Poesía Rusa: Arkady Kutílov

Arkady Kutílov fue uno de los poetas rusos más originales del siglo XX. A pesar de que sus poemas traducidos al inglés aparecen en la antología académica «La poesía rusa del siglo XX» (Londres), su obra es prácticamente desconocida para el lector ruso. Su juventud transcurrió en la aldea Brazhnikovo de la región de Omsk, allí es donde lo encontraron muerto entre las plantas de una plaza. Durante el servicio militar, con sus compañeros ingirió una sustancia nociva y fue uno de los pocos en sobrevivir. Este hecho ensombreció su vida, los hospitales psiquiátricos, las cárceles y la poesía fueron sus constantes refugios.

Natalia Litvinova

Mi Nuevo Sistema de la Imaginación es el comienzo de una nueva religión: sin dios y sin las autoridades enfáticas. Mi conducta en la vida cotidiana es el reflejo de mi postura en la poesía.

A. Kutílov

Felicidad

¡Todo está en orden! Se soltó el cabello.
La oscuridad nos protege.
Que la luna juegue a las escondidas.
Ya se hartó, ¡ascendió y resuena!

Besos, misterios nocturnos.
Y humea, el agua humea…
Todo está en orden. Tanto que
en cualquier momento estalla la desgracia.

*

Ella se fue y no se derrumbó el cielo,
no veo explosiones detrás de la ventana .
Sostengo el vaso, y en él – cuatro grados
de una transparente ola gaseosa.

*

Observo el cielo y la tierra,
mi oído filtra el canto del canario…
¿Con qué pellizcar al lector
para que su alma suspire con dulzura?

Pasa un muchacho, ingenuo e inocente.
Solo hay un camino, una sola vida…
Y yo, un malvado, salgo detrás del árbol,
¡y lo golpeo con la culta de la rima!

Yace en el piso, todavía no siente dolor,
otros hombres vienen a rescatarlo.
Como balas en un cargador,
deposito mi moral en su cerebro.

*

Vida mía, poesía, amiga…
Me ahogaba en los poemas, me congelaba y ardía.
La nevasca no me picoteó los ojos
y caminé con ella largas verstas.

Dirán: es una pose. Sí, probablemente…
La vida está hecha de poses y de otras migajas.
Que se pudra la rosa aplastada
¡de sus restos brotará un cardo!

No esperaría la eternidad ni un minuto,
valoro más los dedos sobre las cuerdas
para que las prostitutas alegres
se alboroten y hablen de mí.

*

Una mujer afable me entrega la llave,
me asigna una cama, una mesa y una silla…
Me siento, escribo… En la habitación de enfrente
ella y él tejen un delirio amoroso.

Ella llora, él solloza en respuesta,
Cuando calla, él se queda en silencio.
Y yo escribo… Tengo mis ideas.
Yo también fui un tonto enamorado.

Ahora escribo las travesuras del clima,
sobre los ruiseñores, la vida y el destino.
Escribo todo: los ocasos y los amaneceres,
los gritos del viento, casi gemidos…

Ella se marchó deprisa, enojada,
con el susurro de la hojarasca.
En la habitación cercana se oyó un disparo banal.
Y yo escribo: “Se oyó un dispa…”

 5 POEMAS DE ARKADY KUTÍLOV (Rusia, 1940- 1985). Traducción y presentación de Natalia Litvinova