Mediterráneo, un poema de mar y migración | Natale Antonio Rossi

 

Natale Antonio Rossi nació en Arezzo y vive en Roma. Profesor de la Universidad “La Sapienza” de Roma, ha escrito sobre teoría de la literatura, lingüística, crítica literaria. Ha escrito sobre poesía y ficción. Ha dirigido la editorial “Rossi e Spera Editori”, el centro cultural “Artista Esprit” y la galería de arte “Artenciel” en Roma. Estaba a cargo de las páginas culturales del periódico “Paese Sera”. Actualmente es presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas, co-presidente de la Federación Italiana de Escritores, presidente de Federintermedia, un organismo de gestión colectiva de derechos.

Mediterraneo, poema di mare e di migranza

1.

Il Mediterraneo è mare con più di un milïone
di cadaveri, gonfi di fosfori africani i pesci,
lische di guerra e pinne a involontà di fame e sete.

Calano giù nell’acqua l’uno e l’altro, cadaveri
a mare: maschio in poca veste, femmina nuda fragile,
figure innove e infolte con la testa a vendidue.

Di carne un arcipelago di bocche aperte all’aria:
regine nere al sesso compromesse,
giovani neri, schiavi per lavoro offerti.

Maledetto quel mare che dell’Africa è cimitero.
Più d’uno erano i legni alla tempesta
e tanta gente esposti fuor dei bordi carichi,
dio volle richiamare goro e zefiro, euro e vespero e,
al dileguar le nubi, apparve il sole.

1.

El Mediterráneo es un mar con más de un millón de cadáveres,
hinchados con fósforos de peces africanos,
huesos de guerra y aletas a hambre y sed involuntaria.
Caen en el agua uno y otro, cadáveres.
en el mar: macho con un pequeño disfraz, hembra desnuda frágil,
con la cabeza para vengarse.
Un archipiélago de bocas de carne al aire libre:
reinas negras al sexo comprometido,
jóvenes negros, esclavos por trabajo ofrecidos.
Maldito es el mar que es el cementerio de África.
Más de uno fueron los bosques a la tormenta
y mucha gente expuesta fuera de los bordes cargados,
Dios quiso recordar a goro y zephyr, euro y vespero e,
Cuando las nubes desaparecieron, apareció el sol.

2.

E i bambini che frillano ondulanti all’onda,
i neonati non più in vita e giappiù invitanti
a braccia stese; il giovane che lotta e slotta
in acqua finch’è morto e più non sciacqua.

Mediterraneo ammara uomini a morte molli.
Salme mozze, cadaveri in rete pescante,
corpi stroncati agli arti, senza braccia e senza gambe,
orbi e senza pupille e colli aperti a testa senza,
ventri sventrati e bocche che tremende.
occhiano l’occidente e la sua storia d’umanità.
Afi pregò il fratello di pensare al mare
ed al ritorno a dorso dell’azzurra marina.

2.

Y los niños temblando ondulados ante la ola,
los bebés ya no están vivos y son aún más atractivos
con los brazos extendidos; el joven que lucha y se resbala
en el agua hasta que murió y ya no se lavó.
Mediterraneo admira a los hombres muertos.
Cuerpos de maridos, cadáveres en redes de pesca,
cuerpos en las extremidades, sin brazos, sin piernas,
orbis y sin pupilas y cuellos abiertos a la cabeza,
barrigas destripadas y bocas tremendas.
Occidente y su historia de la humanidad están en el ojo.
Afi le rogó a su hermano que pensara en el mar.
y el regreso de la marina azul.

3.

E i pesci, e i pesci, i pesci in attesa perseguenti,
ogni disfrotta genera morbide pelli e orecchie
sordide divorate, d’ori cefali sgrignanti ai glutei di luna
di Rosa di Nigeria*, schiava a venti da quattr’anni,
in acqua a corpo lungo con bollìo di farfalla.

Il mare è mammasanta, incoglie e immerge.

A vista d’agonia per svanimento fronte costa
di Sicilia, di sangue l’odor rosso in mare
con polpacci e con dita sanguinanti, cinque ragazzi,
cinque in gruppo legati in uno per le mani,
dai sette ai venticinque, per quelle onde, offerti.

Solo gli dei conoscono i pensieri e la mente
degli eroi che emigrando il cuore affidano
ai venti, ai numi, a buona sorte, al cielo.

3.

Y los peces, y los peces, los peces que esperan ser perseguidos,
cada fraude genera pieles y orejas blandas
sórdido devorado, de mújoles gritando a las nalgas de la luna
de Rosa de Nigeria*, una esclava de veinte años durante cuatro años,
en agua de cuerpo largo con un hervor de mariposa.
El mar es mampostería, inciensos y zambullidas.
A la vista de la agonía por desaparecer frente a la costa
De Sicilia, de sangre el olor rojo del mar
con pantorrillas y dedos sangrantes, cinco niños,
cinco en grupos unidos en uno por las manos,
siete a veinticinco, por esas olas, ofrecidas.
Sólo los dioses conocen los pensamientos y las mentes
de los héroes que confían en sus corazones para emigrar
a los vientos, a la deidad, a la buena fortuna, al cielo.

4.

Dalla Siria venuti, identità nulla e pronti a darsi
a belva d’uomo senza cielo e fede, addentati
alla schiena, traditi con violenze da sopravvivenza,
infacenti in attesa di un imbarco di speranza,
domani di domani, l’indomani di pazienza.

E’ il mare che consegna alla migranza o morte.

Immute salme, ancora con la palma
in mano ed un sospetto in viso a scambio di sorriso e
ghigno di morte intenta un desiderio egoistico di
vivenza, che l’umano universale diritto in acqua immerge.

Si avvulvano le donne in nenia oranti,
in angolo di barca a poppa strette e
stremano i fazzoletti di copule odoranti.

4.

De Siria vienen, la identidad nada y dispuestos a darse a sí mismos
A la bestia del hombre sin cielo y sin fe, doblada
a sus espaldas, traicionados con violencia de supervivencia,
esperando un embarque de esperanza,
mañana, mañana, al día siguiente de paciencia.
Es el mar que lleva a la migración o a la muerte.
Cadáveres inmunes, aún con la palmera
en la mano y un sospechoso en la cara para el intercambio de sonrisas y
desprecio de la muerte con la intención de un deseo egoísta de
la vida, que el derecho humano universal sumerge en el agua.
Se aconsejó a las mujeres que rezaran al canto,
en una esquina estrecha de la popa del barco y
desgastan los pañuelos de las cúpulas malolientes.

5.

Pesci sguizzanti, piccoli, grossi, obesi, brulicanti,
pesci inseguenti, pesci attendenti, pesci stercorari
pieni e ripieni in attesa di vomiti ed escrementi.
Ventri che da barconi basculanti calano giù
morenti, semimorti, già premorti senza
un lamento, un ingurgito, un rigoglio, una fine.

Mediterraneo involge e li carpisce a morte.
Appare in affogo scossa, donna giovane,
da volontà di nuoto, con il ventre e seno sdivorati,
non più ingrinta, arresa e ingiunta ai comandi di dio
che la spiaggia in risacca a Lampedusa, convinta
ch’il mondo si girasse ai desideri, intorno ai suoi

5.

Peces divididos, pequeños, grandes, obesos, en enjambre,
persiguiendo peces, esperando peces, pescando estiércol
llena y rellena esperando por vómitos y excrementos.
Ventilaciones que se caen por la inclinación de las barcazas
Muriendo, medio muerto, ya prematuro sin
un lamento, una deglución, una lujuria, un final.
El Mediterráneo los envuelve y los roba hasta la muerte.
Aparece en un ahogamiento sacudido, jovencita,
por la voluntad de nadar, con el vientre y los pechos devorados,
no más ingratos, rendidos y ordenados a los mandamientos de Dios
que la playa al revés en Lampedusa, convencida
Que el mundo se convierta en deseos, en torno a sus propios deseos.

Poesía Italiana, Natale Antonio Rossi (www.gnarossi@tiscali.it) | Buenos Aires Poetry, 2020.