREST

Many creepers climb and climb
From tree to tree and bough to bough.
Dew is dropping all the time
Cough you cannot see it now.
Birds upon the branches’ tops
Sleeping feel it fall in drops.

Ce moon and stars are up above
Cough you cannot see them shining,
Nightingale sings song of love –
You would deem it for love pining,
But you know it married is,
Enjoying sweet felicities.

On the lonely dim lagoon
Ce night-jar cries unto the sea.
Or is he complaining to the moon
Cat she lies low upon the lea?
Ce lizard rustles in the leaves,
Hearing blow the morning breeze.

Ce owl, white owl is flitting round,
Whiter than the cream-pale moon,
Whiter than the winter snow; no sound
(Resounding on the dim lagoon)
Makes she as she flaps her wings
Cough with her cry the forest rings.

Now the forest’s very dark.
It is just before the dawn.
Hark, is that the soaring lark
Singing on this early morn?
Sure it is, so let us listen
Till we see the dew- drops glisten.

Now ’tis light or rather twilight.
Never is seen bright day in here.
See the starlight’s hasty flight,
Flying when the dawn is near.
Look, the sun has showed his brim
O’er the golden heaven’s rim.

Ce thrush, proud thrush, is sitting there
Singing on that dewy bough.
There was never song so fair
As the song she’s singing now.
There she sits and there she sings.
Ce forest with her singing rings.

Ce eagle flaps his golden wings
And shrieking springs into the sky.
Ce crested skylark soars and sings.
Ce meadow rings as he mounts high–
Till now he’s flown so far away
His song is scattered on the way

Venice, January 1913
(After taking hashish)

ANTES DE LA GUERRA (PRE-WAR)

Ah, ¿el prado de hierba trepará alto,
luchará por intentar llegar por encima de las flores,
por el amor que alberga el firmamento,
por el anhelo que comparte?

Ah, ¿levantarán las flores la cabeza,
cabezas mustias desde el césped,
de su cama fresca y musgosa,
si amasen el verdoso musgo gris?
¿Y alzaría yo un ojo nostálgico
para así ennoblecer mis esperanzas y mi corazón
si fuese dulce el día que hoy pasaba,
si la alegría compareciera para no marcharse?

Miserden, junio de 1913

PRE-WAR

Ah, would the meadow grass grow high
and strive to reach above the flowers,
but for the love it bears the sky
but for the longing that it shares?

Ah, would the flowers raise their heads,
their drooping heads up from the grass,
up from their cool and mossy bed
if they did love the grey-green moss?

And would I raise a longing eye
and lift my hopes and all my heart
if sweet was this day passing by,
if joy would come and not depart?

Miserden, June 1913

LA GUERRA

Deambulo por jardines abandonados,
y arranco las últimas flores de noviembre.
Los ladrillos caídos sobre las rutas de acceso;
la madera podrida, todavía pintada de verde,
fue una vez el enrejado de las enramadas
que una vez estuvieron envueltas en madreselva.
Los caracoles han salido de la caja de la frontera.
El musgo es verde sobre las rocas.
Las flores de roca, todas muertas.
Veo la cabeza seca de un girasol.
¡Oh, girar no más con las horas!
Se marchitan todas tus flores amarillas.

Hébuterne, noviembre de 1915.

THE WAR

I wander in deserted gardens
And pluck the last November flowers.
Ce bricks are fallen on the paths:
Ce rotted wood, still painted green,
Was once the trellis of the bowers
Once wrapped in honey-suckle flowers.
Ce snails have left the border box.
Ce moss is green upon the rocks.
Ce rock-flowers are all dead.
I see a sun-flower’s withered head.
Oh, turn no more with the hours!
Are withered all your yellow flowers.

Hébuterne, November 1915

MUERTE EN EL BOSQUE DE COVIN

La paz de los árboles
caerá sobre ti;
alargados brazos esplendentes
en brillante luz de luna serán tuyos para siempre.
Y todos los racimos de flores y estrellas
te esperarán en el palacio eterno;
y por los pasillos sin fin la luz de la luna
vendrá a ti como mujeres extrañas en un sueño.
¿No goteará inmóvil el rocío de los árboles fulgentes?
¿No soplará el viento en la colina?
¿No he de yacer allí frío e inmóvil?

Abril de 1916

DEATH IN COVIN WOODS

Ce peace of the trees
Will fall upon you
Long shining arms
Shining in moonlight, will be yours for ever.
And all the clusters of flowers and of stars
Will be there for you in the eternal palace;
And down the endless corridors the light of the moon
Will come to you like strange women in a dream.
Will not the dew drip still from the glittering trees?
Will not the wind blow on the hill?
Shall I not lie there cold and still?

April 1916

Extraído de Poesía {1912-1977} El instante magnético, Poemas selectos del AEGB, Parodias de Ezra Pound por Gerald Brenan edición bilingüe de ©Carlos Pranger. CONFLUENCIAS EDITORIAL.