7 poetas cubanas: “La cantante de ópera china” | Martha Luisa Hernández Cadenas

 

Buenos Aires Poetry reúne una muestra de poesía cubana contemporánea, esta vez poesía escrita por mujeres nacidas entre los años 50 y 90 del siglo XX, y que será ampliada y publicada en el transcurso de 2021, bajo la coordinación de Nara Mansur. 
Muestra, foto grupal, imagen poliédrica, los textos son en su mayor parte inéditos e integran libros en proceso. El trabajo a la distancia —algunas de ellas no viven en Cuba ahora mismo o se desplazan entre la isla y algún otro destino— da identidad a esta reunión nómade que al mismo tiempo pone énfasis en el gesto del presente que irradia contextos de lucha, de puesta en acto de la memoria, lo identitario, junto a palabras nuevas que prueban su eficacia, su insolencia y legibilidad.
Soleida Ríos, Reina María Rodríguez, Damaris Calderón, Nara Mansur, Jamila Medina Ríos, Legna Rodríguez Iglesias y Martha Luisa Hernández Cadenas son las autoras ahora reunidas.

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Martha Luisa Hernández Cadenas | Martica Minipunto (Guantánamo, 1991). Teatróloga, poeta y performer. Ha publicado Días de hormigas (Ediciones Unión, 2018), Premio David de Poesía 2017, Los vegueros (Colección Sureditores, 2019), Premio Bienal de Poesía de La Habana, La puta y el hurón (ÉditionsFra, 2020), Premio Franz Kafka de novela. Obtuvo el Premio de Ensayo La Selva Oscura y el Premio de Teatrología Rine Leal, otorgados por la Casa editorial Tablas Alarcos en La Habana. Fundadora de la editorial independiente ediciones sinsentido. Mantiene su columna literaria Pucheros, en Hypermedia Magazine.

 

La cantante de ópera china

Y cuando olvidó hablar,
su lenguaje era la partitura.
Y cuando olvidó caminar,
se desplazaba en un caballo.
Y cuando ya no supo reír,
tarareaba.

Lo que el cuerpo sabe permanece latente.
No abandona al cuerpo,
lo que el cuerpo ha vivido desde antes de ser.
Recuerdos de plantaciones,
los muertos en la tripulación,
océanos Índico y Atlántico.

Y cuando no reconoció a su hijo,
llamó a su padre,
los huesos de su padre en lo natal,
la tierra que visitó imaginariamente.
En el cuartico de Centro Habana,
paredes que resguardaban
a la más importante sociedad china,
así palpó los restos de su abuelo en la piedra.
Y cuando no soportó las telas,
sus manos pulsaban una lanza imaginaria,
sujetándose al dragón.
Y cuando sus pies no toleraban calzar zapato,
llevaba botas finas y puntiagudas,
y con pasos rigurosos atravesaba el escenario,
se ocultaba detrás de los telones,
buscaba la luz,
la Plaza del Vapor,
la pelota roja.

Y cuando todo olvidó,
o sus nietos asumían que había olvidado,
ella actuaba en la ópera china,
latente en
ojos,
manos,
boca,
codos,
axilas,
barbillas,
dedos del pie.

Y cuando el pellejo se endurecía,
abrazaba a la hermana,
ese hermana que era un príncipe en escena.

Y cuando las córneas azulosas se cerraron,
abrió los ojos en el precipicio,
maquillándose en las penumbras del callejón.

Y cuando celebraron su muerte,
más allá de la razón y el espíritu,
la cantante olvidó lo desvaído
para vivir otra vez en la ópera china.

7 poetas cubanas (Nara Mansur, Coord.) | Buenos Aires Poetry, 2021 | Imagen: Joanna Montero