3 versiones de “Sonnet X”: John Donne | Reynaldo Pérez Só

Presentamos 3 versiones del “Sonnet X” del poeta metafísico inglés John Donne, a cargo del poeta, traductor y editor venezolano Reynaldo Pérez Só

 (traducción formal + forma quebrada + versión libre) 

SONNET X

Death be not proud, though some have called thee
Mighty and dreadful, for, thou art not so,
For, those, whom thou think’st, thou dost overthrow,
Die not, poore death, nor yet canst thou kill me.
From rest and sleepe, which but thy pictures bee,
Much pleasure, then from thee, much more must flow,
And soonest our best men with thee doe goe,
Rest of their bones, and souls deliverie.
Thou art slave to Fate, Chance, kings, and desperate men,
And dost with poyson, warre, and sicknesse dwell,
And poppie, or charmes can make us sleepe as well,
And better than thy stroake; why swell’st thou then;
One short sleepe past, wee wake eternally,
And death shall be no more; Death, thou shalt die.

SONETO X (3 Versiones)

*

Aunque algunos te nombren terrible e imponente,
Muerte no seas arrogante, así no eres tú,
porque a quienes consideras asesinar,
no mueren, mísera muerte, ni siquiera a mí puedes matarme.
Del descanso y del sueño, que son imágenes tuyas,
fluye mucho deleite, y de ti mucho más debe venir.
Y en breve nuestros mejores hombres se van yendo contigo,
descanso a sus restos y entrega de sus almas.
Del destino eres esclava, del acaso, de reyes y de temerarios.
Con el veneno, las guerras y la enfermedad convives.
El opio o los ensalmos pueden bien dormirnos,
o mejor, incluso que tu golpe. ¿Por qué te inflas entonces?
Un corto dormitar pasa, pero nosotros eternalmente despertamos,
y no habrá más muerte. Tú vas morir, Muerte.

*

Aunque algunos te nombren
terrible e imponente, Muerte
no seas arrogante,
así no eres tú,
porque a quienes consideras
asesinar,
no mueren,
mísera muerte,
ni siquiera a mí puedes matarme.
Del descanso y del sueño,
que son imágenes tuyas,
fluye mucho deleite,
y de ti mucho más debe venir.
Y en breve nuestros mejores hombres
se van yendo contigo,
descanso a sus restos y entrega de sus almas.
Del destino eres esclava,
del acaso, de reyes y de temerarios.
Con el veneno,
las guerras y la enfermedad
convives.
El opio o los ensalmos pueden bien dormirnos,
o mejor, incluso que tu golpe.
¿Por qué te inflas entonces?
Un corto dormitar pasa,
pero nosotros eternalmente despertamos,
y no habrá más muerte.

Tú vas morir,
Muerte.

*

Aunque se piense que puedes con todo, ruina, derrumbamiento, temblor de tierra no avisado. Nada eres, no te sustentas sobre dos piernas. Deberías sí, si pudieras ser del abono la humildad. Deberías aprender que quien tumba se tumba, Muerte. Nadie muere completamente como acá nadie vive por entero. Si te crees matarnos, tu trabajo es a medias. La apariencia te envuelve, hay hombres justos que despacio a poco dejan su carne en la huesa. No hay arrogancia en ello. Ni siquiera tú puedes quebrarme, estúpida muerte. Debes entender, entiende, que cuando descansamos y dormimos quedamos contentos y, de lejos, son barruntes de la imagen tuya. Contigo qué puertas se abren, qué gozos se muestran. Tú eres presa de poderes, de alzas, de bajas, de zurriagos al lado del cuchillo, del veneno donde vives. Escucha bien, los fármacos y las terapias pueden dormirnos mucho mejor que tu estacazo, desciende entonces, bájate que la vida es breve y el sueño más aún y al despertar ya la muerte se borra, entonces, sólo entonces la eternidad nos guarnece. No lo dudes, de nuestro pasamiento tú te vas a morir, de seguro, Muerte.


Colaboración enviada por Víctor Manuel Pinto (Venezuela) | Buenos Aires Poetry, 2021.