Al Puente de Brooklyn | Hart Crane

Extraído de Hart Crane, “To Brooklyn Bridge”, The Complete Poems of Hart Crane. Copyright © 1933, 1958, 1966 | Liveright Publishing Corporation. Copyright © 1986, Marc Simon | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta, Buenos Aires Poetry, 2019. 


 

“De ir de un lado a otro por la tierra,
y caminar de arriba a abajo por ella”.
El libro de Job

Al Puente de Brooklyn

Cuántos amaneceres, fríos de su ondulante descanso
habrán de hundirse, sumergidos por las alas de las gaviotas
derramando anillos blancos alborotados, erigiendo en alto
la Libertad por encima de las aguas de la bahía—

Luego, con curvatura inmaculada, abandonarán nuestros ojos
espectrales como veleros que cruzan
—alguna página burocrática que será archivada;
hasta que el ascensor nos arroje de nuestro día…

Pienso en cines, en vistas panorámicas
con multitudes inclinadas hacia una escena resplandeciente
nunca exhibida, pero a la que presurosamente se regresa,
augurada a otros ojos en la misma pantalla;

y Tú, al otro lado del puerto, con pasos platinados
como si el sol se apartara de ti y sin embargo dejaras
algún movimiento inconcluso en la firmeza de tus pasos,—
¡implícitamente tu libertad te sostiene!

Desde alguna escotilla subterránea, celda o altillo
un lunático corre hasta tus parapetos,
inclinándose un momento, su camisa estridente se infla.
Una broma se arroja desde la atónita tripulación.

En Wall Street la luz del mediodía gotea desde las vigas hasta la calle,
desgarradura del acetileno del cielo;
toda la tarde giran las grúas de las nubes voladoras…
tus cables aún respiran el Atlántico Norte.

Y sombría como aquél cielo de los Judíos
es tu recompensa… otorgas honores de anonimato
que el tiempo no podrá incrementar:
exhibes siempre vibrantes la indulgencia y el perdón.

¡Oh! Arpa y altar, fundidos en la furia,
(¡Cómo podría el simple esfuerzo alinear el coro de tus cuerdas!)
terrorífico umbral de la promesa del profeta,
plegaria del paria, y llanto del enamorado, —

Nuevamente las luces del tránsito rozan tu veloz
idioma inquebrantable, inmaculado suspiro de estrellas,
bordeando tu camino— condensan la eternidad:
y hemos visto a la noche arrullar en tus brazos.

Bajo tu sombra entre los muelles esperé;
Nada más en la oscuridad tu sombra es clara.
Los fieros paquetes de la Ciudad todos desatados
la nieve ya sumerge un año inflexible…

¡Oh! insomne como el río a tus pies,
envolviendo el mar, tierra de la pradera soñadora,
deslízate alguna vez hacia nosotros miserables, desciende,
y de las ondas ofrece un mito a Dios.

“From going to and fro in the earth,
And from walking up and down in it”.
The Book of Job

To Brooklyn Bridge

How many dawns, chill from his rippling rest
The seagull’s wings shall dip and pivot him,
Shedding white rings of tumult, building high
Over the chained bay waters Liberty—

Then, with inviolate curve, forsake our eyes
As apparitional as sails that cross
Some page of figures to be filed away;
—Till elevators drop us from our day …

I think of cinemas, panoramic sleights
With multitudes bent toward some flashing scene
Never disclosed, but hastened to again,
Foretold to other eyes on the same screen;

And Thee, across the harbor, silver paced
As though the sun took step of thee yet left
Some motion ever unspent in thy stride,—
Implicitly thy freedom staying thee!

Out of some subway scuttle, cell or loft
A bedlamite speeds to thy parapets,
Tilting there momently, shrill shirt ballooning,
A jest falls from the speechless caravan.

Down Wall, from girder into street noon leaks,
A rip-tooth of the sky’s acetylene;
All afternoon the cloud flown derricks turn …
Thy cables breathe the North Atlantic still.

And obscure as that heaven of the Jews,
Thy guerdon … Accolade thou dost bestow
Of anonymity time cannot raise:
Vibrant reprieve and pardon thou dost show.

O harp and altar, of the fury fused,
(How could mere toil align thy choiring strings!)
Terrific threshold of the prophet’s pledge,
Prayer of pariah, and the lover’s cry,

Again the traffic lights that skim thy swift
Unfractioned idiom, immaculate sigh of stars,
Beading thy path—condense eternity:
And we have seen night lifted in thine arms.

Under thy shadow by the piers I waited
Only in darkness is thy shadow clear.
The City’s fiery parcels all undone,
Already snow submerges an iron year …

O Sleepless as the river under thee,
Vaulting the sea, the prairies’ dreaming sod,
Unto us lowliest sometime sweep, descend
And of the curveship lend a myth to God.


Extraído de Hart Crane, “To Brooklyn Bridge”, The Complete Poems of Hart Crane. Copyright © 1933, 1958, 1966 | Liveright Publishing Corporation. Copyright © 1986, Marc Simon | Traducción de Rodrigo Arriagada Zubieta, Buenos Aires Poetry, 2019.