No entres, gentil, a esa buena noche | Dylan Thomas

Lamentablemente, sólo dos años después de haber escrito “Do Not Go Gentle into That Good Night” (poema escrito por Thomas luego de la muerte de su padre), Dylan Thomas murió, probablemente por intoxicación y abuso de alcohol.
La estructura de este poema es un “villanelle”, esto es, un poema de diecinueve líneas con dos rimas que se repiten y dos estribillos. La forma se compone de cinco tercetos seguidos de un cuarteto. Las primeras y terceras líneas de la apertura se repiten alternativamente en las últimas líneas de las siguientes estrofas; luego, en la estrofa final, el estribillo sirve como las dos líneas finales del poema.

NO ENTRES, GENTIL, A ESA BUENA NOCHE

No entres, gentil, a esa buena noche,
La vejez debería agitarse y arder hacia el fin del día;
Rabia, rabia contra la muerte de la luz.

Los sabios, antes del fin, conocen que la oscuridad es lo correcto,
Pues sus palabras no se trenzaron con los relámpagos
No entres, gentil, a esa buena noche.

Los buenos, tras la última ola, lloran por aquel brillo
Todo lo que hicieron, podría haber bailado en una bahía verde,
Rabia, rabia contra la muerte de la luz.

Los salvajes, que cazaron y cantaron al sol en su vuelo,
Y aprendieron cuán tarde arruinaron su camino,
No entres, gentil, a esa buena noche.

Los serios, cercanos a la muerte, quienes con esa mirada cegadora ven
Aquellos ojos ciegos que ardieron como meteoros y fueron felices.
Rabia, rabia contra la muerte de la luz.

Y tú, padre, ahí en tu triste altura,
Maldices, bendices, y yo ahora, con tus lágrimas feroces ruego.
No entres, gentil, a esa buena noche.
Rabia, rabia contra la muerte de la luz.

Do not go gentle into that good night

Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.

Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.

Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.

Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.

And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.


 

Extraído de The Poems of Dylan Thomas, published by New Directions. Copyright © 1938, 1939, 1943, 1946, 1971 New Directions Publishing Corp. Traducción de Nicolás Salerno para Buenos Aires Poetry, 2019.