Ir, caminar, trabajar | Piero Ciampi

Piero Ciampi (1934-1980), cantautor y poeta italiano, nació en Pontino, barrio comercial de la ciudad portuaria de Livorno. Via Roma sería la calle en donde Ciampi daría su primer grito al sol, enfrente de la casa en la cual cincuenta años atrás había nacido el pintor Amedeo Modigliani. En sus futuras composiciones líricas el puerto sería un paisaje reiterativo, una imagen de origen y final.
Hacia el año 1943, cuando Piero contaba con nueve años, Livorno fue bombardeada, causando la destrucción casi total de la zona portuaria junto con un alto número de víctimas. La familia Ciampi, en consecuencia, tuvo que desplazarse hacia el área rural de la zona de Pisa: es en su universidad en donde Piero comenzará estudios de ingeniería, que abandonará definitivamente para volver a su ciudad natal y comenzar a planear sus primeros pasos en la música.
Ciampi es considerado uno de los autores más originales, lúcidos e infames de la Italia previa a los anni di plomo. Su carrera musical, repleta de baches e irregularidades, comienza formalmente en 1963, con la salida de su primer álbum de estudio, Piero Litaliano, y finaliza con Dentro e Fuori, proyecto que termina de grabar y ve la luz en 1975. Su obra, teñida de un lúcido romanticismo, comedia negra y crítica política y social, influenció a diversos compositores, entre los que se encuentran Giorgio Gaber, Gianno Marchetti, Piero Pelú o Dente.
Viviendo una serie de contradicciones internas con respecto al modo de distribuir su trabajo y relacionarse con el medio cultural de aquellos años, Ciampi entró en conflicto con gran parte del comunacho naif musical de los años sesenta y setenta italianos. Lector militante de Louis Ferninand Céline, obtuvo de su mítico Viaje al fin de la noche un trágico visor de los horrores y el decadentismo histórico de la posguerra, que se plasmaría en su propio tono a la hora de componer canciones.
La muerte lo recibió en la ciudad de Roma, el 19 de enero de 1980.

Ir, caminar, trabajar

Ir, caminar, trabajar, ir con lanza en mano
Manga de tímidos, de inconscientes, de endeudados, de desesperados,
ningún desaliento, vamos, vamos a trabajar.
Ir, caminar, trabajar, el vino contra el petróleo,
gran victoria, gran victoria, enorme victoria.
Ir, caminar, trabajar, el meridiano ruge,
el Norte no subió, vayan sin miedo, por acá está el descenso.
Ir, caminar, trabajar, fugas-rápidas fugas-rápidas.

Ir, caminar, trabajar.
Los prepotentes todos cerrados a llave
Los perros con los perros en su canil
Las rosas en los balcones
Los gatos en los patios
Ir, caminar, trabajar
Ir, caminar, trabajar
¡Vamos, a trabajar!

¿Y este fuego? Bomberos, bomberos, ustedes que van
serios, puntuales, apaguen este incendio en los conventos
del alma, de los bancos. Ir, caminar, trabajar,
estas cajafuertes qué invención infernal, viva la fisura móvil

Ir, caminar, trabajar
Ir, caminar, trabajar
¡Trabajar, trabajar!
El pasado en el cajón cerrado bajo llave
El futuro esperando la quiniela
El presente para amar
No hay necesidad de escapar
Ir, caminar, trabajar
¡Vamos, a trabajar!

Alimentemos al trabajo, ¡olé! Los corderos pastando con las cabras
entre nitritos de caballos, los ruidosos estos… Todos vigilados
por tropas de pastores, ir, caminar, trabajar,
sin miedo, azules, azules, atacar atacar,
péguense una patada en el culo, el domingo todos en el Pordoi,
a pedalear, trabajar, pedalear, trabajar, con efectivo
en la cantina, con efectivo, ¡con tanta tanta tanta
felicitaciones a los esposos! Ir, caminar, trabajar, la Península
en automóvil, todos en automóvil hacia el casamiento,
¡olé! la Península al volante, esta hermosa península
se transformó en un volante.

Andare, camminare, lavorare

Andare, camminare, lavorare, andare a spada tratta
Banda di timidi, di incoscenti, di indebitati, di disperati,
niente scoramenti, andiamo, andiamo a lavorare.
Andare, camminare, lavorare, il vino contro il petrolio,
grande vittoria, grande vittoria, grandissima vittoria.
Andare camminare lavorare, il meridione rugge,
il Nord non ha salite, niente paura, di qua c’è la discesa
Andare, camminare, lavorare, rapide-fughe rapide-fughe

Andare camminare lavorare
I prepotenti tutti chiusi a chiave
I cani con i cani nei canili
Le rose sui balconi
I gatti nei cortili
Andare camminare lavorare
Andare camminare lavorare
Dai, lavorare!

E che cos’è questo fuoco? pompieri, pompieri, voi che siete
Seri, puntuali, spegnete questi incendi nei conventi
Nelle anime, nelle banche. Andare, camminare, lavorare,
queste cassaforti che infernale invenzione, viva la cricchezza mobile

Andare, camminare, lavorare.
Andare, camminare, lavorare.
Lavorare, lavorare!

Il passato nel cassetto chiuso a chiave
Il futuro al Totocalcio per sperare
Il presente per amare
Non è il caso di scappare
Andare, camminare, lavorare
Dai, lavorare!

Nutriamo il lavoro, alé! Gli agnelli a pascolare con le capre
fra i nitriti dei cavalli, questi rumorosi… Vigilati tutti da
truppe di pastori, andare, camminare, lavorare,
niente paura, azzurri, azzurri, attaccare attaccare,
attaccaevi a calci nel sedere, la domenica tutti sul Pordoi
a pedalare, lavorare, pedalare, lavorare, con i contanti
nell’osteria, con i contanti, con tanti tanti tanti
auguri agli sposi! Andare, camminare, lavorare, la Penisola
in automobile, tutti in automobile al matrimonio,
Alé! la Penisola al volante, questa bella penisola
è diventata un volante.

Traducción y presentación de Fermín Vilela | Buenos Aires Poetry, 2020.