Carne que se erige (Bocetos para Violencia de Alejandro Obregón) | William Jiménez

WILLIAM JIMÉNEZ ES UN POETA NACIDO EN VALLEDUPAR (COLOMBIA) EN 1988. HA PUBLICADO EN YULUKA-POETAS DE VALLEDUPAR (COLECCIÓN LOS CONJURADOS, COMÚN PRESENCIA EDITORES, BOGOTÁ, 2010), ÉPICA DE LA SANGRE (FRAILEJÓN EDITORES MEDELLÍN, 2013) Y LO DESNUDO DEL VOLCÁN (COLECCIÓN CLAROS DEL BOSQUE, TERREAR EDICIONES, VALLEDUPAR, 2016). ES COORDINADOR EDITORIAL DE TERREAR EDICIONES, LA CUAL CONTIENE LAS COLECCIONES DE POESÍA: CLAROS DEL BOSQUE Y PLAQUETAS DE POESÍA Y LA COLECCIÓN DE NARRATIVA: ERRANCIA. HA PARTICIPADO EN DIVERSOS ENCUENTROS Y FESTIVALES DE POESÍA A NIVEL NACIONAL Y DE LA REGIÓN CARIBE COLOMBIANA. EN BUENOS AIRES POETRY HA PUBLICADO TORMENTA DE FIEBRE (2018).

1. Carne que se erige

Carne que se erige
de una hemorragia grávida
Jugo blanco al borde del volcán
“He aquí el tiempo de los asesinos”
La mujer-ubre-vientre-montaña
devuelve su rostro a la infección
Inédita cólera del grito, dolor germinal.
Sol gris de nuestra historia.

2. Esta podredumbre

Esta podredumbre emana
del flujo terrestre
donde una música
es llevada al pozo alterado
Brizna de sangre que palpita
Permanece esa gota en el asco
Manos que manosean otro asesino
Póstuma memoria de la ira
desplaza la arcilla masacrada
Semen esculpido
¡Mujer renace en hija fértil!
Placenta del estallido
despierta

3. Un soplo transgredido

Un soplo transgredido
cruza los tejidos polares
Tal vez agitarás ese coágulo
o bailarás ese golpe
¿Ese prolongado tú?
Visible para lo arcillado
Sabrás de esos totemizados
Otra lectura vibra
Encuentra lo claro recubierto
Un diálogo abortado

4. Testamento de auroras

Hollado lo apático
Mientras el delirio
es una afirmación de la llaga
Pieles en círculos de peste
Crearemos otra afirmación
La no tortura
Volveremos al resguardo del frío
Otra mujer relámpago
cantará esa ave
Un testamento de auroras
traerá los sentidos transfigurados

5. La ofrenda vertida

“¿Deberé verte la ofrenda para que la tierra la beba?”
Esquilo
Hay que verter la ofrenda
para construir una morada
Solicitar el latir
un relato del vuelo
Aquí dentro
al nido que destruye
a los pálpitos perturbados
La memoria traerá las manos frías
así el limite gozará lo vaciado
Hará fisuras las fronteras
en una letra hermética
Morada póstuma
tantos emblemas has instigados
para toda construcción alada
Tomemos ésta ofrenda
como inexplicable
respuesta
Impensable pensar