Piano solo | Nicanor Parra por William Carlos Williams

La poesía de Nicanor Parra empieza a ser ampliamente conocida entre los lectores de Estados Unidos -un sector especializado, por cierto- gracias a las traducciones y comentarios de William Carlos Williams, poeta y crítico que fue uno de los pontífices de la nueva generación literaria y a las versiones en inglés que circulan en libros, antologías y revistas. Los Antipoemas -cuya primera versión más completa al inglés fue hecha por Jorge Elliott en las ediciones City Lights de San Francisco, dirigidas por el poeta Ferlinghetti- se han extendido por círculos más amplios que los que cubre entre los norteamericanos la poesía contemporánea, en general poco apreciada y conocida. El lenguaje poético resulta tan hermético para el norteamericano medio como las lenguas clásicas. La convencional afición poética de las gentes, fuera de las postales y tarjetas de saludo adornadas con versos, se satisface con los autores incluidos en los textos escolares: Longfellow, Stephen Vincent Benet o, en el mejor de los casos y ya en ambientes instruidos, un Robert Frost, una Marianne Moore o, hacia atrás, Poe, Whitman o Emily Dickinson.

SOLO DE PIANO

Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:
No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;
Ya que nosotros mismos no somos más que seres
(Como el dios mismo no es otra cosa que dios)
Ya que no hablamos para ser escuchados
Sino que para que los demás hablen
Y el eco es anterior a las voces que lo producen,
Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos
En el jardín que bosteza y que se llena de aire,
Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir
Para poder resucitar después tranquilamente
Cuando se ha usado en exceso de la mujer;
Ya que también existe un cielo en el infierno,
Dejad que yo también haga algunas cosas:

Yo quiero hacer un ruido con los pies
Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.

PIANO SOLO

por Williams Carlos Williams

Since man’s life is nothing but a bit of action at a distance,
A bit of foam shining inside a glass;
Since trees are nothing but moving trees;
Nothing but chairs and tables in perpetual motion;
Since we ourselves are nothing but beings
(As the godhead itself is nothing but God);
Now that we do not speak solely to be heard
But so that others may speak
And the echo precede the voice that produces it;
Since we do not even have the consolation of a chaos
In the garden that yawns and fills with air,
A puzzle that we must solve before our death
So that we may nonchalantly resuscitate later on
When we have led woman to excess;
Since there is also a heaven in hell,
Permit me to propose a few things

I wish to make a noise with my feet
I want my soul to find its proper body.

Antipoems: New and Selected (edited by David Unger), New York, New Directions, 1985.