NUEVE POETAS MEXICANOS (Parte I) Selección e introducción de Mijail Lamas

 

Estos nueve poetas mexicanos son considerados jóvenes por las instituciones culturales de nuestro país, pero su poesía hace tiempo que dejo de ser un balbuceo luminoso para convertirse en una lumbre constante; sus poemas son indagaciones cada vez más profundas en su propia tradición, pero con miras constantes a otras coordenadas poéticas. Además de poetas son traductores, críticos, maestros de literatura, periodistas, músicos o gestores culturales. La presencia de su poesía es constante en publicaciones impresas y electrónicas. Desde la periferia intervienen el centro pues no están atados a los campos magnéticos de la hegemonía cultural, merodean otras disciplinas artísticas e incluso las practican con solvencia, pues para ellos la poesía no es un género literario sino una sustancia que se filtra en distintos escenarios de su vida cotidiana.
Meraly Reyes Tovar escribe una poesía de luminosa nostalgia, donde relata sus viajes mezclando un tono conversacional con la construcción de metáforas a manera de epifanías. Hamlet Ayala prefiere las texturas y el claro oscuro, el reino natural como símbolo de lo latente en un verso libre que intercala cadencias tradicionales. Esteban López Arciga se complace en exploraciones de índole mallarmeana, mientras que construye un discurso salpicado de crítica social, misticismo católico, alusiones metafísicas y cultura pop. Desplazamiento y desdoblamiento es lo que caracteriza a la poesía de Sergio Eduardo Cruz, además de constantes guiños al tono ensayístico a lo Jorge Cuesta. Indira Isel Torres Cruz crea relatos poéticos donde los paraísos de la infancia se subvierten y todo pende de un hilo. Su voz ha madurado con la música de las canciones de la radio y la literatura de la tradición judía contemporánea. La poesía de Adalberto García López explora senderos olvidados, recupera la rima, desacraliza la ciudad natal y se apropia del espacio urbano tendiendo puentes a la poesía del simbolismo francés, de la que es traductor. Poesía de un erotismo desencantado y directo, la de Karen Cano es una obra inusual entre los poetas de su generación, su coloquialismo es tenso y se identifica con la obra de poetas norteamericanas como Leonore Kandel o Erika Jong. La poesía de Andrea Rivas dialoga con la tradición de la poesía latinoamericana escrita por mujeres. En su poesía el cuerpo femenino es un espacio de emancipación. En Gustavo Osorio las cadencias del verso van de la silva castellana al versículo, su poesía recorre distintos escenarios, desde el poema histórico a la poesía amorosa, su exploración plantea una variedad poco común en el escenario de la poesía mexicana. Su poesía una de las obras más sólidas de su generación.
Si bien el escenario de la poesía mexicana es amplio, estos nueve autores representan una visión que no se conforma con ampliar el lenguaje de la poesía mediante la incorporación del léxico de los mundos virtuales o la comunicación instantánea, sino que pretenden ir más allá, recuperar las sensaciones del vértigo de nuestra vida cotidiana.

Mijail Lamas

Méraly Reyes Tovar
(Tijuana, 1993)

Actualmente vive entre la India y Nepal. Fue becaria del Encuentro Regional de Literatura Los signos en rotación 2014 del Festival Interfaz de ISSSTE-CULTURA.

VARANASI O LA FLOR DEL VACÍO

Sólo uno de esos pájaros
me habría despertado.
Yo hubiera envuelto de nuevo
mi sueño entre las sábanas
a no ser porque en la oscura
vastedad en que descanso
se encendió la luz espabilante
que es la conciencia de que afuera
otros ya están viviendo.
Subí la escalera al cielo
pronunciando la palabra
que mi último sueño dejó
justo como mi abuelo Celestino
que recordaba de sí mismo
sólo lo que nosotros le inventábamos.
Cuando estaba chica yo también
quise ser un hombre sin historia.
Ya en la azotea, el amanecer
me asaltó como un pájaro furtivo
que en un descuido se llevara
la parte más elaborada de mí.
En el pretil de la terraza
un mono de espaldas al sol
observa inmóvil
un pueblo antiguo que despierta.
Y los dos asistimos
en cómplice silencio
al mecimiento matutino de las cosas
ese que precede
-como el claror al amanecer-
cualquier movimiento destemplado
que pone en marcha el día.
Mantras, inciensos y campanas
hacen temblar la superficie
del río azulnaranja
donde las barcas con niebla todavía
parecen sombras clavadas a lo lejos
Y yo siento cómo vibra
todo mi cuerpo de religión
Y cómo voy esclareciéndome
también cuando lo rayos
me agitan como campana purificando el aire
Poco después vimos partir a las palomas
de su sueño solitario a playas lejanísimas
o al columpio de cables eléctricos
que al igual que los parques y los mercados
se poblaba a la medida de la luz
Y vimos uno a uno salir a los vecinos
a lavarse los dientes y sus cuerpos
en el baño al modo indio que comprende
todos los posibles arribas y los afueras
Pero hubo algo que no vimos los dos,
y yo sí vi:
Sigilosas y debajo
de cada uno de los techos
y justo al centro de todas las casas
brillan y se preparan las mujeres de la India
subrayándose al unísono los ojos de jaguar
y trabándose en sus cuerpos vigorosos
la flor de la mantis marina
que son sus saaris espléndidos y coloridos
el millar de brazaletes y pulseras
el bindi y el mehindi
las perforaciones y los aretes
los anillos y los tatuajes
esmerados en el culto
de sus siempre rojos pies
para al final de todo, recoger
hacia atrás sus largas cabelleras
y estar listas para empezar el día en su ciudad de hombres.
Dios está en todas las mujeres, me dijo.
Y esto que es la mujer, está en todos los hombres.
Algunas flores, sin embargo,
nos cerramos de día y nos abrimos de noche.
La ciudad donde yo nací no es antigua
pero también está llena de flores transparentes
que brillan en la oscuridad.
Le hago las últimas preguntas al silencio
mientras el mono que estuvo conmigo
ensaya la huida de sí mismo
buscando en otras frutas
más humildes que el sol
algo que lo limpie de ser dios.
Por suerte, a estas horas
la suástica hindú de la fortuna
ya está girando en las puertas de las casas
y en cada una de las mentes de los individuos
que afanosos dejan a diario sus hogares
para tejer el vestido largo su pueblo.

Hamlet Ayala
(Guadalajara, Jal. 1993)

Poeta y gestor cultural. Sus textos han aparecido en la revista mexicana de teatro Paso de Gato, Revista de la Universidad de México, revista Círculo de Poesía y Río Grande Review de la Universidad de Texas en El Paso. Reside en Tijuana, Baja California.

AUTORRETRA(C)TO

J’est un autre
Rimbaud

Sepan:
yo no vengo con sombra
L. A. Spinetta

Un mapa de relámpagos y azogue
membranas sigilosas
astas, placas, tallos erguidos de un blanco inmasticable
la enredadera que abraza mis confines
aguas que gano y pierdo en el arrebato
y otro necio fluir
de algo caliente que les sobra a los muertos
encimas poderosas
los nervios estentóreos que arderán
un humor amarillo concentrando la furia
falanges de la navegación y el gozo
el gris divino entormentado
cartilógenas cepas sin fruto ni paisaje
el carnaval eólico del pecho
las pupilas del hambre, las papilas preciosas
las cuerdas de la equivocación
y otras que di en prueba de amor
el músculo macizo de la urdimbre…
La suma de estas partes más mi resto
hasta el filo epidérmico donde empiezo y termino.
Quitando lo anterior, al fondo, ya sin todo
estoy yo.

MONÓLOGO DEL DESNACIDO

y no hay sino la urdimbre fantasmal
de los regresos y los viajes,
las huidas.
Max Rojas

Pasmado
diluido en su desmemoria
lejos de las cortinas que filtran el sol de hoy
fuera del tiempo
…………¿qué hacer despojado de nacer?

Porque ella me habló
entre dientes, babeante e impetuosa
orillada a los confines del pasado

para decirme
………………..“Hijo, ahora que dices que eres tú, debes saber
…….que no has llegado”.

La muerte en que nadé antes de vivir
me vino a saludar por gracia
……………………………….y delirio de mi abuela.

Esteban López Arciga
(Mexicali, 1994)

Es escritor y traductor residiendo en la Ciudad de México. Ha publicado sus textos en publicaciones en México, EEUU y Venezuela. Actualmente estudia la licenciatura en Letras Modernas en la Universidad Nacional Autónoma de México, y trabaja como uno de los coordinadores de la sección en inglés de Círculo de Poesía. 

POST-PUNK POST-ΘΕΟΣ DELIRIA

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EL TEOREMA DE LAS BESTIAS
(VINDICATIO CATILINIS)

uno es en tanto es nombrado
dicen
………………….la bestia no tiene nombre
y es
la decimos no diciendo
pues es obra de su impiedad y sangre
hacer matar no matando…

válgame

en la hora más eterna
{la más tuya}
cuando pienso en la profunda
hipocresía de mi fe
te doy nombre y apellido
para navegarte
que en el nombre de la rosa
no está la rosa
sino la anatomía de cada pistilo y esperma
y cada capullo mordisqueado de caracol indulgente
y cada pétalo penetrado por la bestia
y cada cortada de insomnios
mal curada con amarga flor de azahares
en tu cuerpo
en mi cuerpoamor mío
…………………..dame un nombre que desdibuje
……………………la peste de mi pecho

uno debe preguntarse
si es el mal colchón
o la mala metafísica
lo que no deja dormir
el que conspira no ataca a la cosa
sino al nombre
es obra de la bestia convertir
libertador en carcelero
senador en daga patricida
lógica en guerra
amantes en dos

………………………………………………..tu me odias…. yo te lloro
………………………………………………..me olvidas,,,,, te olvido

en la hora más eterna
(la más nuestra)
cuando la bestia roa
cada vocal y consonante
recordemos el nombre
que te di
que me diste
y hagamos nuestra mano
una
para cruzar juntos la sutil teluria del olvido

en la hora más breve
(la más mía)
cuando seamos felices en el no siendo
le daremos nombre a la bestia
para amarla
para recordarla

quizás entonces verás a la bestia
ante nuestro polvo
llorándonos.

Sergio Eduardo Cruz,
(Estado de México, 1994)

Es poeta, traductor y crítico literario. Textos suyos han aparecido en revistas de México, Estados Unidos, Venezuela y Colombia. Actualmente estudia Lengua y Literatura Inglesa en la Universidad Nacional Autónoma de México y es coordinador de traducción en la revista electrónica Círculo de Poesía.

ESQUINA DE REFORMA CON RÍO GUADALQUIVIR

Aquél que es yo antes de la tormenta
camina en esta calle sin reconocerme
y juega con las manos todo el mundo
semejando que delinea en apariencias
mientras todo lo anterior es casi historia
fría toda perfección que me ensimisma
mirando tráfico una voz cómo se mueve
ayer igual tal vez mañana como siempre
en su sitio cada cosa aquella tienda
alcohol y fruta envuelta en plástico
y arroz para hervir casa en la esquina
aquél árbol chueco todavía cayéndose
en la acera otra vez tanto recuerdo
sí han cambiado ya nombres y cosas
porque todo ahora escapa y ennublece
y se renueva comenzando ya otro día
donde el yo que fue antes de la tormenta
aún camina en esta calle sin reconocerme.

CICADIDAE

Llega el recuerdo de mí mismo, hace vidas,
bebiendo de la raíz de un árbol
………..como cigarra que apenas despierta.

Soy como un dragón entre elipses,
………..cruz de sal frente al marco de la puerta,
………………….barcaza enterrada en el último desierto.
……………………………Llego mañana,
……………………………quizás mañana
……………………………me disuelvo.

Soy como un dragón entre elipses,
………..quemadura y cicatriz por siempre,
………………….fósforo que provoca el incendio.
……………………………Llego mañana,
……………………………quizás mañana
……………………………no me muevo.

Llega el recuerdo de mí mismo, hace vidas:
………..ramas secas temblando en el frío
………………….como árbol que alimenta a una cigarra.
……………………………Llego mañana,
……………………………quizás mañana
……………………………nunca seré.

NOTA ROJA

En la televisión, un hombre
ejecuta a otro con una motosierra, y todos
los que observan hacen mueca
de asco. Luego,
………..me pregunto qué separa
a ejecutor de ejecutado: cuáles son
en realidad aquellos límites
impuestos para separar a un animal
………..del ser humano. Resuelvo
después de un rato de pensar,
de mirar los ojos brillantes
………..del asesino
mientras espera vehemente el grito
………..de aquél que ha torturado,
que la nuestra es la menos animal
de las moralidades, y que no es digno,
………..vamos,
………………….ni siquiera válido,
………..compararnos.