Uisce Beatha | Facundo Rodriguez

Facundo Rodriguez (Buenos Aires, 1997) obtuvo una licenciatura en filosofía y política (BSc. Politics and Philosophy) y una maestría en teoría política (MSc. Political Theory) de la London School of Economics (LSE), y es actualmente estudiante de la maestría en filosofía (MPhil. Philosophy) de la Universidad de Cambridge. A su vez, Facundo es co-editor de la columna de traducción “Paraphrasis” de la revista literaria La Piccioletta Barca y co-fundador de Espacio Mimesis. Publica poemas y ensayos en ambas revistas. Su trabajo filosófico fue publicado en New Blackfriars Journal del Blackfriars Hall de la Universidad de Oxford y presentado en seminarios y congresos de la Universidad de Cambridge, Euroacademia y LSE. 

The Crafter:

You that with your ancient hands make
delicate form in matter wake
do not gaze the heights in fear
nor taint your craft with arduous tears,

for this your talent is the flair
that dwells with God not in prayer,
It is of faith the golden rod
that is but one with the Lord.

In the stillness of this shed drawn
to the making of gold and dawn,
Crafter of the heavenly skill,
use the endless chisel, your will!

With your tired hands on warm wood,
And your fancy on the quiet moon,
Carve in one the shapes most fair
that the other brings in silver air.

Crafter, in the night you endure
with the semblance most pure
but now the tender sun will rise
to witness your own sacrifice

Keep working Crafter of the nights!
For all humanity’s delights
are for your silent hands to make
from your intimate virgin clay.

Keep working Crafter of the nights!
Don’t turn away your saddened eyes
And see how in soft wood your art
uncovers the shapes of God’s craft.

Keep working Crafter in the night…

Mientras Dormías:

En el silencio estival
sueño mientras tu dormías
que tu mano en busca iba
de otra perdida, la mía.

¡Esto fue mientras dormías!

Sueño quizás haya sido
El de tu mano y la mía
Mas con el sol renacido
En tus ojos se alzaba
Suave rumor que cantaba
De nuestro amor, la poesía

¡Esto fue mientras dormías!

Madrid, 2019

A la mujer que duerme

Una mujer duerme desnuda de pudor,
y en sueños se pregunta sobre las flores que sobre sus pechos caen
suavizando sus muslos, enterneciendo su vientre.

O entre sueños de ángeles se pregunta
sobre las flores que se acumulan a los pies del sillón.

“¡Ay, Flor sin consciencia!” Se dice, suspirando recuerdos.

Una flor le interrumpe el sueño que rosada soñaba,
sueño de dos amantes que se besaban con flores en los párpados.

“¡Ay, Flor sin Piedad!” Me reprocha exhalando pétalos

Pena inunda mis ojos al ver que las flores que te recubren por completo no encuentran consuelo en tus blancos brazos y yermas caen.

¡Como quiere mi alma recogerlas una a una!

Clerkenwell, Londres, 2018

Poema Onírico

Cuando te vean partir los girasoles, te saluden los jirones y responda el ruiseñor al escuchar tu canto de viaje:

No olvides acercarte con pies de sombra sobre la sombra de la noche
a la cama que me acoge;
No olvides mirarme perdido en sueños con tus ojos en lagrimas;
No olvides escuchar las estrellas que infunden su luz en tu rostro, Luna sobre mi cabeza;
Ni olvides, al salir, los versos que el alba dejo para ti en bermejas páginas.
Pero, por sobre todo, no olvides, cuando partas sonriente,
besar con tus labios de Céfiro mi frente húmeda y agobiada
para que no te olvide.

París, 2019

Uisce Beatha

Entre ríos fue criado
Como el mítico lenguaje
llegando a las nuevas costas
del Sena, del Rin y del Ganges.

Se confunde con el agua
vertida en aquella torre,
en inglés, gaélico o latín,
junto a los idiomas corre.

de la madera, su color,
del fuego, sus esencias,
con la miel indistinguible
Y de humo es su ausencia.

Se brinda arcano el nombre
que el babilonio le diese
derramado en esta copa
donde a mis sueños brece

con el lamento del viento
sobre la mar de Beara
que con mustios labios canta:
¡Uisce Beatha! ¡Uisce Beatha!

Bloomsbury, 2019

Canto:

¡Que cantarte es mi deseo,
con la pluma y la memoria,
lo que de mañana veo,
que de tarde sea historia!

Como esa tu manceba flor
Que fue en el alba retoño,
Quiero que canto de otoño
Sea en el ocaso nuestro amor

Paseo de Tarde

En pardos senderos nos recordamos andando un camino familiar bajo ombúes adornados con inocentes y risueños zapatos que cuelgan de sus ramas.

La tarde transparente recibe en su luz al bosque olvidado,
al estanque feroz que la refleja intermitente,
al león geométrico, al palacio discreto y al eterno,
al rítmico remo y a la fría luna que la apura;
Y con tibia entrega nos propone un dorado canto.

Al vernos pasar con su melodía en los oídos,
las lívidas sirenas se ruborizan de rosas,
las palabras de los ángeles son fuentes de celestes aguas que inundan la piedra,
los leones frotan sus crines contra nuestras caderas,
el viento nos promete silencio.

Con la tarde partimos, con las manos entre los dedos,
siguiendo los castaños y espiralados senderos que van a dar a tu rostro,
mármol que el sol muriente recubre de maternales flores que me besan.

Parque del Buen Retiro, Madrid, 2018

Silbos o respuesta a Lope

Aunque es noche oscura
Pastor, son tus dulces silbos cantando
¡Toda dicha y ventura!
Que en sus liras seguras
Todos los ángeles vienen clamando.

¡Ay pero es noche oscura
Pastor! Y son sordos estos oídos
A la divina cura
Que en afable sonido
Tu amistoso canto brinda al olvido.

Florencia, 2019

Poesía Argentina | Buenos Aires Poetry, 2021