Poesía Beat: Herbert Huncke

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Herbert Huncke nació en 1915 en Greenfield, Massachusetts, pero pasó su infancia en Chicago. Adicto a las drogas desde su adolescencia, Huncke decía que no podía trabajar y se largó a la carretera desde muy temprano huyendo de su familia.
En 1944 conoció a William Burroughs, quien luego diría de Huncke a Ted Morgan (su biógrafo) “Fue el primer inconformista… Un antihéroe que señaló el camino de una embrionaria contracultura”.
Huncke introdujo a Burroughs en el mundo de la heroína, y este último le presentó a Ginsberg y a Kerouac, quienes lo impulsaron al mundo de la escritura (de la misma forma que impulsaron a sus amigos Carl Solomon y Neal Cassady). De esa época datan sus relatos más conocidos, como “Elsie John” y “Joey Martínez”.
Podría decirse que Herbert fue el Beat más original, al menos en forma experiencial, y el mismo que inspiró personajes y referencias en las obras más representativas de la Generación Beat, como Junkie, On the Road (Elmer Hassel), Visions of Cody (Huck) y Howl.
Debido a su adicción, y por innumerables robos, Huncke terminó en la cárcel en varias ocasiones, llegando a pasar casi una década encerrado en la prisión de Sing-Sing.
Falleció en 1996, luego de vivir muchos años en un departamento de Nueva York rentado por sus amigos y finalmente en el Chelsea Hotel financiado por Jerry García de The Grateful Dead.

J. A.

PETER
FOR PETER ORLOVSKY

I just finished eating Peter and washed him down with beer–lager beer.  He was tender and juicy–succulent–sugar cured and lean.

I swallowed his heart whole.  Sucked his bones clean–leaving them in a pile–neatly stacked–marrowless.

Of his hair I’ll weave a silken jerkin–a scarf–to wrap around my throat and a sash.

Of his bones I’ll build a bed–spend hours lying upon it–dreaming –his skull a pillow for my head–the birds will come there and find me dead.

They will peck me tearing tiny morsels of flesh.  Some will fly away–dropping me into the sea–for fish.  The sun will dry me out and the wind scatter flakes of dust over the earth.

Slowly our bones will pulverize as we gradually become powdery– the rain blending us together–washed across the earth in tiny rivulets–seeping down to the roots of the trees–grass–flowers.

They will find our skulls–the last to go–clasped jaw to jaw–in caricature of a kiss. 

PETER
PARA PETER ORLOVSKY

Estoy terminando de comer a Peter y de bajarlo con cerveza–cerveza lager. Estaba tierno y jugoso–suculento–curado en azúcar y magro.

Tragué su corazón entero. Chupé sus huesos limpios–dejándolos en una pila–cuidadosamente ordenados–sin médulas.

De su cabello tejeré un chaleco de seda–una bufanda–para envolver alrededor de mi cuello y una faja.

De sus huesos construiré una cama–pasaré horas acostado en ella–soñando–su cráneo será una almohada para mi cabeza–los pájaros vendrán y me encontrarán muerto.

Ellos me picotearán rasgando pequeños trozos de carne. Algunos otros más se irán volando–dejándome caer en el mar–para los peces. El sol me secará y el viento dispersará partículas de polvo sobre la tierra.

Lentamente nuestros huesos se pulverizarán a medida que gradualmente nos convirtamos en polvo–la lluvia nos mezcla–y nos lava en pequeños riachuelos a través de la tierra–filtrándose hasta las raíces de los árboles–hierba–flores.

Encontrarán nuestros cráneos–los últimos en marcharse–entrelazados mandíbula a mandíbula–en la caricatura de un beso.

EXTRAÍDO DE EXQUISITE CORPSE, A JOURNAL OF LETTERS AND LIFE / VERSIÓN ONLINE HTTP://WWW.CORPSE.ORG/INDEX.PHP?OPTION=COM_CONTENT&TASK=VIEW&ID=612.
TRADUCCIÓN DE ©JUAN ARABIA PARA BUENOS AIRES POETRY, 2017.