Una tempestad | Russell Jones

Escritor y editor, Russell Jones vive en Edimburgo. Es el primer poeta laureado de las mascotas (Pet Poet Laureate) gracias a su poema “A Tempest”, que fue premiado por la organización Blue Cross. Russell ha publicado cinco libros de poesía: Dark Matters (Tapsalteerie, 2018), The Green Dress Whose Girl is Sleeping (Freight Books, 2015), Our Terraced Hum (Caboodle, Prole Books, 2015), Spaces of Their Own (Rhubarb Press, 2013) y The Last Refuge (Forest Publications, 2009). Russell es, además, editor adjunto de la revista Shorelines of Infinity. Ha editado un libro de ciencia ficción y otro sobre le ciudad de Edimburgo. Su trabajo ha recibido diversos reconocimientos en prestigiosos certámenes. Russell es PhD en escritura creativa por la Universidad de Edimburgo.

Abigail

Las calles aúllan, yo estoy empapado.
Tú mueves el cochecito, te inclinas
sobre el cobertor de lluvia
y ella, bajo su campo
de fuerza, te saluda.

He andado y consentido
la tormenta durante días, esquivé
tejas y conos de tráfico en el recorrido,
traspasé arroyos plagados de inmundicia.
En esta ciudad medio oculta sólo soporto el repique
de las caras, la inocencia atroz, la belleza tormentosa.

Abigail¹

The streets are howling and I’m half drenched.
You push her buggy opposite, lean
against the dog-wet sheet of rain
and she waves from underneath
her forcefield of laminate.

I have walked and nodded
for days in this storm, dodged
roof tiles and traffic cones on my way,
stepped over and through littered streams.
Within this half-hid city all I can take are the drums
of faces, the dreadful innocence, the tormenting beauty.

¹ Anteriormente publicado en la revista Causeway/Cabhsair, mayo de 2016.

Jardín comunal, 8pm [inédito]

Dejamos que el viento agite las sábanas,
no hay tiempo para un murmullo en la cerca.
Nos miramos, ambas telas se extienden.
Esta noche felina me pregunto
qué significó aquel gancho de ropa,
cómo un vistazo a medias podría alterar
el universo. Las sábanas disecan

la noche y el espacio, y tú vuelves dentro.
Ya que no hay cortinas, te veo encorvada
frente a la tele, junto al colchón plegable.
Afuera, el viento crudo incita las nubes,
los linos de luna penan sobre el pasto,
pero las líneas se arropan bajo penumbra.

Communal Garden, 8pm [unpublished]

We let the wind widen our sheets, no time
to whisper over fences. We catch eyes,
our billowing walls draped between us.
On this cat-howl night, I shiver, wonder
what that pointed peg-clip meant,
how a halfways glance could have altered
the universe. These sheets dissect

the night and space, and you return inside.
Through the bare windows, I see you bent
in TV glare, the fold-out mattress made.
Outside, the bitter wind rouses the clouds,
our moon-lit linen haunts the lawn
but the lines are blanketed in darkness.

Una tempestad

Para Ella (“Hada hermosa”)

Náufraga, amamantando futuros,
caracolas moteadas dispersas
sobre la orilla desnuda.

Ella, abrázalos fuerte,
oye el rugir de tus pequeños
mares, levanten velas a la esperanza

con esperanza. Quién sabe qué
tormentas navegues, vaticines.
No tengas miedo,

la isla está llena
de callejones, conjuros
y leviatanes. La cruz azul

rompe la borrasca. Despertarás
con los lamidos de tus crías,
piensa en un mundo nuevo.

A Tempest²

For Ella (“Beautiful Fairy”)

Cast away, nursing futures,
mottled shells spilled
on bare shores.

Ella, hold them close,
listen to those tiny oceans
roar, sail fast with hope beyond

hope. Who knows what storms
you navigate or divine.
Be not afraid,

the isle is full
of distant mews, incantations
and leviathans. A blue cross

cuts the squall. You will wake
to your babes lapping, think
of new worlds.

² Poema premiado y publicado previamente por Blue Cross, una organización sin fines de lucro cuyo objetivo es lograr que las mascotas lleven vidas saludables y felices. 


Colaboración enviada por Carlos Llaza, para Buenos Aires Poetry, 2019. Traducción de Carlos Llaza.