Aura Guerra (Managua, Nicaragua, 1986) nació en Nicaragua y fue acogida por Canadá como su segunda patria, donde reside actualmente. Es licenciada en Mercadeo y Publicidad. Se formó como Chef de Partie en GalaStars Culinary, en Manila, Filipinas; también estudió Gastronomía y Alta Cocina en el Instituto Gastronómico de las Américas, en La Paz, Bolivia. Egresó del Laboratorio de Novela (Nicaragua, generación 2020–2021) y actualmente cursa el máster en Escritura Creativa en la Universidad de Salamanca.
Su obra ha sido reconocida con una mención honorífica en el «Concurso de Escritura 2023» de la sección de Estudios Hispánicos de la Universidad de Montreal. Ha publicado narrativa, poesía y microficción en medios digitales e impresos de América Latina y Canadá, incluyendo Nicaragua, Honduras, El Salvador, México, Chile, Argentina, Perú, Colombia y Bolivia.
Ha participado en festivales literarios, virtuales y presenciales, en países como Nicaragua, Bolivia, Portugal, Colombia, Perú, Francia, Uruguay y México. Entre los eventos presenciales destacados se encuentran el Festival Internacional de Poesía en Cartagena (Cartagena, 2025); Tegus Sí, Canta (Tegucigalpa, 2023); Foothills Writer’s Fall Event (High River, Alberta, 2024) y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, 2023), donde presentó el libro Desde el centro de América: miradas alternativas, antología de la que es parte (Alfaguara / Penguin Random House). También ha sido invitada a presentar su obra en Xochimilco, Puebla y Ciudad de México.
Actualmente, es locutora en Radio Poesía (Colombia) y forma parte del consejo editorial de Periódico Poético (México). Además, colabora con la Foothills Writers Association en Alberta, Canadá, organizando eventos literarios en su ciudad.
Ay, mi padre…
Los gritos nacen
del miedo. Del dolor gris.
Del polvo que levantan
los pasos
sin marcar regreso posible.
Mis gritos nacieron
y se aprendieron tu nombre.
Ay
ay
ay.
El cuerpo
al que llamo
no responde.
Una serpiente mordió a mi padre
y sembró enemistad entre él y la vida.
Ahora habla con las paredes
y acaricia los silencios
como si fueran gatos.
A veces me llama Laura,
Ana, Eva.
A veces, nada.
Mi búsqueda es por hallarte en algún rincón
de esta casa a oscuras.
¿Jugás a las escondidas, papá?
La lluvia,
lo que tu memoria entierra,
desliza por el vidrio
y hace de casa
un teatro de sombras,
aunque no estés en el sillón vacío,
más gigante que todo el espacio junto
y más silencioso que la marca del tiempo.
Mis manos frente a una vela
son pájaros,
tejen vuelos,
se estiran y no alcanzan
la sílaba de alguna de tus palabras,
hueco donde guardaste el miedo
a perderte alguna vez,
y yo, a no encontrarte más.
II
Las aves en mis dedos son
buitres y palomas,
sobrevuelan al hombre que fue
al hombre que se fue
al hombre
aquí ausente,
como si aún soñara volver.
Aprendí a jugar sola
en este juego de sombras
que te esconde
para no olvidarte.
Plumaje
I
Papá no habla.
Se ha hecho niño otra vez,
llora en la cuna
como si la penumbra hiriera.
Su esqueleto guarda pliegues
de fuerzas agrietadas,
es costilla que tal vez Dios quiera usar
para armar otro hombre
y traerlo de vuelta acá
donde sus consejos
caen,
penden en mi oído,
sin forma, sin lengua,
incompletos.
Como polvo.
II
Papá nunca quiso
que yo viera un hombre desnudo
y le duele esta mirada sobre sus carnes.
La piel, me enseñó, era pecado;
mis ojos debían voltear
ante lo que no debía verse.
Cambio sus pañales,
se esconde en sus arrugas,
feto en formación de muerte,
su muerte,
misterio que me estaba prohibido.
Papá llora.
Nunca pensó
que algún día sería yo
quien viera en él
lo que llamaba delito.
Quiso honor en su apellido,
no estas manos
ayudándolo a existir.
No quiero cambiar la ropa de papá,
ni borrar su imagen de roble
al verlo en su cama con la fragilidad
de un tronco.
No quiero ser testigo del derrumbe.
Nadie debería ver al padre
en su temblor helado
que lo estruja
y vuelve ceniza.
Una hija no debería mirar
el secreto que una vez su padre cubrió
con traje limpio y perfume.
Una hija no debería ni mirar
el cuerpo hecho jaula de su padre,
una celda donde un gorrión se quiebra,
pierde el vuelo.
DONDE CAE EL POLVO
Buenos Aires Poetry, 2026
80 pp.; 13,34 cm x 20,32 cm.
ISBN 9786316688392
Poesía Nicaragua

