Poemas de El ciudadano del olvido (1941) | Vicente Huidobro

Vicente Huidobro (Chile, 1893 – 1948). Padre del Creacionismo y uno de los autores más relevantes de la poesía hispanoamericana del siglo XX. Muy temprano viajó a París donde entró en contacto con las vanguardias. Entabló amistad con artistas de la talla de Pablo Picasso, Juan Gris, Pierre Reverdy, entre otros. De sus poemarios destacan: Adán (1916), El espejo de agua (1916), Horizonte cuadrado (1917), Ecuatorial (1918), Poemas árticos (1918), Altazor (1931), Temblor de cielo (1931), Ver y palpar (1941), El ciudadano del olvido (1941) y Últimos poemas (1948). Su poesía ha ejercido una especial atracción entre públicos jóvenes y ha sido permanentemente objeto de estudio.

Gentileza Fundación Vicente Huidobro.
http://www.museovicentehuidobro.cl/

VOCACIÓN DE ALTURA

Es inútil andar por el desprecio con el desprecio a cuestas
Es inútil marchar por el cielo y con el cielo al hombro
Es inútil ser mar con grandes alas como noches
Nunca la verde pluma solitaria tan alta y musical
Calmará sus anhelos ni las rocas violentas del planeta

El viento pasa a través del esqueleto
Hace sonar marfiles al fondo del tiempo y de mi soledad
Bate alturas derramadas y llantos de lejanas circunstancias
Tiene tanto sabor de cielo malherido
Que la voz se acaricia como la sombra de un barco muriéndose de angustia
Los árboles no cantan en sus orillas deseadas
Pero la noche tiene una agua suave
Hay cosas puras como el muerto entre sus velas
Hay cosas dulces como la aldea en sus ventanas y sus enredaderas
Hay cosas tristes como la lámpara de ciertas tumbas para leer un nombre

El viento pasa a través de los hombres
Y lleva el olor de su planeta

LA FLOR ENCADENADA

El piano es un ala Pero dónde se encuentra
Sobre la alfombra de esperanza que ha perdido la esperanza
La razón de su ojo en el otro mundo
La esperanza de la esperanza es la esperanza sin esperanza
El perfume de su aroma
El perfume de sus cabellos abre la puerta de mi alcoba
Pero dónde está mi alcoba
Dónde está mi ojo atravesado por un arroyo
Estoy fatigado de morir en los periódicos
De hacer el horóscopo de las mariposas
De mirar el mar que se levanta las faldas
Y las estrellas con sus campanas
O la flor cargada de cadenas
Siempre de pie entre cada sueño

Pero dónde está mi sed Dónde está mi hambre
Bebamos el agua de esa fuente
Que nos hace ver los ojos ausentes
Comamos la carne de nuestro brazo
Y que ella brote en nuestra pierna
Devoremos la lengua de la boca
Para que el vientre saque la lengua

Dónde está mi palabra
Mi palabra con su sombrero
Tan lejos de sus adornos y de sus medias de seda
Lejos
Lejos todo como el relincho nocturno
Lejos las valijas de las campanas
Los ruidos de las semillas que caen en la punta de la lluvia
Los ruidos de las agujas que se clavan en la tierra
Los hilos que atraviesan el cielo
Y hacen un collar de cielos
Lejos
Los ruidos de los ruidos
La sombra de los ruidos mutilados
El eco que la montaña guarda en su bolsillo
¿Quién dará el vuelto del vuelto?

IMPOSIBLE

Imposible saber cuándo ese rincón de mi alma se ha dormido
Y cuándo volverá otra vez a tomar parte en mis fiestas íntimas
O si ese trozo se fue para siempre
O bien si fue robado y se encuentra íntegro en otro
Imposible saber si el árbol primitivo adentro de tu ser siente todavía
……….el viento milenario
Si tú recuerdas el canto de la madre cuaternaria
Y los grandes gritos de tu rapto
Y la voz sollozante del océano que acababa de abrir los ojos
Y agitaba las manos y lloraba en su cuna

Para vivir no necesitamos tantos horizontes
Las cabezas de amapola que hemos comido sufren por nosotros
Mi almendro habla por una parte de mí mismo
Yo estoy cerca y estoy lejos

Tengo centenares de épocas en mi breve tiempo
Tengo miles de leguas en mi ser profundo
Cataclismos de la tierra accidentes de planetas
Y algunas estrellas de luto
¿Recuerdas cuando eras un sonido entre los árboles
Y cuando eras un pequeño rayo vertiginoso?
Ahora tenemos la memoria demasiado cargada
Las flores de nuestras orejas palidecen
A veces veo reflejos de plumas en mi pecho
No me mires con tantos fantasmas
Quiero dormir quiero oír otra vez las voces perdidas
Como los cometas que han pasado a otros sistemas

¿En dónde estábamos? ¿En qué luz en qué silencio?
¿En dónde estaremos?
Tantas cosas tantas cosas tantas cosas

Yo soplo para apagar tus ojos
¿Recuerdas cuando eras un suspiro entre dos ramas?

DOMINIO

Me llamas con tu apenas verde
Con el movimiento de tu luz y tu sueño sepultado
Me llamas con tu orilla de distancia amaneciendo
Con tu nada en retorno y silencio
Perfil de voz sobre el naufragio

No puedo ir
Ni puedo oír las ropas entrañables
Ni el canto de las velas envidiadas
Por el destino al pie de la ventana
Ambos sabemos la razón del cansancio
Conocemos el descuido del ruido de los pies sin conocido otoño
Y sentimos que la barrera cambia
Según el modo de mirar

Este refugio agranda su neblina
Contrae pesadillas de esperanza en retroceso
Toma las manos y las conduce a la locura
Llena de besos y de llanto porque no tiene fondo

PUEDE VENIR

Y ahora vamos al minuto unánime
Tras la gran cortina sacada de las olas
Para las formaciones del corazón y su progreso
Algo del cielo y sus interiores
Algo de la partida hacia el lado opuesto
El doble tráfico en púrpura o sudario

Despojado el aire de su océano
Parecía saber lo que venía
Como el hormiguero en marcha por la selva
En un ruido de arenas que se profanan

Despojado el océano de sus olas
Lloraba contra la lluvia
Silbaba sus carbones para agrandarlos
Y volver todo al origen autorizado a andar

Cinco personas muertas y veinte heridas
Dijo la catástrofe y se cubrió los ojos
El minuto unánime buscaba el corazón
Tras la cortina sacada del océano
Alguien miró el hogar que se alejaba
También el cielo al aire y sus interioridades

El problema es sencillo
Las olas se separan
El avión se vuelca el aire canta
De un modo irremediable
El volcán suspira sus más viejos sueños
O sólo el corazón que dice ya está bueno
Las olas se dan la mano y se despiden

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Gentileza Fundación Vicente Huidobro.