Madura el verano | Helene Johnson

Helene Johnson (7 de julio de 1906 – 7 de julio de 1995) fue una poeta afroestadounidense y una prominente figura del Renacimiento de Harlem. La carrera literaria de Johnson comenzó cuando ganó el primer premio en un concurso de cuentos patrocinado por el Boston Chronicle. También recibió una mención de honor en un concurso de poesía organizado por Opportunity, la revista de la Liga Urbana Nacional que fue un importante escaparate del talento de los artistas afroamericanos.
Alcanzó el apogeo de su popularidad en 1927 cuando su poema «Bottled» se publicó en la edición de mayo de Vanity FairEn 1935, los últimos poemas publicados de Johnson aparecieron en Challenge: A Literary Quarterly. Continuó escribiendo un poema al día por el resto de su vida. Johnson asistió a la Universidad de Columbia, pero nunca se graduó. Murió en Manhattan a la edad de 88 años.

Fue incluida por Emmanuel Edame Egar en Black women poets of Harlem Renaissance (Lanham, Md. : University PressJ of America, 2003) junto a las poetas Georgia Douglas Johnson, Anne Spencer, Gwendolyn Bennett y Angelina Grimke.

MADURA EL VERANO

Madura el verano. Aparece
brillante escorpión. La gruesa bolsa del pelícano
cuelga pesada con percas y babosas,
el tritón de estómago brillante exhibe
su cresta carmesí en el agua blanca.
En el prado lozano, junto al río,
ríe la rana de pecas amarillas
con un gorgoteo sin dientes ante la cigüeña de cuello blanco
que duerme apoyada en su aguda pata.
Y aquí Pan sueña con finos tallos listos para hacerlos sonar,
y con un ruiseñor enloquecido de libertad.
Ven. Haré un lecho con cañas
y ramas de sauce y pálidas flores nocturnas.
Deshojaré las rosas,
y al cuello del cisne quitaré su blancura.
Ven. La noche está aquí. El aire está borracho
con uva salvaje y dulce trébol.
Y junto a la sagrada fuente de Aganipe
Euterpe canta sobre el amor. Ah, las creaturas del bosque,
las palomas de a pares, la salvaje cerda y sus crías,
el ciervo que busca pareja en el bosque,
saben más de amor que tú, mi terrible Faón.
La joven luna es una cimitarra blanca
Que perfora la noche profunda.
Dulce Faón. Con Safo duerme como las estrellas al alba.
La noche nació para el amor, mi Faón.
Ven.

SUMMER MATURES

Summer matures. Brilliant Scorpion
Appears. The Pelican’s thick pouch
Hangs heavily with perch and slugs.
The brilliant-bellied newt flashes
Its crimson crest in the white water.
In the lush meadow, by the river,
The yellow-freckled toad laughs
With a toothless gurgle at the white-necked stork
Standing asleep on one red reedy leg.
And here Pan dreams of slim stalks clean for piping,
And of a nightingale gone mad with freedom.
Come. I shall weave a bed of reeds
And willow limbs and pale nightflowers.
I shall strip the roses of their petals,
And the white down from the swan’s neck.
Come. Night is here. The air is drunk
With wild grape and sweet clover.
And by the sacred fount of Aganippe
Euterpe sings of love. Ah, the woodland creatures,
The doves in pairs, the wild sow and her shoats,
The stag searching the forest for a mate,
Know more of love than you, my callous Phaon.
The young moon is a curved white scimitar
Pierced thru the swooning night.
Sweet Phaon. With Sappho sleep like the stars at dawn.
This night was born for love, my Phaon.
Come.


Helene Johnson, Caroling dusk: an anthology of verse by Black poets of the twenties, 1993, Secaucus, N.J.: Carol Pub. Group, p. 217 | Traducción de Ignacio Oliden | Buenos Aires Poetry 2022