Oración de la Mañana | Don Paterson

DON PATERSON NACIÓ EN DUNDEE EN 1963. COMENZÓ TRABAJANDO COMO MÚSICO Y SE MUDÓ A LONDRES EN 1984. ALGUNAS DE SUS COLECCIONES DE POEMAS SON: NIL NIL (1993), GOD´S GIFT TO WOMEN (1997), THE EYES (1999) VERSIONES DE POEMAS DE ANTONIO MACHADO, LANDING LIGHT (2003), RAIN (2009) y 40 SONNETS (2015). HA RECIBIDO NUMEROSOS RECONOCIMIENTOS COMO EL FOWARD POETRY PRIZE, EL T.S. ELIOT PRIZE Y EL FABER MEMORIAL PRIZE. EN 1994 FUE SELECCIONADO POR LA POETRY SOCIETY COMO UNO DE LOS NEW GENERATION POETS. ACTUALMENTE ENSEÑA ESCRITURA CREATIVA EN LA UNIVERSIDAD DE ST ANDREWS.

Oración de la Mañana

a la manera de Rimbaud

Paso la vida como un ángel en el barbero,
taza en una mano y cigarro en la otra.
En el espejo, babeada de espuma, mi cara,
mientras el humo caliente y blanco la seca.

En el muladar del deseo, la sutil
llama de los sueños perdura, fermenta –
alguna vez, mi corazón quiso ir con ellos,
pero ahora se cuece en su propia salmuera.

Tras haber tragado ideas como jarabe
para la tos – quince o veinte vasos –
hoy solo atiendo mis deseos amargos:

el aire se altera con humor de cedro,
glorioso, yo orino hacia el amanecer,
mientras, abajo, asienten los helechos.

de Exeunt

cortinas

En la oficina de turismo de Aubeterre,
columbario de archivos y expedientes,
ella te explica, mientras hojeas folletos
de la capilla y el teatro de títeres,
que hasta primavera nada hay disponible,
incluso – sin que preguntes – el único hotel.
Una moto ronronea en la llovizna.
Te descubres revisándole las manos.

Ella prepara cena ligera; charlan,
su dicción deja palabras en el aire
como hielo en el agua. Te lleva a su cuarto
pero se estremece mientras la desvistes;
ella alza la cabeza, tú miras sus pupilas
florecer hacia azul iris, ahora blanco.

Puesta de sol, Visingsö

a la manera de Jørn-Erik Berglund

El lago se abrevia
en una ola de sueño
que va de orilla a orilla.

Toda la noche,
como la superstición manda,
mis ojos no lo abandonan –

el fabuloso animal
que desollaré en pos del color
que su piel pinta cuando sueña.

Poema

a la manera de Ladislav Skala

El barco se agitó con el mar
y ya no pude soportarlo
cerré entonces los ojos
y me imaginé en un barco
en un cruce embravecido.

Bajo mi cuerpo alzose la mujer
y ya no pude soportarlo
cerré entonces los ojos
y me imaginé haciendo el amor
con esa misma mujer.

Cuando llegué al mundo
cerré los ojos
e imaginé mi propio nacimiento.
Aún
mis ojos no he abierto a este mundo.

Despertar con Russell

Cual fuere la diferencia, todo empezó
cuando nos vimos cara-a-cara como amantes
y la sonrisa en él amaneció,
lo poseyó y mantuvo sonriente;
yo sonreí no con la máscara vieja
sino con su sonrisa, la que redescubría.
Yo estaba mezzo del cammin, querido hijo,
y como siempre lejos de la recta vía
cuando te cruzaste para iluminarla.
Cuán cierto es que el regalo es para quien regala:
devuelto y entregado, se extendió hasta que
de nosotros brotó un río de sonrisa.
¡Qué lindo, dije, despertar entre hombres!
Te di un beso y me hice tuyo para siempre.

Un regalo

Dijo su nombre en vez del mío
………………y no pudo revocarlo
yo, avergonzado, pensé en la chica
………………ciega en Kodiak

quien, cada noche, desde la puerta
………………miraba el día evanecerse
y alzaba su niño hacia el acceso
………………que dividía la cerca

y en la prudencia a la que el amor
………………renunció cuando a través
de la niebla entregó al niño, no a su esposo
………………peludo, sino al oso

El Error

Como el pájaro es al aire
y al mar es la ballena
así el hombre es a su sueño.

Su mundo es el relumbre
del provecho del planeta
retornado por su ingenio.

Cada mente reflexiva
de este modo es elegida
para olvidar su elemento,

y por ello descubrimos
que por más que atendamos
el cielo está en silencio.

¿Por qué te quedas despierto hasta tan tarde?

para Russ

Si en verdad quieres saber, te cuento:
¿recuerdas que hace dos años te sentaste
en una poza para jugar a la joyería
con piedras robadas de la orilla?
La mayoría oscureció y punto,
pero otras lucían un color oculto
en alguna parte de su sueño lítico.
Así reconocías las piezas únicas.

Pues yo también guardo las cosas grises
del día en las que encuentro promesas
que aunque muertas contienen la sorpresa
que no sé, y no tengo poza donde ver matices –
por eso las miro hasta que en mis ojos
alguna de ellas forma un espejo
que esta lágrima pinta y enciende.
Es por esto que me quedo hasta tan tarde.


Traducción de Carlos Llaza (Perú) | Buenos Aires Poetry, 2019.