Vidente: Claude Jeancolas | Arthur Rimbaud

Vidente. El que ve. Término de las Escrituras. Profeta. “Porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente” (Reyes I, 9, 9). A partir de esta noción bíblica, Rimbaud amplía el sentido y lo desacraliza. El vidente es aquel que en primer lugar obtiene, a través de una exploración completa, un conocimiento extremo de sí mismo, y luego aplica o no este método al mundo visible. Él provoca las experiencias, persigue las emociones puras, más allá de los siglos y los lugares él accede a la creación primitiva, la única verdadera. Esta ascesis necesaria supone la depuración, la eliminación de las escorias cuyos siglos, culturas y morales han ataviado las almas; desmembramiento doloroso por medio del desarreglo de todos los sentidos. A continuación, el vidente debe dar testimonio, describir aquello que ha visto usando las palabras en la pureza de la comunicación, sin recurrir a las muletas que constituyen las reglas habituales de la expresión. Las cartas a Izambard, el 13 de mayo de 1871, y a Demeny, el 15 de mayo de 1871, desarrollan las teorías del vidente. Asimismo la palabra vuelve a aparecer en las dos cartas en numerosas ocasiones.

Extraído de Claude Jeancolas, Le Nouveau Dictionaire Rimbaud, Éditions FVW, París, 2012, p. 280 | Traducción de Cristian Ton para N° Especial Buenos Aires Poetry, Poetas Videntes según Arthur Rimbaud | Buenos Aires Poetry, 2020.