¿Tarde de primavera o de otoño…? – de Juan L. ORTIZ

Juan L. Ortiz viene a contrapesar el alcance carismático de Rimbaud no sólo sobre el mundo regido por el tiempo interno de la literatura, sino en el esquema de mundo que provee la literatura en la suma de interpretaciones del universo ofrecidas al hombre común, el esquema de universo resuelto en la obra de ambos en extremos tan opuestos como obstinados; ambos reales, en esa balanza de ficciones, de descripciones propuestas, juegan por fin en una balanza fija, sin maniqueísmo posible: ambos son precisos maestros de la escala de grises.

 

¿Tarde de primavera o de otoño ésta de principios de febrero?
Grillos en la limpidez llovida, tan pura que nos duele.
Oh, Rimbaud frente al vacío apenas dorado, a la nada
encanta e infinita,
resplendor extraño y casi triste de unas verdes presencias
que esperan el mensaje de los espíritus que volverán dentro
de algunos momentos.
¿Dónde están los pájaros ahora?

En esta tarde recuerdo la otra.
niebla luminosa sobre las fachadas, sobre el pasto, sobre los
árboles, a las 4-
Una felicidad súbita e interior de un resplandor inmóvil
como un ángel
que sonriera para nadie
apenas, muy apenas traspuesto el límite de la siesta de enero.

∇ Extraído de Protosauce (1924)