De tu lengua blanca & otros poemas – de Alexandru Bulucz

Alexandru Bulucz (Alba Iulia, Rumanía, 1987). Poeta, ensayista y traductor. Editor de la serie de conversaciones filosóficas Einsichten im Dialog en Faust-Kultur Edition, coeditor de la revista Otium y redactor de la revista Signaturen. Del rumano ha traducido a Marius Daniel, Ana Blandiana, Popescu, Alexandru Vona y del francés a Jean-Luc Nancy, Die Mit-Teilungen der Stimmen. Diaphanes 2014. Autor del poemario AUS SEIN auf uns. Lyrikedition, Allitera Verlag, Múnich 2016. Cursa estudios de doctorado sobre Wolfgang Hilbig en la Escuela de Graduados “Schreibszene Frankfurt am Main”. Vive en Fráncfort del Meno.

Geraldine Gutiérrez-Wienken

De tu lengua blanca

A través del placebo la mirada.
Los párpados de las contraventanas
cerrados para siempre. Desde adentro
soñamos más temprano, más
rápido giramos los ojos,
tejemos imágenes como arañas
en la ventana, hambrientas imágenes.
De la cama hacia afuera borramos huellas
de agua, de semen, de sebo,
de urea, de ácidos
y sal. Y ahí, donde florece
como marchitado, te abres
una y otra vez, golpeas
las almohadas, estiras
la sábana, abandonas la casa.

Recuerdos, desfragmentaciones

Nacido en el Este al oeste de los Sajones de Transilvania,
de la matriz, padres músicos, papá canto y guitarra,
mamá ama de casa y estridente……….los
recuerdos de quien sabe cuántos leones aparentes y sin valor
(lei, monedas y billetes) en el charco de la granja prefabricada,
la húmeda inflación planchada
debajo de la camisa blanca. Por las horas haciendo colas
en la sudada nuca de la economía popular……..un respiro
lleno de leche espumante en la olla de la cocina,
la solitaria llama de aceite avivada con conchas de naranja
y crujientes conchas de papas fritas (los chips rumanos)
para el cuarto cumpleaños………una buena paliza de mamá
por abrir una limonada antes de tiempo. Papá regresando
de Yugoslavia. La misma guerra que había mandado a paseo
a los trabajadores ilegales afinó las cuerdas de la guitarra.
Solamente mi entrenador de carrera a campo traviesa
olía siempre a sudor y a polvos de talco para los pies
como los sacerdotes………..ortodoxos griegos que por dinero
bendecían todo lo que no tenía piernas, la tierra, la casa, el dinero
que papá recibió por los calzoncillos largos, los blancos, los grises,
los azules que él había vendido, y los que se ponía
………….porque no los había vendido o podido vender
como su ulcera gástrica que se montó con él (y conmigo)
en el autobús en dirección a Alemania. O tal vez era
un coche de caballos y los choferes del autobús dos gitanos
con látigos de cuero para espantar los recuerdos,
los demonios, los extenuados caballos de tiro con
manchas de fuego en las costillas (oxidadas).

Correcciones

Grandola. Mamá, tú
eres aún una pequeña
ardiente i. Girandola
hacia la medianoche. Mamá, tú
duermes. Sueña con el rojo
en la solapa, en el hueco del botón,
en el cañón de fusil, en el florero, en la flor
de clavel, sueña con el aire
largamente contenido
con el que yo soplaba los globos.

En este sentido
ninguna revolución es
irrepetible.

Poesía de Alexandru Bulucz. Traducción de ©Geraldine Gutiérrez-Wienken, 2017.