Un Nuevo Comienzo Fallido | Stephen Spender

Stephen Spender, Selected Poems, Random House, New York, 1969, pp. 80-81 | Traducción de Juan Arabia, Buenos Aires Poetry, 2021. 

Un Nuevo Comienzo Fallido

Escuché sus voces, me tropiezo de repente,
Ahogándose en la maleza. Tengo la boca
Desgarrada, presionada contra las espinas
………………………………………….recordando
Diez años atrás aquí en Génova,

Caminé con Merleau-Ponty por el lago.
En su rostro pude ver su intelecto.
La energía de las ondas que se entrelazaban
Con el sol, eléctricas, bailaban sobre él. Sus ojos
Sonrieron con su lógica encantadora a través de
Monedas negras que caían desde las hojas. Él, que
Fue Merleau-Ponty ese día, no es más irrevocable
Que el yo que estuvo junto a él — ¡Todavía sigo con vida!

…..Ese mismo verano
Mi hijo se quedó en el valle de las montañas.
Un día fui a verlo, y se puso de pie
Sin verme, observando unas gallinas.
Al hacerlo, fue absorbido
En su mundo de alambrado. Y bailó
Sobre una pierna. Inclinándose hacia delante, se convirtió
En un chico pájaro. Para él,
Ese momento —incluso entonces sin saberlo—
Se ahoga en la inconsciente precocidad . . .

…………………..Tales pasados
No son distancias disminuidas, ni perspectivas
O puntos de fuga, sino puertas
Que se abren de repente por ráfagas
Que buscan hacer salir el corazón.
………………………………………….Hoy veo
A tres estudiantes universitarios de pie hablando en
El patio universitario. Se muestran sus poemas-
Louis MacNeice, Bernard Spencer y yo.
Louis se resfrió bajo la lluvia, Bernard cayó
Desde la puerta de un tren.

Sus vidas son ahora esos poemas que fueron
Presagios a los poemas para ser sus vidas.
Leemos allí en el patio de la universidad, cada poema
Es todavía un nuevo comienzo. Sin embargo,
Si hubieran terminado, habrían muerto
Antes de morir. Estar vivo
Es cuando cada momento es una nueva estrella, con el pasado
Y el futuro barajado entre los dedos
Para un nuevo juego. Ahora reparte
Mi mano, un nuevo comienzo fallido,
Allí, donde seguimos conversando en el patio.

One More New Botched Beginning

Their voices heard, I stumble suddenly,
Choking in undergrowth. I´m torn
Mouth pressed against the thorns,
………………………………………….remembering
Ten years ago here in Genova

I walked with Merlau-Ponty by the lake.
Upon his face I saw his intellect.
The energy of the sun-interweaving
Waves, electric, danced on him.
His eyes Smiled with their gay logic through
Black coins thrown down from leaves.
He who Was Merlau-Ponty that day is no more
Irrevocable than the I that day who was
Beside him — I´m still living!

…..Also that summer
My son stayed up the valley in the mountains.
One day I went to see him, and he stood
Not seeing me, watching some hens.
Doing so, he was abosorbed
In their wire netted world. He danced
On one leg. Lean forward, he became
A bird-boy. I am there
Still seeing him. To him,
That moment —unself knowing even then—
Is drowned in the oblivious earliness . . .

…………………..Such pasts
Are not diminished distances, perspective
Vanishing points, but doors
Burst open suddenly by gusts
That seek to blow the heart out.
………………………………………….Today, I see
Three undergraduates standing talking in
A college quad. The show each other poems-
Louis MacNeice, Bernard Spencer, and I.
Louis caught cold in the rain, Bernard fell
From a train door.

Their lives are now those poems that were
Pointers to the poems to be their lives.
We read there in the college quad, each poem
Is still a new beggining. If
They had been finished though, they would have died
Before the died. Being alive
Is when each moment´s a new start, with past
And future shuffled between fingers
For a new game. I´m dealing out
My hand to them, one more new botched beginning
There, where we still stand talking in the quad.

Stephen Spender, Selected Poems, Random House, New York, 1969, pp. 80-81 | Traducción de Juan Arabia, Buenos Aires Poetry, 2021 | Imagen: Tyrone Dukes