9 Jóvenes Poetas Mexicanos | parte 1

Cardenal Revista Literaria, a través de Mateo Mansilla-Moya, Director General de la publicación bimestral, seleccionó a algunas de las nuevas voces que están sonando en el panorama literario joven de México: Andrea Broca, Azul Ramos, Mercedes J. Soto, Silvia Castelán, Diana Banda, Ricardo Plata, Eder Fabián, Aldo Vicencio y Javier Palaú.


Andrea María Broca Flores (Coatzacoalcos, 1993) es actriz. Ha participado en diversos proyectos audiovisuales y de teatro. Ha publicado en cardenal revista literaria y actualmente estudia la licenciatura en actuación en la Universidad de Londres.

XII

Hubo un hombre que se enamoró de ti.
Recuerdo su nombre:
Alain, un granadino
que dice esperarte
sobre la playa recolectando valvas para tu lecho.

Estabas enamorada.
Habías guardado
todos tus dolores en un costado y
decidiste enamorarte.

Le confesaste más de una vez
sobre las sonrisas que te causaba
pero nunca le dijiste que te ibas y
que tu corazón se estaba apagando
igual que todo tu cuerpo,
como un cordero: débil, pequeño, pálido.

Te enamoraste a la distancia para que no pudiera ver tu dolor
y moriste sin despedirte.

VI

Mamá y yo estamos cerca de la playa, dentro de una casa.
Un tsunami se acerca y yo trato de llevarla a un cuarto
para resguardarla pero el agua golpea entrando por las ventanas.

Yo pierdo a mi mamá. La casa
todavía tiene agua. Encuentro a mi mamá desnuda
y la abrazo.
La acomodo en la cama y voy
por cubetas para sacar el agua de casa.

Cuando llego a la planta baja veo una cama y mi madre está
acostada, hinchada.
A su alrededor hay muchas flores y me doy cuenta que es su velorio.

Colores amarillos.

*

Introduzco mis dedos
y el deseo desaparece.

Me he estado viendo en el espejo
y veo el calor que se inflama en mis pechos.

De mi interior escurren varias gotas
algunas por las piernas,
otras más brotan de mis ojos.

Los poros permanecen congelados
todos mis puertos se han cerrado
esperando que la naturaleza me devuelva
el placer de navegar desde la punta de tus pies
hasta el brillo de tus ojos.

Azul Ramos (Acapulco, 1993) Es escritora y fotógrafa. Ha participado en diversos eventos y festivales en el estado y el país. Forma parte del comité organizador del Festival Nacional de Literatura, Acapulco Barco de Libros, desde 2014. Ganadora de la beca del Festival Nacional Interfaz del ISSSTE en 2014, y del concurso estatal de poesía Triángulo del Sol II, de la Secretaría de Cultura de Guerrero, en 2017. Ha sido consejera municipal de Cultura de Acapulco, en el área de Literatura. Actualmente es becaria en la disciplina de Letras (poesía) por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, y socia de la agencia de marketing cultural Bien Chicles. Ganadora del VIII Premio Estatal de Cuento, Poesía y Ensayo Literario Joven 2019, en la categoría de poesía, otorgado por la Secretaría de Cultura de Guerrero.

Del libro “Inventario de lo vulnerable”, de Azul Ramos (Acapulco, México)

1.

Desaparecer quiere decir:
rostros impresos en hojas con señales particulares: cuánto mide, cuántos años tiene, cómo son sus ojos: el color, las cejas que los coronan, la piel, la forma del cabello, la última prenda que vestía,
……………………………………………………………..cuántos días ha estado ausente.

Anoté también otras descripciones:
Desaparecer es estar ausente. Sentir una orquesta de hormigas caminando por la espalda. Los ojos hacia adentro. Un sismo en las manos.
……………………………………………………………..Es, también, buscar a otros.

Con la búsqueda, el lenguaje:
aprender a enunciar: encontramos a Carlitos.
Llamar a la familia
y decir que Carlitos no estaba.
O que estaba pero no vivo.
………………..Un cuerpo que debía vestirse de blanco para guardarse.

2.

Mamá habla de los hijos y me pasmo,
las piernas me tiemblan y mis uñas chasquean un tic tac.
Quiero irme pero mamá ha dicho que quiere nietos, niños / niñas corriendo en el patio, dos nombres
y a mí me da terror prometerle eso.
Decirle: mamá, no serás abuela.
Tengo miedo.
Todas las noches siento esa sombra venir y abrazarme mientras duermo.
Esto se apodera de mis manos… mis piernas tiemblan cuando sufro un retraso y corro esperando que así sangre.
No sé cómo sacarme estas agujas en mis ovarios para engendrar.
Es como una sombra muy alta, y yo apenas mido uno sesenta y cinco, y no me cabe, no puedo.
Siento miedo.
De criar a un niño: miedo.
De ponerle un nombre: miedo.
Miedo, madre, de que crezca, que ya no me quepa en el vientre, ni en los brazos, ni en el cuerpo y me parezca tan grande que no pueda conservarlo a salvo.
Miedo de que salga a la calle, le quiten el nombre, su rostro, la voz, y sea apenas un suspiro en la sombra: algo que no suena, que no se ve, que nadie oye.
Tengo miedo, madre, de la carretera, de la calle, de los lugares oscuros, del mundo entero que puede abrir la boca y absorberlo todo.

Ricardo Plata (Ciudad de México, 1994) Estudia Letras hispánicas en la Universidad Autónoma Metropolitana. Ha publicado en revistas como Circulo de poesía, Punto de partida, Mood Magazine, Revista Asalto, Nido de poesía, en 2018 publica el poemario Para habitar mi nombra bajo el sello editorial Literalia. Es director general de Cardenal Revista Literaria y del Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes de la UAM.

ORACIÓN DEL ABANDONO

Nunca me desprendí de los amores,
pienso en el abandono
como un pretexto para volver,
para que el tiempo haga del pecho
un páramo de esperanzas abiertas.
Pienso en el abandono
como una noche de tres puntos suspensivos
que abre la ventana del llanto.
Las personas que me amaron
me veían como una casa alta,
de tres pisos
la cual puedes abandonar,
se fueron dejando las cerraduras abiertas
porque saben que no tengo
la fuerza de cerrar puertas.
Siempre fui el preludio
para que ellas encontraran el amor,
el sitio donde concurrían llorando,
el lugar en donde envolvían su corazón,
y cuando se marcharon,
también quise deshabitar mi persona.

*

Venías de otro sitio
y hablabas diferente,
por eso las cortinas amarillas
te recordaban a tu casa.
Venías a estudiar literatura
y nos conocimos en la décima nota de julio,
resumí mi vida en dos minutos y un cigarro,
a ti no te alcanzó el tiempo
para resumir tu país.
Nos fuimos para que la biblioteca de la universidad
nos reencontrara,
para que tus ojos me marcaran
una ruta desconocida,
donde un beso era la patria
y ahora, yo, era el extranjero.
Recuerdo la noche en que viniste a casa,
venías con chocolates de café en la maleta,
venías para dejar la sombra de tus párpados
en las almohadas,
y en tu cuerpo había anuncios
me marcho en unos días.
La primera palabra de esas horas
las dictaba Espinetta “muchacha ojos de papel”
todavía me hablabas de usted,
hasta el día de nuestra despedida,
aun sabiendo que hiciste de mi pecho
un paisaje de tus labios.

*

No te importa
que la tarde tenga los segundos contados,
empiezas a fumar y la noche se enciende
al tono de tu lápiz labial,
de tu boca, Bárbara, salen mariposas de humo.

Estábamos rotos de la misma parte,
en el galope de un espíritu incompleto,
de un amor que se declara ante el triunfo
como pasajero,
tú y yo
estamos en la palabra que se desvanece
cuando el llanto inaugura el silencio.

Mercedes Janeth Soto Sánchez (Los Reyes, Michoacán, 1994). Licenciada en Derecho por la universidad Jesuita de Guadalajara, ITESO, 2018. Ganadora de la beca ISSSTE del Festival Cultural Interfaz, Guanajuato, 2018. Coautora del libro Igualdad de género, editado por el Centro de estudios de Derecho Contemporáneo y de Consultoría Integral, (CDC), 2017. Primer lugar en el concurso de poesía en lengua inglesa por la Universidad de las Américas de la Ciudad de México, 2013.

Mañana será otro día,
Te repites con esperanza en la pupila.
Las manecillas del reloj
Cortan en tu pecho el sitio exacto
En donde las cosas no suceden.

Suenan los ecos de la prisa
Porque ninguna decisión del pasado
Respiraba de tus sueños.
Ahora los zapatos te quedan anchos.

Un día amanece,
……………………….Te levantas,
Caminas hacia el baño,
Te miras en el espejo,
Y sabes
…………….que ya estás muerta.

GORDA

Mis padres siempre me dijeron
Que llorar era signo de debilidad,
Así que aprendí a llorar pon dentro.
Y el enojo para con otros
Lo hice mío,
Tan mío,
Que lo escondí bajo mi piel.

Y visiblemente,
Me volví invisible,

………………Para que nadie,
Absolutamente nadie,

Me pudiera hacer daño otra vez.

DISTANCIA DEL PELIGRO

El arroyo cálido de la herida
desciende en la hostilidad de los poros
cuando se avecina una figura viril.
Calculo la distancia del peligro
Como se calculan los años
Para alcanzar la muerte.

En ese preciso momento,
Con el whiskey fluyendo en mis venas,
Me abandono en la soledad de un rincón
Y expando mi cuerpo,
Para no caber en ellos

AXOLOTL

La leyenda del Quinto Sol relata que Xólotl,
gemelo de Quetzalcoátl, se rehusaba a morir en el sacrificio.
En ese momento, Xólotl dijo: “Oh dioses, ¡que no muera yo!”.
Lloraba tanto este dios, que se le hincharon los ojos.
Al llegar Ehécatl a matarlo, Xólotl escapó despavorido.

Los dioses de los que huía ya no me persiguen,
Porque soy el sol acuático
Que embelese el miedo.
Las trajineras son un símbolo de sangre
Que fluye por los canales de mis venas
Y alaban la línea de fuerza entre la tierra y el Mictlán.
El lío de nervios que conformaba mi sistema
Se convirtió en hebras latentes
Que fluyen con la lluvia
Sin nada que los detenga para ser
Lo que soy,
………….el sobreviviente,
……………………..Axolotl.

Eder Elber Fabián Pérez (Ciudad de México) es estudiante de la licenciatura de Letras Hispánicas en la Universidad Autónoma Metropolitana en Iztapalapa. Ha publicado poesía en revista Tlacuache y en revista De-lirio, ensayos en la revista El Comité 1973 sobre la obra de J.D. Salinger y en Círculo de Poesía sobre el tema del erotismo en la poesía de Mario Bojórquez, también ha publicado cuento en la revista Campo de Plumas. Ganador en el 2019 del concurso DI CAPACIDAD por su cuento Él no es una carga.

MADRIGAL DEL DESEO

Como el molusco amparado en su concha
ahogándome en tu lado convexo
me oculto entre tu boca que me acecha
besando tu piel de oro.
Yo recorro tu sexo
perdiéndome entre la bruma y las noches
como el río que avanza entre los bosques
zarpando por tu plexo
que despacio devoro.

ELEGÍA A UNA MUJER DESAPARECIDA

Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
Mario Benedetti

Ayer por la tarde escuché de nuevo tu voz
El viento susurró tu nombre en mi oído
Me ilusione otra vez, pero hallé sólo tu silencio
A lo lejos me pareció ver tu sombra
Y por un instante mis ojos brillaron de nuevo
Pero todo fue una punzante ilusión.
Con un beso dulce te despediste esa tarde
Nunca imaginé que sería la última vez que te vería
Han pasado más de veinte años
Y aún te espero como cada tarde
Pero sé que tú no llegarás.
Te recuerdo como fuiste algún día
Hermana, hija, amante, madre, esposa
Toda entera con la frente blanca y con las manos llenas de sueños
El consuelo de ver tu retrato en todas partes
En los postes, en las paredes, en los periódicos
En las tristes miradas que se posan sobre tu retrato vació
Ya no me ampara como antaño
Te has ido ¡Miento! te ha despojado de mi pecho
Y mis amaneceres se tornan oscuros
Porque no saber dónde podre encontrar de nuevo tu tierna mirada
Tu dulce boca y tus manos puras
Por no saber quién ha roto tu cuerpo
Igual que la hoja en otoño
Por no saber cuándo nos veremos de nuevo
Han pasado más de veinte años y aún vives en mi memoria
Y en la memoria de todos los que te amamo

NOCTURNO ALTERNO DE LOS AMANTES
(POEMA PARA DOS VOCES)

Como un trueno mi voz va recorriendo tu cuerpo
……………………………………………..Ahogándome entre tus indulgentes piernas
Vagando con mis labios por tu cetrino pecho
…………………………. ………………Zarpando entre cada poro de tu piel desnuda
Cayendo en el recóndito embrujo de tu sexo
………………………….Esculpiendo con mis caricias cada una de tus formas
Quebrantando mi cuerpo de ébano ante tu frágil esencia
……………….Descubriendo nuestros cuerpos perdidos entre lirios y rosas
Trazando con mis dedos redes entre tu pubis
…………………………………………     Habitando tierras dóciles entre tu cuerpo
Uniendo nuestra carne entre dulces gritos y elucubraciones
…………………..Hasta que la noche termine por consumir nuestros huesos
Así la noche va devorando nuestros cuerpos
Como un lobo hambriento


Colaboración enviada por Mateo Mansilla-Moya (MX) | Buenos Aires Poetry, 2019.