La Gran Belleza: 16 poetas y aforistas españoles contemporáneos | por Paula Díaz Altozano (Parte 3)

Parte 3: Roberto García de Mesa, Juan Manuel Uría, Miguel Ángel Gómez, Azahara Alonso y Erika Martínez

Sobre la autora del artículo: Paula Díaz Altozano. Madrid, 1990. Becaria de Doctorado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, con una tesis de fotografía artística. Licenciada en periodismo y grado profesional de música (piano). Máster en Comunicación Política (UCJC). Becada por el programa Erasmus + prácticas para residir en París y por Acciona para estudiar el máster de la Escuela SUR de Profesiones Artísticas, con sede en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ganadora del primer premio del ‘VIII Certamen Literario de Relato Alonso Zamora Vicente’ (Universidad Nebrija) y finalista del ‘IX Certamen universitario de relato corto Jóvenes Talentos Booket-Austral’. Autora de los poemarios ‘A orillas de París’ (Ediciones En Huida, 2018), ‘Ríos de carretera’ (Bajamar, 2019) y ‘Unicornios’ (Buenos Aires Poetry, 2020). Admitida en el Graduate School of Arts and Sciences de la Universidad de Harvard para hacer una estancia el próximo curso.


Bajo el título que precede, se muestra a continuación un grupo de jóvenes poetas y aforistas españoles cuya obra hace una interpretación crítica y estética de la sociedad actual y del conjunto de expresiones artísticas, movimientos y tendencias de la poesía y aforística española.

Paolo Sorrentino, en su película ‘La gran belleza’, narra la historia de Jep Gambardella, un escritor que tras haber tenido éxito con una novela de juventud, lleva a sus 65 años una vida fastuosa y frívola entre círculos artísticos de la alta sociedad en la Roma de Berlusconi. El protagonista celebra fiestas desenfrenadas en su terraza con vistas al Coliseo, por donde desfilan políticos o performers invitados y toda clase de personajes extravagantes. Desencantado de ser partícipe de tal baile de máscaras —buscaba la belleza, pero no la he encontrado, reflexiona en un momento de la película—, Jep Gambardella, el rey de la mundanidad, esconde su decepción tras una mirada irónica y cínica, y sueña con volver a escribir en esa Roma donde aún se atisba la belleza.

Pues bien, escribir hoy poesía y aforismos en España es, en cierta manera, una búsqueda de esos destellos que en la vorágine vital solo se dejan ver unos instantes y aparecen ante nosotros como el reflejo de un barco en el horizonte. Tarea difícil, sin duda, pues nada hay más común en este tiempo que la apariencia. A pesar de ello, hay creadores que, como los seleccionados en este artículo, buscan (como Gambardella) atrapar esa belleza que tan pocas veces percibe el espectador.

Ser poeta o aforista en la actualidad no es fácil. Seguramente, nunca lo ha sido, pues hay que armarse de valor para mirar al infinito y sostener su mirada. Hoy en día, sin embargo, esto pudiera ser aún más complicado. Como muestra la película de Sorrentino, vivimos en una sociedad donde es tal la cantidad de información y de propuestas, que resulta un reto distinguir las creaciones de calidad de las que no lo son. El mundo va demasiado deprisa. Todo, incluso la poesía, es susceptible de ser consumido, y si como hiciera el ángel de Walter Benjamin, miramos hacia atrás, el remolino de los tiempos se alza imponente y corremos el riesgo de quedar abrumados por la historia.

Los poetas y aforistas presentes en este artículo son herederos de esa historia que en oleadas de tradiciones artísticas, catástrofes y vanguardias, ha dejado regueros de espuma en las riberas de lo contemporáneo. A estos creadores los incluyo en lo que he llamado ‘Posmodernismo ilustrado’. Antes de explicar este término, debo aclarar que ello no tiene intención de crear ninguna suerte de ‘generación’, pues, por fortuna para la poesía actual, gracias a la multitud de propuestas y nuevos canales de comunicación, el concepto de generación se ha diluido.

Sí hay, en cambio, ciertos elementos comunes presentes en la escritura de estos autores: una forma de crear que responde a ese ‘posmodernismo ilustrado’ que, aunque representa valores propios de la época como la hibridación, la diversidad, las nuevas tecnologías o el cuestionamiento de una verdad absoluta y universal, tiende con su propuesta a buscar una verdad personal que trasciende a lo colectivo. Para ello se sirven de valores que pueden definirse como ‘ilustrados’, por cierta similitud con el movimiento cultural iniciado a mediados del siglo XVIII: la imitación —en un buen sentido, como característica del pastiche en lo posmoderno—; la crítica de la tradición, al tiempo que se revisa o adopta; la utilidad social, en tanto que la mayoría de los autores toman una postura política crítica; la universalidad, como modelo multicultural; y un idealismo que, en este caso contrario a la razón ilustrada, se opone al antropocentrismo y da pie a modelos alternativos críticos con cuestiones como la crisis climática o el superconsumo.

Los escritores incluidos en este artículo, inmersos en el utilitarismo propio de la contemporaneidad, no dejan de lado aspectos que remiten a la cultura popular o de masas, lo que aumenta el valor de su propuesta. Esta característica está presente en su poética/aforística y sirve como reclamo para tener una visión lúcida y en ocasiones irónica de la realidad. Se establecen así dos géneros independientes, poesía y aforismo, que se complementan. La poesía contiene elementos filosóficos, aforísticos en algunos casos, y el aforismo se sirve a su vez de imágenes poéticas o reflexiones filosóficas, sin por ello dejar de ser independientes.

Respecto a sus influencias, es común en muchos de ellos su interés por clásicos y contemporáneos extranjeros (Eliot, Marguerite Duras, Clarice Lispector, Adrienne Rich, Anne Carson, etc) de géneros literarios y filosóficos distintos. Y también, aunque en menor medida, de los españoles, principalmente Lorca, Cernuda o Miguel Hernández. En general, los poetas seleccionados no siguen la tradición de la poesía de la experiencia española sino que prefieren corrientes de corte más vanguardista o intelectual, en la que destacan los nombres de José Ángel Valente, Francisca Aguirre, Claudio Rodríguez, Gamoneda o Pere Gimferrer. También se interesan por autores latinoamericanos como Bolaño, Pizarnik o Blanca Varela. Y además, gracias a la conexión virtual que permiten las redes sociales y a la celebración de actos presenciales, los autores reciben la influencia directa de sus coetáneos y de sus propios compañeros generacionales tanto en España como en otros países. Este conjunto de influencias, que abarca más de las mencionadas, hace que su obra marque una diferencia con la generación anterior. Se produce así una interesante renovación alejada de la poética experiencial y de los poetas institucionalizados; una poesía nueva que no teme participar en la cultura popular sin renunciar por ello a un quehacer crítico, artístico y estético.

La posmodernidad se asemeja a una Torre de Babel a medio construir. Si el momento inicial teorizaba sobre el fin de la historia, hoy podría hablarse de un ‘fin de los tiempos’. Puede ocurrir que llegue a parecernos imposible crear nada nuevo debido a la homogeneización cultural, a los medios de comunicación que pelean por copiarse a sí mismos y al hiperfuncionalismo imperante del que hablaron autores como Baudrillard. ¿Tiene sentido, entonces, escribir poesía después de Netflix?

El autor F. Jameson escribió que una vez que las tecnologías están por todas partes, se disipa la idea de Rimbaud de ser ‘absolutamente moderno’. Tenía razón, pero es posible que hoy, en lugar de tratar de ser modernos, debamos ser completamente contemporáneos, y para eso sea necesario mirar una vez más hacia atrás, sin olvidarnos del presente, a ese torbellino de tradiciones poéticas y filosóficas capaces de dar las claves para crear una obra de calidad. La época actual nos ofrece la posibilidad de ser partícipes de una hibridación, de la búsqueda de analogías que permitan repensar el mundo. Quizá, nunca ha habido un momento mejor y con más posibilidades para escribir que hoy.

La propuesta de los poetas y aforistas seleccionados demuestra que es posible escribir de manera que la filosofía, la política y la estética se complementen. De esta forma se alejan de la vulgaridad con una obra sólida y artística, con la búsqueda, en definitiva, de esos momentos que, como luces que aparecen en un cielo al anochecer, dejan vislumbrar la belleza.

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‘Retórica, Superficie de contacto, Razón y canibalismo’. Tres formas independientes forman un todo en el poemario de Roberto García de Mesa (Santa Cruz de Tenerife, 1973) publicado por ‘Buenos Aires Poetry’. La poesía, los aforismos y la filosofía se disuelven en textos en prosa que en ‘Retórica’ trazan caminos, bifurcaciones, dudas, a veces las metáforas sospechan de mí porque soy un recipiente preparado para la melancolía. Hay quien no cree en estas cosas. Crean imágenes pictóricas, teatrales, los espectadores desean un final trágico, un final. Sí, pero Medea continúa sin saber. Medea contra Hamlet. Dos superhéroes.

Hay en ‘Superficie de contacto’ más aforismos, poesía en verso. Lo onírico y la extrañeza aparecen: a veces siento que los días marchan al revés. Como si uno caminara boca abajo todo el tiempo, sin saber la razón. En ‘Razón y canibalismo’ prima la búsqueda del equilibrio, de sentido, se escuchan melodías que desembocan con reflexiones del aforista-poeta: encontrarme con los primeros cielos, los anteriores cielos, los que vio Ulises, los que compartió con Conrad, los que quiso olvidar con Kafka, donde lo lírico se manifiesta en modos de consumo: canibalismo en estado puro. Canibalismo hiperbreve. Washing-Machine. La audiencia digiere muy rápido, en busca de una razón para la contemporaneidad.

En ‘Dos por la tarde’ (Thémata Editorial-Apeadero de Aforistas, 2020), segunda parte de una trilogía, Juan Manuel Uría (Errenteria, 1976) propone una aforística en busca de la belleza, el humor y la filosofía. El libro, que comienza con una cita de Fernando Pessoa: ‘sé plural como el universo’, da paso a diferentes voces y reflexiones, al universo de un autor sensible capaz de convertir en arte las palabras, de componer un libro brillante, luminoso, no de una manera pretenciosa, sino sencilla: la generosidad de los que atenúan su luz para que brillen otros.

Los aforismos se suceden en las páginas del libro a veces como destellos, un guiño, como un faro, te indicará por dónde seguir, y otras como reflexión acerca del propio quehacer aforístico: un buen libro de aforismos es una escalera cuyos peldaños han de tener la regularidad suficiente para que pueda conducirte, sin tropiezo, más arriba –o más abajo– de ti mismo. Frases evocadoras empujan al lector hacia adelante, a la vida, si renuncias al punto de llegada ya todo será. No hay lugar en esta obra para los cínicos, para el pesimismo exacerbado ni para cualquier forma de vanidad. Paseando nadie es vulgar, dice uno de los aforismos del libro cuya exactitud y firmeza se derrama por los bordes de esta estupenda obra literaria.

Hay también un desbordamiento en ‘Caída libre’ (Libros al Albur-Apeadero de Aforistas, 2019), primer libro de aforismos de Miguel Ángel Gómez (Oviedo, 1980). La poesía cae como la lluvia, de manera dispersa, en forma de aforismos que hacen pensar y dibujan un esbozo poético en el que encontrarse. Hay una caída capaz de mantener el equilibrio, frases perfectas y a la vez ambiguas, equivocarse con precisión es brillar con una llama nueva. Aparece la poesía y la reflexión acerca de lo poético y lo literario: si tus mejores poemas no expresan tanto matemática como espiritualmente, preocúpate, del propio trabajo: el que mira el reloj otra vez, no escribe.

Los aforismos de Miguel Ángel Gómez invitan a avanzar, aun cuando todas las opciones parezcan haber desaparecido: pierde mil guerras y quédate en el profundo agujero donde había estado el corazón; gana una. Elaboran un mapa para mirar la vida de una manera positiva, lúcida, la risa es un acto heroico, para trazar un camino, cuánto destino en las pequeñas cosas que nos encontramos al paso, y repensar el mundo.

Otro mapa surge de nuevo en ‘Bajas presiones’ (Trea, 2016), primer libro de aforismos de Azahara Alonso (Oviedo, 1988), autora que ha publicado recientemente el poemario ‘Gestar un tópico’ (RIL, 2020). La filosofía se une a la poesía en un libro irónico, cargado de imágenes poéticas que trazan coordenadas imaginarias, como en el aforismo mi sitio preferido son los mapas, reflexiones capaces de encontrar la originalidad de lo común, así como ciertos rasgos del mundo contemporáneo: nuestras islas desiertas son las casas sin wifi.

La literatura y lo poético hacen su aparición en el libro, la más alta literatura es garabato, despojando al quehacer literario de solemnidad; no obstante, se trata, sin duda, de un ejercicio literario de altura. La lucidez se opone en esta obra a aquello que cree estar por encima, la vanidad traza nuestra caricatura, con aforismos que se alejan del tono moralizante o dogmático para dar lugar a una lírica sutil y sorprendente.

‘Lenguaraz’ (Pre-Textos, 2011), libro de aforismos de Erika Martínez (Jaén, 1979) presenta una lírica visionaria, donde la poesía aparece en forma de destellos inesperados. La primera parte, ‘Concentración’, se inicia con una pregunta insólita: ¿qué quiere el anzuelo?, y da paso a ráfagas de pensamiento, a un punto que vislumbra caminos nuevos, el centro es una fuerza que prepara con paciencia sus fragmentos. Partes que recrean un todo, un libro magistral, de gran fuerza expresiva y, al mismo tiempo, liviano como las frases que lo componen.

En la segunda parte, ‘Las corredoras’, se muestran mujeres fuertes, capaces de revertir temas dados por la historia: soy lo que está al alcance de una mano. La autora toma el relevo de otras escritoras: el doctor Frankenstein es una versión fracasada de Pigmalión. Donde se dijo que un hombre puede crear a una mujer, Mary Shelley advierte: quien intente crear a un hombre engendrará una pesadilla. Nadie se deja hacer, hasta legar a la tercera parte ‘La ráfaga’. En ella hay una visión de la creación, el arte se desvía para encontrar el centro, que desemboca en la última parte ‘Hematomas’, donde las certezas y las conclusiones se tambalean en ese ejercicio por llegar, por ser sin dar todo por supuesto.

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Roberto García de Mesa (Santa Cruz de Tenerife, España, 1973) es poeta, dramaturgo, narrador, dramaturgista, ensayista, filólogo, comisario de exposiciones, director de escena, artista visual y músico. Es licenciado en Derecho y en Filología Hispánica, además de Doctor en Filología Hispánica. Tiene su propia compañía de teatro. Ha publicado más de cincuenta libros de poesía, teatro, narrativa breve, ensayo, dibujos, conversaciones, ediciones críticas y dos cds con sus composiciones musicales. Textos suyos han sido traducidos a varios idiomas: inglés, griego, rumano, francés, italiano, alemán y esloveno. Ha publicado, también, en revistas de diecisiete países. Sus últimos libros han sido Variaciones de la razón y otros textos (Zamora, España, Ediciones Invasoras, Teatro, 2020) y Retórica. Superficie de contacto. Razón y canibalismo (Buenos Aires, Buenos Aires Poetry, 2020).

Aforismos de ‘Retórica, Superficie de contacto, Razón y canibalismo’:

Un inmenso teatro donde recrear el alma de las cosas, donde pintar las coordenadas, su ascenso y decadencia, donde los conflictos se entrelazan con el caos de los pensamientos en carrera, donde cada imagen es fruto de una emoción precisa y sagrada.
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Y todos los relojes se reunieron en mi cabeza. Creo que era un sueño. Una conversación telefónica con el tiempo. Y me desperté tan cansado.
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Porque me siento más cerca de un sueño que de una época.
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Un lugar bajo el sol, que haga sombra, que desnude mi sombra.
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Detesto los límites del hielo. Yo nací para quemarme.

Juan Manuel Uría (Errenteria, 1976), poeta, aforista y artista plástico. Ha publicado los libros de poesía: Puerta de coral (2005), ¿Quién es Werther? (2009; Reed. 2015), Transformaciones (2009; Reed. 2016), Manzana de vaho (2012), Las huellas del límite (2014), Hablar porque la muerte (2015), Lilith (2015), Harria (2016) y el libro de haikus K´amékuarhu (2018). Como aforista ha publicado: Dos por la mañana (2015), La ciencia de lo inútil (2018), primera parte del proyecto Poética, trilogía en la que reflexiona sobre la creación poética y que tendrá su continuidad con el libro de poesía La belleza fragmentada y con la obra exclusivamente plástica Poiesis y Dos por la tarde (2020). Junto con el fotógrafo Juan Antonio Palacios ha publicado el fotolibro Harria-La piedra (2019). Próximamente publicará La arquitectura del azar, libro de haikus e ilustraciones, y Apuntes sobre pintura, ensayo fragmentario sobre la pintura y la creación plástica. Ha dado lecturas y conferencias en Egipto, Argentina, Uruguay, Guatemala, México, Nicaragua y Colombia, entre otros países.

Aforismos de ‘Dos por la tarde’:

La necedad bien informada es el canon intelectual de nuestro siglo.
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El poeta es la prueba irrefutable de que el hombre desciende del niño.
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Míralos ahí, al poeta surrealista y al realista, tomando un café en el Hotel Londres, mirando la bahía, en una armonía envidiable.
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No te desanimes: tú puedes ser el primero que pise esa cumbre por segunda vez.
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La maravilla no hace ruido.

Miguel Ángel Gómez (Oviedo, 1980) es un poeta y crítico literario. Licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua y Literatura en Enseñanza Secundaria. Ha publicado en poesía: Monelle, los pájaros (Los libros del gato negro, 2016); La polilla oblicua (BajAmar, 2017); Lesbia, etc (Cuadernos Cálamo, 2017), obra ganadora del XXXI Premio Cálamo de Poesía Erótica; Pabellón de ciervos (Ediciones En Huida, 2017); Sombra (Camelot, 2017); Canciones acusadoras (Baile del Sol, 2018); Gato encerrado (Piediciones, 2019); Puertas de la ira (Heracles y nosotros, 2019); en aforismos: Caída libre (Libros al Albur, 2019), El aro de latón (Cypress, 2020) y diversas misceláneas donde se entremezclan alusiones literarias y vivenciales en una atmósfera de extraordinaria alucinación: Ardides (Camelot, 2019), Días de 2020 (La Cruz de Grado, 2020). Obras suyas han sido publicadas en antologías: Soledades juntas, 7Siete, Perro sin dueño, Synousia, El cántaro a la fuente, Espigas en la era o La sonrisa de Nefertiti. Lleva la sección de El Imparcial, Fracasa mejor, metido en la batalla de desarrollar una crónica dinámica de la actualidad entre el ensayismo y la narración. Próximamente publicará el poemario ‘Las lentes de Bolaño’ en la editorial Buenos Aires Poetry.

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Aforismos de ‘Caída libre’:

Plagio a Faulkner a las dos de la madrugada. ¡Qué pasada!
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Mi interés por Dios es casi científico, como el de un detective.
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Un novelista no tiene por qué saber dirigir todos los destinos.
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Cuando me lees, escuchas a hurtadillas aplicando el oído a mi cerradura.
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Todos los errores están batidos por los vientos de la impaciencia.

Azahara Alonso (Oviedo, 1988) es autora de los libros Bajas presiones (Trea, 2016) y Gestar un tópico (RIL, 2020). Ha sido coordinadora en la escuela de escritura Hotel Kafka y gestora cultural en la Fundación Centro de Poesía José Hierro. Imparte clases de escritura y escribe crítica literaria.

Aforismos de ‘Bajas presiones’:

La peor venganza contra un escritor es elegir a su compañero de estantería.
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Toda maleta es un lugar en el mundo.
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Cuando hablamos, el inconsciente se nos queda entre los dientes.
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La dicha es un destino. Todo lo fatal es instantáneo.
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El poema es el espacio que lector y autor comparten fuera del tablero.

Erika Martínez (España, 1979) es doctora en Filología Hispánica y licenciada en Teoría de la Literatura. Ha publicado cuatro libros en la editorial Pre-Textos. Con su primer poemario, Color carne (2009), obtuvo el I Premio de Poesía Joven Radio Nacional de España. Su segundo poemario, El falso techo (2013), fue traducido al italiano por la editorial Ensamble Edizioni (Roma, 2018). Su último libro de poemas se titula Chocar con algo (2017). Ha sido incluida, además, en diversas antologías, entre las que destacan Centros de gravedad. Poesía española en el siglo XXI (Pre-Textos, 2018) o El canon abierto. Última poesía en español (Visor, 2015). Como aforista, ha publicado Lenguaraz (2011) y ha sido incluida en las antologías Pensar por lo breve (Trea, 2013), Bajo el signo de Atenea (Renacimiento, 2017) o Fuegos de palabras (Vandalia, 2018). Actualmente es profesora de literatura latinoamericana en la Universidad de Granada.

Aforismos de ‘Lenguaraz’:

El mar es un monólogo interior.
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Rencorosa y nostálgica, la civilización construye una pequeña ciudad dentro de cada bosque y un pequeño bosque dentro de cada ciudad. Se repite este ejercicio hasta el infinito en el interior de cada persona.
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Un padre y una madre son una deuda que nos hace ricos.
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En el aire hay tres tipos de pasajeros: los que desconfían de las máquinas, los que desconfían de los seres humanos y los que desconfían de la metafísica.
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Todo el mundo cae. Sólo en algunos permanece la altura.

 

Buenos Aires Poetry | 2021