La indiferencia | Maria Luisa SPAZIAN

Poeta, traductora, crítica literaria especializada en literatura francesa y fundadora de notables revistas literarias como “Il dado”, Maria Luisa Spaziani se ha convertido en una de las voces poéticas más tajantes del siglo XX italiano. Nació en 1922, en el corazón de una familia burguesa de Turín y murió en Roma, el 30 de junio de 2014. Rodeada de contemporáneos como Vasco Pratolini, Vincenso Ciaffi, Eugenio Montale, Giuseppe Ungaretti o Ezra Pound, que la ayudaron con su actividad crítica y poética, Spaziani fue nominada varias veces al premio Nobel. Publicó diez libros de poesía, entre los que se destacan Giovvana D´ Arco (1990) y Geometría del disordene (1981, premio Viareggio).

 


L´ indifferenza

L’indifferenza è inferno senza fiamme,
ricordalo scegliendo fra mille tinte
il tuo fatale grigio.

Se il mondo è senza senso
tua solo è la colpa:
aspetta la tua impronta
questa palla di cera.

La indiferencia

La indiferencia es un infierno sin llamas,
recuérdalo al elegir entre mil colores
tu gris fatal.

Si el mundo no tiene sentido
tuya sola es la culpa:
espera que dejes tu huella
esta pelota de cera.

Entro in questo amore come in una cattedrale

Entro in questo amore come in una cattedrale,
come in un ventre oscuro di balena.
Mi risucchia un’eco di mare, e dalle grandi volte
scende un corale antico che è fuso alla mia voce.

Tu, scelto a caso dalla sorte, ora sei l’unico,
il padre, il figlio, l’angelo e il demonio.
Mi immergo a fondo in te, il più essenziale abbraccio,
e le tue labbra restano evanescenti sogni.

Prima di entrare nella grande navata,
vivevo lieta, ero contenta di poco.
Ma il tuo fascio di luce, come un’immensa spada,
relega nel nulla tutto quanto non sei.

Entro en este amor como en una catedral

Entro en este amor como en una catedral,
como en un vientre oscuro de ballena.
Me succiona un eco de mar, y desde los arcos
baja un coro antiguo que se fusiona con mi voz.

Tú, elegido al azar por la suerte, ahora eres el único,
el padre, el hijo, el ángel y el demonio.
Me sumerjo a fondo en tí, al abrazo más esencial,
y tus labios continúan siendo sueños evanescentes.

Antes de entrar en el gran pasillo,
vivía alegre, por poco contenta.
Pero tu rayo de luz, como una espada inmensa,
relega en la nada todo eso que no eres.

Nulla di nulla

Strappami dal sospetto
di essere nulla, più nulla di nulla.
Non esiste nemmeno la memoria.
Non esistono cieli.
Davanti agli occhi un pianoro di neve,
giorni non numerabili, cristalli
di una neve che sfuma all’orizzonte
–e non c’è l’orizzonte-.

Nada de nada

Arráncame de la sospecha
de ser nada, más nada que nada.
No existe ni siquiera la memoria.
No existen los cielos.
Delante de los ojos una llanura nevada,
días no remunerables, cristales
de una nieve que se desvanece en el horizonte
–y no hay horizonte–.


Extraído de Maria Luisa Spaziani, Tutte le poesie, Mondadori, 2012, 1980 | Traducción de Fermín Vilela, Buenos Aires Poetry, 2020.