9 Jóvenes Poetas Mexicanos | parte 2

Cardenal Revista Literaria, a través de Mateo Mansilla-Moya, Director General de la publicación bimestral, seleccionó a algunas de las nuevas voces que están sonando en el panorama literario joven de México: Andrea Broca, Azul Ramos, Mercedes J. Soto, Silvia Castelán, Diana Banda, Ricardo Plata, Eder Fabián, Aldo Vicencio y Javier Palaú.


 

Aldo Vicencio (Ciudad de México, 1991) Poeta y ensayista, estudió la Licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fundador del colectivo poético Naufragio, y colaborador de Liberoamérica, es autor de Piel Quemada: Vicisitudes de lo Sensible (Casa Editorial Abismos, 2017) y el videolibro Anatolle. Danza fractal (El Ojo Ediciones, 2018). Hace poco acaba de aparecer su más reciente trabajo poético, P Ú L S A R (Ediciones Camelot América, 2019). Su obra ha sido publicada en diversas revistas literarias iberoamericanas como Punto en Línea de la UNAM y Carruaje de Pájaros en México; Digo.Palabra.txt de Venezuela, Revista Antagónica, de Costa Rica; Enfermaria 6 en Portugal, La Ubre Amarga en Bolivia, Oculta Lit y penúltiMa en España, entre muchas otras. Ha sido incluido en las antologías Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana (Lord Byron Ediciones, 2016) y Nido de Poesía (LibrObjeto Editorial, 2018).

CORTE INTERRUMPIDO

fuera es dentro:
una lanza en gestación del mundo vivo,

desafecto por el paraíso prometido

la yerba está crecida

la respiración para
y el tiempo que se contrae hincha los muslos
………………….[el enloquecido toma una daga junto al mar ardiente,
……………………se rebana y le emerge un pistilo de oro]

delicado y suficiente,
la mente libre
en la hermosa superficie de una realidad inacabada

concluir
solo es alternar entre
………………………………….raíz y hoja

esta tierra y esta arena que tomo
harán de mi simiente regada un accidente
……………………………………………………..que libará las mareas

enrojecimiento de las actitudes,
trino sobre trino,
………………el subterráneo que
…………….intercambia rostros
de personas por fauces
de animales

éste hueco, éste cubil que abrazo
…………..se oculta repleto
……………….[los signos de una batalla antigua
………………….se desbocan sobre él;
………………….hay palabras melladas,
………………….filos de ideas sin sensaciones,
………………….el fuego en la aldea de piedras]

me ha ingerido la agonía

un interrumpir la luz
……..-………boca de aire
……………………..el soplo que dobla mi nombre,
……………….—…pendiente difusa

se inclina el hambre
y no encontramos los dientes ni la lengua

distorsión
¿qué queda indecible?

tan secreto el placer de mi atardecer,
……………………………….los peces rodean las heridas…

ÁRBOL DE CASA

el viejo rey sobre el portón,
a dentelladas de oro y diamante
………………….……………rasga el aire

hay un trono traslúcido sobre el patio,
el asiento de banderas esqueléticas
que bailan cuando el televisor se apaga

siniestro amigo,
……..un ángel alicaído que muda la cara
……..—Mira — dice, y siento drenarse al viento,
……..estampida de vidrios sobre el estanque

inopio yo,
estrépito de ramas
……..derrama gris sobre el ojo angélico
siempre tortura de frío
……..……..franja en mi espíritu,
amenaza que despierta
inquieta y sacude las islas de mis personalidades

tan solo, a solas,
viejo rey impío,
tan yo mismo,
boquete de una ciudad que se desploma
para implorar a los volcanes su simiente de hierro

trance consciente,
encuentro bajo las escaleras
……..……..el adentrarse en el otro y quedar atrapado
llorando a solas,
……..……..mientras allá, más allá,
no hay nada

extinción de tres cadenas
en forma de raíces que bajan y suben
siendo una Luna sefirética donde anida mi cara

franja de años que se arrejuntan
y caen como granos sobre mi mano
mientras sigo de pie en el portón del patio

la transmisión de una impresión
evoca el origen de los árboles
que hablaban a los pueblos

……..……..gran cruz de Sol
……..……..de un baile que no acaba

estoy excedido de formas:
…….la corona de los reyes se hunde en mi cabeza

ESTRELLA TOMADA

todo mi yo,
mi yo todo estrecho,
estrecho
tornado en manta de aire
susurro
espirales de nueva raíz
amate de león
………….cirios en el humo
todo yo,
yo todo reducido,
reducido
envuelto en tierra
nado a contra llamarada
relicario de truenos
……..estar girando en el crematorio
una manta blanca en la tea
…..estela arácnida, eterna
……..S h i v a
mi hogar es tan pequeño
me he estrechado
me he enredado
estertor lunar
…..arpía de gloria levantando la selva
yo quiero volar siempre,
como estrella reducida en la oscuridad
estrecho, estrechos
tronando los dedos
sin torre los timbales
……..en el río los nuevos verbos
las calles tomadas
……..revolución mural, ellas
estar minúsculo
en la arena que arranca los monumentos
espíritu reducido
toda mi carne es el Sol
maullido, ladrido
cuadrúpedo divinizado
……..las olas son heridas que se mueven
reconfortado, confrontado,
asimilado
canto, tina baja
al inicio, espiral
estar niño, y pararse bajo el candelabro
ser de todos, impropio
mi silencio nunca huye,
……..……..……..……..……..……..grazna
arrobar la luz eléctrica
fuego y más fuego
¿Dios? ¡Ícaro!
……..……..todas las almas sobre
……..……..el tapete de cenizas
mis dedos se alzan hacia las lámparas
si tan solo pudiera subir a ellas
correr, correr
platos sin sangre
más que el betabel fresco
……..……..……..fiebre, convulsión, un nuevo hijo
¿seré yo? ¿yo?
mi voz estrecha
mi voz estrella
……..……..mi estrecha
……..…………………………..estrella
un amigo me dijo que era muy delicado
así soy, soy un pie,
una mano,
una semilla
yo estrecho la piel
no más cortinas
solo ventanas abiertas,
solo ventanas rotas
yo estrello la piel
……..sur danzando
maltrecha la tumba
……..……..liebre enardecida
hebras de lirios, la constelación,
mi constelación
ésta brutalidad reunida,
los gorriones me estrechan:
……..todo es cielo, y sonrío

Javier Paláu Hernández (San Luis Potosí, 1998): Estudiante de Letras Españolas en la Universidad de Guanajuato y miembro fundador del Grupo Pigmalión, es cocreador y editor de la revista El Gallo Galante. Poemas suyos han aparecido en Los demonios y los días, Polen, Revista SINCON, entre otras. Sus principales intereses giran en torno a la poesía novohispana y de los Siglos de Oro, así como la teoría y la crítica literaria.

Desiderata

A veces me imagino vagabundo,
volando por la Tierra a escondidas,
cruzando las alturas de las calles,
mirando sin mirada cada mente.

A veces me imagino como un búho
que vuela por las aguas sin quemarse,
deseando vivir sin una idea,
pensando que pensar sólo da muerte.

A veces sólo quiero ya dormirme,
cerrar los puños sin cerrar la tinta,
tan sólo imaginarme entre las nubes
gestando mis apuntes y borrones.

A veces se despejan los impulsos,
a ratos se despiertan los infiernos,
hay días que no quiero ver colores
y hay otros en que el negro se resquiebra.

Hay días en que hablo por instinto
y hay otros en que pienso las palabras;
ojalá que yo fuera verdadero
por que así florecieran los despojos.

A veces me despierta sólo un trazo,
a veces me tortura así la nada;
en ocasiones lo hace el canto dulce,
y en otras ya me olvido que no vivo.

A veces llega una mirada dócil,
sorpresa que me otorga escasa vida,
esas veces me vuelvo ineludible,
esas veces que escribo, todo quiero.

In albis

¿Ves, me dijo, la esfera que no muere?
Es mi estirpe quien hace que perviva,
son mis manos a su alma semejantes,
es por ellas que vive pasajero.

Pobre tonto, me dije sin pensarlo,
ignora el fuego por buscar el humo;
cree de veras que su mano puede
fijar el rumbo del lejano astro.

Me disponía a corregir su falta,
a mostrar que giramos sin notarlo,
que no hay magia que altere lo que toca
sino leyes que gobierna el universo.

Escúchame, propuse, y nada dije
después de repensarlo nuevamente:
más me vale callarme y observarlo
que despeñar su fe ante el abismo.

Pues diga lo que diga a sus oídos
su visión no será ni menos turbia;
crea o no su poder de fantasía
volverá siempre el astro a calentarnos.

A Las lágrimas de San Pedro, castigadas por siempre en el Soumaya

Te han castigado eternamente, Pedro,
con la vista de Cristo moribundo.
Sufriendo lo verás pintado al lienzo
que cuelga al otro lado de la sala.

El Greco te imprimió dolor de culpa:
con sólo ver tu rostro llora el alma.
Frente a ti, Apóstol, a fugaces pasos,
entrega entre tinieblas Dios su vida.

¡Sólo del hombre vino aquel castigo!
¡Quien libre así dispuso este museo,
u olvidó tu perdón por Cristo dado,
o risas le causó tu rostro pío!

Ciudad de México, 07 de julio de 2019

Silvia Castelán tiene 22 años y ha pasado toda su vida residiendo en Naucalpan, Estado de México. Actualmente estudia la licenciatura de Escritura Creativa y Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Silvia escribe desde muy pequeña pero hasta hace un par de años comenzó a ponerle el nombre de poesía a los monigotes olor a sobaco y patas chuecas que le salían de los dedos cada vez que se proponía a escribir algo. Silvia ha publicado poemas en la revista independiente Yerba Mala, en la plataforma de difusión cultural Pata de Mono, participó en 2019 en el Curso de Creación Literaria para Jóvenes de la Fundación para las Letras Mexicanas en Xalapa, Veracruz, es miembro de la Congregación Literaria de la Ciudad de México y participa con regularidad en eventos de lectura de poesía en voz alta como: Penca Poética, Perra Mala (feminasty), Nadie quiere escuchar tus poemas de, Festival Magma y Festival Verbo. Actualmente, tras pasar un semestre en Córdoba, Argentina, tiene el proyecto de conectar los dos países (México-Argentina) en fanzines conformados por poesía de mujeres. Su sueño guajiro del momento es crear un puente entre esos dos territorios para posteriormente, engendrar una editorial independiente de letras disidentes que busquen revolcarse en el lodo con el lenguaje.

*

Me soñé bidet, de esos que no quedan más en México
………….“El” México, dirían acá
Me soñé bidet y te juro, te prometo, que te sentabas en este trono de rostro frío
Me soñé bidet y escupí aguas provincianas y herejías de flujo frío
Me soñé bidet, o sea porcelana, o sea, me soñé significado de las cuatro sílabas de
………….fra-gi-li-dad
Me soñé bidet y bebí ruidos color aceite de oliva
Me soñé bidet y reposé las mejillas estáticas en unos cachetes blandos, tan blandos
Me soñé bidet, me entregué al olfato de estas rejillas
Me soñé bidet para catar las moras, toro y trapiche diluidos en elixir oxitocina
Me soñé bidet y lloré al no poder rascarme la nariz
Me soñé bidet, pedestal prístino de enorme boca que gritaba: ensúciame, que yo te limpio
Me soñé bidet y fui sed insaciable de
Me soñé bidet y me faltaba lengua
Me soñé bidet y con sonrisa de borde a borde lamí tu zona perineal
Me soñé bidet y te soñé desagüe mío, filtro de las tristezas menos espesas, casi líquidas
Me soñé bidet y me soñé caballo y un ser sin cara -como siempre- tomaba las riendas
………….………….agarraba mi crin y lo enredaba en su muñeca
Me soñé bidet y preferiste, como mexicana que eres, instalar, únicamente 

………….………….………….un retrete.

¿VES?-TIARIO

Hay un bestiario dormitando en tu pecho
donde maúllan las vacas y becerros pastan glóbulos blancos

….Del techo de tu cueva dermis gotea miedo
………….drip drap drap drip
Hay que beber ahora que duele, sentencian las cuencas de los ojos de un rinoceronte,
los focos están fundidos pero a las polillas no les importa, quieren recordar a qué sabe casa

Mayates papalote rasgan la rabia del cielo  y zumban retumban matracosos, cómo te recuerdan a tu madre 

Y te chupan los tábanos como chupas el hueso del mango,
te sacan el significado atragantados, total te sueñas más cáscara que pulpa

Hay una bestia que ruge molesta y te rehúsas a probar bocado
Ya mija, come algo
Aves de carroña huelen la anemia en tu sangre, no te vayan a picotear la angustia empapelada

….Una mordida al aire dejó marcados sus colmillos huecos.

Y es que todos sabemos que el aliento se le añeja hasta a los cachorros,
no hay que ser perro viejo pa que se haga nata el alma.
Los canes crecen y huelen miedo, el miedo se olfatea a sí mismo.

BxH/2

Traigo la tinta re espesa y el grafito seco, reseco, sequísimo
….traigo la lengua engarrotada y el amuleto perdido
……………………………………………………..(se habrá quedado en el bolsillo trasero de este coágulo que habito)

Me muero por tocarte la boca pero traigo los dedos demasiado anzuelo
….traigo el ánimo canino y no deja de perseguirse la cola
….….….….….….de grande quería ser palo santo y soy el palo que le avientas a tu perro
….me muero por que me toquen pero traigo las astillas agudas, re agudas, agudísimas
….….….….….….….….….….….….….….….….….….….….….(y graves y esdrújulas)

Traigo la base por altura sobre dos
a veces despierto escaleno y quiero escalar un olmo pero traigo los dedos mantequilla
cuando me llamo isósceles pienso en rasguñarte la espalda pero traigo las uñas creciendo pa’dentro
….….….de grande quería ser equilátero y crecí equinoccio equívoco 

Traigo la brageta abajo y no puedo subirle el switch porque tengo el fundido re foco, foquísimo

Traigo la tinta re espesa y acumulando un quiste gordo, gordo, gordísimo

Diana Rodríguez Banda (1998). Estudiante de Historia del Arte en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Es parte del colectivo Fárrago de poesía. Ha publicado en Cardenal Revista Literaria.

I.CASA MUERTA

Primero acecha el dolor de cabeza,
de cada cuerpo ahogado de hastío.
Y por más que sepa caminar a ciegas,
soy la presa que cae a medio túnel.

La derrota viene cuando el cielo cae,
y cada estrella se enciende en ventanas
de casas con noches en obra negra
y columpios de incierta niñez en la azotea.

Me oculto del amigo que no tengo,
tapo mi rostro entre voces empolvadas,
entre el lodo y la basura encharcada
del camino de los que sobreviven.

Las lunas están todas apagadas:
y yo pido una mirada más templada,
un cuerpo más impermeable,
unos pasos más ligeros.

Mi silueta, sombra desaparecida,
se guía pisándole los talones al olor de las muertas
miro atrás cada treinta y cuatro pasos,
pero nunca hay nadie para gritar que me siento fuerte.

Aquí el agua sólo llega a morirse,
encerrada debajo del asfalto.
Su cadáver no lo contiene el metal,
y ya hinchado de algas plásticas y óxido,
explota en los pasos más insensatos.

Conozco a todos por su voz de buenas noches.
Los rostros son distintos,
pero la voz siempre es la misma.
y cantan, como quien lleva al animal
a orinar en cualquier jardín ajeno.

Por el resquicio se cuela el hedor de los muros,
sus ladrillos quieren respirar
pero viven asfixiados de oscuridad,
soñando una luz hasta que se pudren.

A la comida le hace falta bocas,
todas la casa está hecha de plástico.
Y no hay vajilla, para qué,
si el moho no necesita sentarse a comer.

El aceite está rancio y quieto,
las cebollas se comen a sí mismas,
y el corazón de los huevos se endurece en ámbar,
Y aún en sueños, el hedor persigue.

Se me esconde la nariz de respirar cualquier aire.
No quiere saber más de la muerte.
No quiere saber del llanto.
Ni del hambre por un hogar que esté vivo.

II. A MORIN

………….Quiero,
………….…………..inter–disciplinarte {los pasos,
………….………….……poli–[versarte {la memoria
………….en mis trans–versalidades {flagelantes;
………..quiero, pluri–[culturalizar {los placeres (de)
………….………..(tus) pos–modernidades {salvajes
……en todas las multi–dimensionalidades;
………….quiero, extra–arte/erte, {lamerte,
………….……..el) meta–discurso.

III. ONÍRICO O LA CASA DE MIS SUEÑOS

Hay que resignarse ante la luz, cediendo el cuerpo al caota de un sueño, por el delirio de cada bosque seducido por su propio fuego.

He de hundirme en mis propias sombras, ir a buscar el tiempo en tazas de café que se llenan con apenas un gesto anónimo, pero que únicamente se dedican a estar vacías.

De estos gestos se llenan los horizontes, desde una azotea que respira esperas tan sólo para ceder todos los horizontes que queramos, o tantos como nuestros ojos se atrevan a soportar.

Así espero a la noche, entre las sombras que dejan caer las demás voces, y desde las marcas de entre mis piernas, que duelen de morado en placer de los besos en duelo de arder.

Ansiosas de pronunciarse, las miradas no permiten ser interrumpidas. Tan sólo así dejo de necesitar una voz, y conformado el temor a pronunciar prefiero el silencio, para no obligarme a existir.

El cielo, cada vez más vacío, se llena de costras que quiera rascar hasta la lluvia, y el mar en el que cae es tan violento que hace nacer tímidas lágrimas al borde de lo débil; cristales salados que caen pesados, abriendo surcos sobre la piel cansada.

De pronto hay tanto vértigo que no me cabe en el rostro:
Mis ojos buscan y hallan desde los oídos su propia ceguera.

Mi piel, que busca un hielo que la haga arder, encuentra los susurros pálidos del viento.
Estos labios con hambre de tactos prefieren las miradas amargas de voces que se pudren en silencios.

IV. A UNA ARTEMISA EN MELANCOLÍA

En ecos se escabullen
una a una
imágenes que se desprenden del reflejo,
………….una a una cae mi rostro
………….………….en dorso de melancolía.

Ya no le lavo los pies a Jesús,
no me lamento por verlo crucificado,
ni lloro por verlo resucitar.

No miro a la muerte a los ojos,
ni someto mi mirada a buscar penitencias en el cielo.
estoy en la tierra, respirando fuera del mito.

Una lánguida pincelada
abre puertas donde mi mirada
ya opaca y desgastada,
deja escapar en un abrir y cerrar de ojos
la anticipada nostalgia de mi juventud en cénit.

Dejo caer en un descuido
las lujosas prendas del pecado de ser mujer
con su ya fatigada redención,
y comienzo a vestir de erotismo,
a hablar a través de la piel.

Me dedico a hacer nacer a la luz
desde mi tersa palidez,
a prolongar su existencia en el reflejo
que se desprende de la contemplación,
para luego, dejarla morir en los satines que me acompañan.

Un barrueco besa etéreo mi piel
delatando un cuello vulnerable a un tedio inocente,
………….o quizá
………….a una seducción accidental,
………….………….una verdad desnuda,
al deseo más profano
en trance de dormir
o tal vez de despertar.


Colaboración enviada por Mateo Mansilla-Moya (MX) | Buenos Aires Poetry, 2019.